Economía
La deuda familiar «no bancaria» creció 16,1% en junio y el 44,9% de las familias teme quedarse sin trabajo o ingresos
Según el Centro de Economía Regional y Experimental (CERX), lo que más se acumuló a junio en deudas no bancaria fueron impuestos, seguida por servicios en Argentina.
La deuda familiar continuó creciendo en junio impulsada por los atrasos no bancarios. Si bien se redujo levemente la cantidad de familias endeudadas, 11,9 millones de hogares finalizará el mes debiendo algo. La deuda total creció 4,6% que se compone de una reducción en 1,6% de la deuda bancaria y un aumento de 16,1% en la no bancaria, que es la que más preocupa por la cadena de eslabones sin cobrar que quedan detrás de ella. Las deudas «bancarias» sumaron $1.168.217 millones y las «no bancarias» $737 mil millones. Lo que más se acumuló a junio en deudas no bancaria fueron impuestos, seguida por servicios. Un dato de junio: creció el temor de los hogares a quedarse sin ingresos o empleo. Para el 44,9% ese temor es muy alto. A su vez, cuando finalice la cuarentena, si se recuperan los ingresos el 61,8% de los hogares los destinará a cancelar pasivos.
La deuda total de las familias creció 4,6% en junio y alcanzó los $1.905.119 millones, afectando a 11,9 millones de hogares, que equivalen al 86,5% de los hogares del país. Frente a mayo, 163 mil hogares menos pasaron a tener deudas, pero creció en $83.415 millones el stock adeudado para quienes no pudieron cancelar sus pasivos.
En promedio cada familia adeudaba en junio 159.738 pesos, 6% más que en mayo. Ese monto no incluye los costos asociados a moras y retrasos, que fueron en incremento con los días en cuarentena y podrían incrementar fuertemente ese stock. A su vez, la deuda no bancaria promedio por hogar es de $62 mil.
Así surge de cruzar los datos del Banco Central con una encuesta entre 6770 hogares realizada por CERX entre el 22 y 25 de junio para monitorear la evolución de esta variable fundamental para conocer el impacto socio-económico de la pandemia y las restricciones en la recuperación del consumo post covid.
El stock de deuda tiene dos grandes componentes: por un lado, la deuda «no bancaria» que estimamos en $736.902 millones, 16,1% más que en mayo. Unos 11,9 millones de hogares tenían algún tipo de esas deudas en junio (86,2% de los hogares del país). Y por otro, la deuda «bancaria» que según el BCRA se redujo 1,6% en el mes a $1.168.217 millones a fines de mayo. La principal caída estuvo en créditos prendarios (-5,8%) y tarjetas de crédito (-2%).
Porcentaje de los Hogares con deudas
Junio 2020 – Sobre encuesta a 6770 hogares del país
Fuente: CERX
Deuda «no Bancaria»
– Lo más frecuente en junio continuaron siendo los atrasos en impuestos, que acumuló deudas por $185.040 millones, 24,0% más que en mayo. Las familias continuaron dejando de pagar impuestos como el inmobiliario, patentes, y otros nacionales y municipales.
– La otra gran deuda que se acumula es servicios: el stock total alcanzó los $165.102 millones, 15,5% más que en mayo. Con una deuda promedio de $16.140 por familia. Aún así, es uno de los principales items que aparece en la lista de deudas a cancelar cuando se recuperen los ingresos.
– Si bien creció poco (+1,4%), le sigue la deuda con familiares y amigos por $117.881 millones. Una deuda que creció fuerte en junio (12,6%) y preocupa por su costo y riesgo es con Prestamistas, que alcanza los $106 mil millones, consecuencia de las urgencias de muchos hogares y la creencia que podrán en breve recuperar ingresos.
Una aproximación a la deuda de las familias
Junio 2020
Fuente: CERX. (*) A diferencia de abril, solo se tomó cuotas adeudas de planes de pago, no la deuda total-
Temor a perder el empleo: el 44,9% de los hogares manifestaron en junio alto temor a perder su empleo o quedar sin ingresos. Para el 19,3% ese temor es moderado mientras que para el 35,8% es bajo.
Comportamiento post-pandemia: el 61,8% sostiene que cuando se levante la pandemia y se regularicen los ingresos destinará esos fondos prioritariamente a pagar deudas atrasadas, 16,2% a mayor consumo de bienes y servicios y 5,7% a mejorar la vivienda.
En la medida que se liberen más actividades es de esperar que las familias vayan regularizando sus deudas no bancarias. Pero ese proceso será muy lento e irá combinado con aumentos en el stock de deuda de quienes perdieron ingresos o empleo y no recuperan todavía.
Eso será uno de los grandes limitantes para recuperar el consumo, aun cuando los ingresos comiencen a ganar terreno. Primero se cancelarán deudas y después habrá consumo.