Salud
Los nacimientos cayeron un 45% en los últimos 14 años en Tucumán
UNICEF advirtió sobre un profundo cambio demográfico en Argentina, mientras que un estudio de la UNT muestra cómo se produjo el fenómeno en Tucumán y cuáles fueron los grupos etarios con mayor descenso.
Los nacimientos en Tucumán cayeron un 45% entre 2010 y 2024, una reducción equivalente a la registrada en el conjunto del país durante ese período. La baja forma parte de un cambio demográfico de alcance nacional: Argentina atraviesa el nivel de fecundidad más bajo de su historia, según el primer número del Monitor de la niñez y la adolescencia de UNICEF Argentina.
El descenso también aparece reflejado en un estudio del Laboratorio de Políticas Públicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT. En Tucumán, la reducción fue especialmente marcada entre las adolescentes y las mujeres de 20 a 24 años.
A escala nacional, los nacimientos pasaron de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024, una disminución cercana al 47%. UNICEF señala además que el país registra actualmente el menor nivel de fecundidad de su historia.
El informe permite observar la magnitud del cambio en perspectiva histórica: en 2024 nació una cantidad de chicos similar a la de 1948, pese a que actualmente la población de mujeres en edad fértil es aproximadamente tres veces mayor.
La caída se produjo en todas las provincias, aunque con distinta intensidad. Tucumán registró una reducción del 45% entre 2010 y 2024. Santa Cruz tuvo el descenso más pronunciado, mientras que Misiones presentó la menor disminución.
Dentro del NOA, la caída tucumana fue menor que la registrada en Jujuy y Salta, donde llegó al 48% en este último caso, y mayor que las de Catamarca y La Rioja, ambas del 43%, y Santiago del Estero, con el 35%.
El estudio de la UNT analizó además la tasa general de fecundidad, que relaciona los nacidos vivos con la cantidad de mujeres de entre 15 y 44 años. Entre 2010 y 2023, el indicador disminuyó 42 puntos en Tucumán. La provincia y el NOA se mantuvieron durante todo el período por encima del promedio nacional, aunque la brecha se redujo hacia el final de la serie.
Adolescentes y jóvenes, donde más cayó
Los dos trabajos coinciden en que una parte central del fenómeno se explica por la reducción de los nacimientos entre las mujeres más jóvenes. En Tucumán, las mayores bajas correspondieron al grupo de 20 a 24 años —históricamente el de mayor cantidad de nacimientos— y a las adolescentes de 15 a 19.
Como resultado, aumentó la participación relativa de las madres de entre 25 y 34 años. Esto no significa necesariamente que hayan aumentado los nacimientos en esas edades, sino que su disminución fue menor que entre las mujeres más jóvenes.
El análisis de la UNT concluyó que 41,8 de los 42 puntos de caída de la tasa general de fecundidad se explican por una reducción de los nacimientos dentro de los diferentes grupos etarios y no por cambios en la cantidad de mujeres en edad reproductiva.
UNICEF también relaciona la tendencia con la postergación de la maternidad y la fuerte disminución de la fecundidad adolescente. Sin embargo, señala que la reducción de los nacimientos entre los 20 y los 29 años no fue compensada posteriormente por un aumento suficiente entre las mujeres de mayor edad.
Un descenso que comenzó antes de la ley de IVE
Los relevamientos sitúan el comienzo de la tendencia a mediados de la década pasada. UNICEF ubica el punto de inflexión nacional en 2014, mientras que los datos de Tucumán muestran un cambio de pendiente desde 2016 y una aceleración desde 2019.
La cronología adquirió relevancia en el debate político después de que el presidente Javier Milei relacionara públicamente la interrupción voluntaria del embarazo con la disminución de la natalidad. Los datos citados en los informes muestran que el descenso había comenzado varios años antes de la sanción de la Ley 27.610. La norma fue sancionada en diciembre de 2020.
El desafío que plantea una infancia menos numerosa
UNICEF advierte que tener menos nacimientos no significa que disminuyan las necesidades de las niñas y los niños. El organismo considera que el nuevo escenario demográfico eleva la exigencia sobre la calidad, la cobertura efectiva y el alcance territorial de los servicios de salud, educación, cuidados y protección.
El fenómeno, además, excede a la Argentina. La reducción de la fecundidad forma parte de una tendencia internacional que también se observa en otros países de América Latina.
Hacia adelante, uno de los interrogantes centrales será cómo evolucionará la fecundidad y qué impacto tendrá sobre la composición de la población. UNICEF plantea la necesidad de seguir especialmente las diferencias entre provincias, edades y condiciones socioeconómicas.
También advierte sobre una posible transformación de la composición social de la infancia: si la fecundidad continúa siendo relativamente mayor en los hogares con más privaciones, el país podría tener en el futuro una población infantil menos numerosa pero proporcionalmente más concentrada en contextos de vulnerabilidad.