Economía

Más de la mitad de los argentinos se endeudó en los últimos seis meses

El 76,4% de quienes tomaron créditos lo hizo para cubrir gastos básicos o pagar servicios, según un informe privado.

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En medio del debate en el Congreso sobre qué respuesta debería dar el Estado al creciente endeudamiento de las familias argentinas, un nuevo informe reveló que el 67% de la población considera necesaria una intervención frente a la morosidad, aunque la mayoría prefiere que se regulen las condiciones de los créditos antes que avanzar con una condonación de las deudas.

Los datos del Monitor de Opinión Pública de Zentrix Consultora muestran que el 56,2% de los argentinos tomó alguna deuda en los últimos seis meses y que, entre quienes recurrieron al financiamiento, el 55,1% lo hizo para cubrir gastos básicos, como alimentos y salud, mientras que otro 21,3% necesitó endeudarse para pagar tarifas y servicios. Apenas el 11,8% utilizó el crédito para comprar bienes durables.

El aumento del endeudamiento está asociado con las dificultades de los hogares para sostener sus gastos mensuales. Según el relevamiento, el 65,3% de los argentinos se queda sin ingresos a más tardar el día 20 de cada mes, mientras que solo el 24,2% logra llegar a fin de mes con el dinero disponible y apenas el 9,8% tiene capacidad de ahorro.

La combinación de ingresos insuficientes y mayores necesidades de financiamiento plantea que, cuando se usa el crédito para comprar alimentos o pagar servicios, las cuotas comprometen parte de los ingresos futuros y pueden generar nuevas necesidades de endeudamiento.

En su análisis, Zentrix advirtió que ese comportamiento es “compatible con un crédito que financia las últimas semanas del mes y que, al pagarse, resta ingreso al mes siguiente”. La dificultad para afrontar los vencimientos se configura así como un riesgo persistente para los hogares que necesitan recurrir al financiamiento para sostener sus gastos cotidianos.

Qué esperan los argentinos que haga el Estado frente a la morosidad

La discusión sobre las posibles medidas para atender el endeudamiento de las familias encontró una posición mayoritaria a favor de la intervención estatal, aunque con diferencias sobre el alcance que debería tener.

El estudio reveló que el 36,1% considera que la morosidad es un problema de toda la sociedad y que el Estado debería hacerse cargo, mientras que otro 30,9% entiende que se trata de una cuestión entre privados, pero igualmente cree necesaria una intervención oficial. En cambio, el 29,1% sostiene que el Estado no debería intervenir.

Entre quienes reclaman alguna respuesta estatal, el 61,3% prefiere que se regulen el otorgamiento y las condiciones de los créditos, mientras que el 23,6% se inclina por una refinanciación de las deudas a través del Banco Central. Solo el 7,5% considera que deberían condonarse por ley.

“Es una demanda de reglas más que de rescate”, sostuvo Zentrix en su análisis, al señalar que las dificultades para afrontar los compromisos financieros están vinculadas con necesidades recurrentes de financiamiento y no solamente con situaciones excepcionales.

Los resultados incorporan una dimensión al debate parlamentario sobre el tratamiento de las deudas. La mayoría de quienes piden intervención se inclina por modificar las condiciones de acceso y devolución de los préstamos, mientras que las alternativas de refinanciación y condonación reúnen un respaldo considerablemente menor.

Los sectores que más se endeudan para cubrir gastos básicos

Las diferencias en el uso del crédito reflejan las desigualdades en la capacidad de compra de los hogares. Mientras que el 68,1% de las personas de clase baja tomó alguna deuda durante los últimos seis meses, la proporción se reduce al 47,1% en la clase media y al 36,5% en la clase alta, de acuerdo con el sondeo realizado por Zentrix.

Entre los sectores de menores ingresos que se endeudaron, el 65,5% necesitó financiamiento para cubrir alimentos y gastos de salud. En cambio, entre las personas de mayores recursos, el 63,4% utilizó los préstamos para comprar bienes durables.

La situación de la clase media presenta otra particularidad, ya que el 29% de quienes tomaron deuda lo hizo para pagar tarifas y servicios, la proporción más elevada de los tres sectores socioeconómicos. En la clase baja, ese porcentaje fue del 18,2% y en la alta, del 4,7%.

La presión sobre los ingresos también es desigual. En los hogares de menores recursos, el 59,6% se queda sin dinero a más tardar el día 15 del mes y el 83,3% no supera el día 20. Además, apenas el 0,9% consigue ahorrar, lo que reduce las posibilidades de afrontar gastos imprevistos sin recurrir al financiamiento.

Las dificultades no se limitan a los sectores de menores ingresos. Entre los jóvenes de 18 a 39 años, el 72% se queda sin dinero a más tardar el día 20 y el 60,9% tomó deuda durante los últimos seis meses. En ese grupo, solo el 3% logra ahorrar.

El deterioro de la capacidad de compra también se refleja en la percepción sobre los salarios. El 81,8% de los consultados por la consultora considera que sus ingresos no le ganan a la inflación, una proporción que se mantiene por encima del 81% desde marzo.

En ese escenario, el endeudamiento representa una dificultad adicional para las familias que ya destinan sus ingresos al pago de gastos esenciales. La necesidad de afrontar cuotas con salarios que se agotan antes de fin de mes aumenta la exposición a posibles atrasos y explica por qué la discusión sobre la morosidad empezó a incorporar el papel que debería asumir el Estado frente a las condiciones de financiamiento de los hogares.

FUENTE: TN

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