Política
Milei alejó el fin de la inflación: «En el final de nuestro mandato la terminaremos de exterminar»
En su discurso durante la CPAC de Hungría, el Presidente hizo un repaso de su política sobre destacó la desaceleración en los precios de los productos argentinos. Sin embargo, alejó su fin para el año próximo.
El discurso de Javier Milei en la CPAC: batalla cultura, el rol de Europa y la sintonía ideológica con Viktor Orbán
El Presidente dijo presente en una nueva cumbre de la organización conservadora, esta vez, en Budapest. «Buenas tardes a todos, es para mí un verdadero gusto estar aquí en Hungría, siendo el primer presidente de Argentina en estar por primera vez en este hermoso país», comenzó en su discurso.
«Hoy vengo a hablarles de un concepto troncal de nuestra gestión de gobierno que, si bien hemos puesto en acción desde el primer momento, tan solo hemos puesto en palabras recientemente. Hablo, ni más ni menos, de la moral como política de Estado», resaltó Milei sobre su gestión.
Así, y cómo cada vez que se presenta fuera del país, el Presidente remarcó su lucha contra la inflación – con herencia un dato que viajaba «en torno al 15.000% anual» -, destacó que su gestión sacó a «15.000 millones de la pobreza» y apuntó contra países como Cuba o la experiencia de la Unión Soviética.
Sobre la reconfiguración del orden global, Milei analizó el rol de Europa y puso el foco sobre sus «malas decisiones».
«Europa, por el contrario, llevan décadas tomando la matriz decisoria opuesta, tal como sucedía en Argentina, aunque a otro ritmo: primero analizan lo que le conviene al político o al burócrata, después lo que es económicamente eficiente y, por último, analizan lo que es moralmente correcto», explicó.
En este punto, profundizó en la batalla cultural y se posicionó con respecto a la política económica y migratoria del continente: «En Europa se vanaglorian de ser un Estado niñera, es decir, quitarle proporcionalmente a los que más riqueza generan, violando el principio de propiedad y la igualdad ante la ley en el proceso, para redistribuirlo con el resto de la sociedad en forma de servicios. Dicho de otra manera, ellos consideran que la economía es como una torta: están enfocados en gestionar y decidir qué pedazo le corresponde a quién, en lugar de enfocarse en que la torta siga creciendo. Eso genera el estancamiento económico que se observa hace tiempo en la región».
Sobre la inmigración, destacó la decisión de Orbán de «pararse frente a toda la Europa bien pensante, de decir lo que nadie quería oír: que Occidente estaba en peligro, que Europa se estaba suicidando, que la inmigración masiva sin control no era un acto de generosidad sino un acto de irresponsabilidad con sus propios pueblos».
«Dentro de pocas semanas, el pueblo húngaro volverá a pronunciarse, hoy más que nunca debemos tener en claro qué es lo que está verdaderamente en juego. Lo que Hungría defina tendrá eco en toda Europa porque, cuando una nación se mantiene en pie frente a las presiones de la corrección política, les muestra a otros países que también es posible resistir y vencer«, sentenció.