El gobernador Osvaldo Jaldo recibió el alta médica luego de la angioplastia con colocación de un stent a la que fue sometido en el Hospital Italiano de Buenos Aires, y desde la propia institución llevaron tranquilidad sobre su estado de salud. El director de Relaciones Institucionales del centro asistencial, el médico tucumano Juan Carlos Tejerizo, afirmó que la evolución fue muy favorable y remarcó que la rápida consulta permitió resolver el problema a tiempo.
«Su salud es normal. Por suerte, todo esto fue una desgracia con suerte. Lo importante fue que, ante el síntoma, consultó rápidamente», expresó el médico.
Tejerizo explicó que el mandatario no tenía antecedentes cardiológicos relevantes y que el episodio pudo resolverse mediante una angioplastia con la colocación de un stent, un procedimiento habitual para restablecer el flujo sanguíneo cuando una arteria coronaria presenta una obstrucción significativa.
El profesional aprovechó además la ocasión para transmitir un mensaje de concientización a la población sobre la importancia de actuar rápidamente frente a síntomas compatibles con un problema cardíaco.
«Cuando aparecen síntomas que salen de lo normal, hay que consultar. Ese es el mensaje más importante», sostuvo, al señalar que un dolor en el pecho distinto al habitual, una sudoración intensa o un malestar inesperado nunca deben minimizarse.
Respecto de la recuperación, Tejerizo explicó que, si bien la angioplastia es una intervención mínimamente invasiva, el organismo necesita algunos días para recuperarse antes de retomar la actividad habitual.
«Como en cualquier procedimiento quirúrgico, existe una repercusión psicofísica. No hay una gran agresión física, pero igualmente necesita unos días de reposo y luego seguramente volverá a su actividad como lo hacía normalmente», indicó.
Las imágenes registradas al momento del alta mostraron a Jaldo retirándose del Hospital Italiano caminando por sus propios medios, acompañado por su esposa y colaboradores, en buen estado general.
De acuerdo con las recomendaciones médicas, el gobernador permanecerá algunos días en Buenos Aires realizando reposo preventivo, evitando esfuerzos físicos y reduciendo el ritmo de trabajo antes de regresar a Tucumán, previsto para el próximo lunes. El pronóstico, según coincidieron los profesionales que lo atienden, es favorable y se espera que pueda retomar gradualmente su agenda institucional una vez completado el período de recuperación.
El Ministerio de Salud de Tucumán, a cargo de Luis Medina Ruiz, informó a través de un comunicado que el gobernador de la provincia, Osvaldo Jaldo, recibió esta mañana el alta hospitalaria en el Hospital Italiano de Buenos Aires luego de la angioplastia con colocación de un stent en la arteria coronaria derecha practicada en la jornada de ayer.
Asimismo, el comunicado sostiene que «la intervención fue exitosa y la evolución muy favorable, encontrándose el Gobernador en excelente estado de salud y de muy buen ánimo».
Permanecerá 48 horas más en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por controles y estará de regreso en la provincia de Tucumán a más tardar el lunes 27 de julio.
Tras haber permanecido internado en cuidados intermedios de cardiología, el gobernador Osvaldo Jaldo fue dado de alta por el cardiólogo Ignacio Bluro. Para asegurar una evolución favorable, el equipo médico le prescribió tomarse unos días de descanso y seguir un régimen estricto de alimentación, mantener el tratamiento farmacológico y realizar caminatas durante el fin de semana como primeras señales de recuperación.
Según los periodistas, el propio mandatario detalló cómo iniciaron los síntomas que encendieron las alarmas. El episodio se desencadenó cuando viajaba en avión: al descender, sintió un fuerte dolor en el pecho, por lo que se dirigió de inmediato al Hospital Italiano.
Para llevar tranquilidad a la población, Jaldo brindó unas breves palabras: «Estoy bien, fue solo un susto». Asimismo, lamentó que debido a este inconveniente de salud no pudo llevar a cabo la reunión que tenía programada con el dirigente político Diego Santilli.
Durante la internación, el gobernador estuvo contenido en todo momento por el ministro del Interior, Darío Monteros, y por su esposa, Ana María Grillo. Para garantizar que cumpliera estrictamente con el descanso indicado por prescripción médica, lo primero que hizo su esposa fue quitarle el teléfono celular.
El dispositivo móvil reflejaba la preocupación del arco político: Ana María Grillo explicó que el gobernador recibió llamadas de apoyo del Presidente de la Nación, de ministros del Poder Ejecutivo Nacional y de por lo menos 16 gobernadores que buscaron interiorizarse sobre la situación.
Jaldo fue atendido tras sufrir un episodio de dolor agudo en el pecho mientras cumplía una agenda de trabajo en la Ciudad de Buenos Aires. Los estudios realizados determinaron una estenosis en una rama de la arteria coronaria derecha, por lo que los especialistas decidieron colocar un stent para restablecer el flujo sanguíneo.
«Es un evento que se puede dar en cualquiera de nosotros, donde una placa tiene una obstrucción o un espasmo coronario y de pronto aparece este cuadro», explicó el ministro Luis Medina Ruiz.
El funcionario remarcó que la rápida intervención fue determinante para evitar un infarto. «Cuando una persona tiene una obstrucción coronaria y no se destapa la arteria, va al infarto. En este caso se actuó a tiempo, se desobstruyó la arteria y no hubo infarto, por lo que el proceso de recuperación es muy rápido».
El ministro explicó que el corazón recibe sangre a través de las arterias coronarias y que, en este caso, la obstrucción se produjo en la arteria coronaria derecha.
«Al destapar la arteria, se termina el problema», resumió al describir el procedimiento realizado por el equipo médico del Hospital Italiano.
También destacó que el episodio fue agudo e inesperado y aclaró que el gobernador mantenía controles médicos periódicos. «Es una persona muy sana, estaba controlado clínicamente. Esto puede pasar en cualquier momento cuando una arteria que tiene una pequeña placa se obstruye de manera repentina», sostuvo.