El presidente de Paraguay, Santiago Peña, se presentará este viernes ante el Senado para ejercer su defensa en el juicio político en su contra por presunto mal desempeño de sus funciones, después de que la Cámara Alta constituyera el jueves un tribunal para juzgarlo. La acusación, impulsada por la Cámara de Diputados, lo vincula directamente con la intervención del banco Ueno, que dejó bloqueados los ahorros de millones de paraguayos. El proceso se inició horas después de que una fallida renuncia dejara al mandatario en un limbo institucional.
El jueves comenzó con la confirmación de que Peña había anunciado su dimisión en un video publicado en la red social X, al mediodía, mientras los diputados debatían el juicio político. “Nunca fue mi intención defraudar la confianza que han depositado en mí”, afirmó el mandatario en ese mensaje.
La sesión bicameral convocada para tratar la dimisión de Peña fracasó después de que los diputados del oficialista Partido Colorado abandonaran el hemiciclo y dejaran sin quórum a la Cámara Baja, lo que impidió completar la votación. Como consecuencia, el presidente continúa formalmente en el cargo, ya que no se pudo declarar la vacancia ni activar el mecanismo de sucesión.
Ante ese estancamiento, el titular del Senado, Basilio Núñez, convocó de urgencia una sesión extraordinaria para constituir a la Cámara Alta como tribunal juzgador. “Venimos a formular acusación conforme al mandato recibido”, declaró la diputada opositora Rocío Vallejo, una de las fiscales designadas, al iniciar la exposición del libelo acusatorio.
El senador oficialista Derlis Maidana explicó que el proceso constará de dos etapas: el reconocimiento de los diputados como fiscales acusadores, realizado durante la noche del jueves, y la toma de juramento a los senadores que integrarán el tribunal, prevista para este viernes. Núñez informó que Peña se presentará durante la jornada en el recinto para ejercer su defensa.
El presidente de la Cámara de Diputados, el oficialista Raúl Latorre, ratificó el avance del procedimiento constitucional y admitió desconocer el paradero actual del jefe de Estado. Para destituir a Peña se requieren dos tercios de los votos de la cámara alta, equivalentes a 30 de los 45 senadores.
El juicio político a Peña se originó en una acusación por conflicto de intereses e irregularidades vinculada al colapso del banco digital Ueno, que dejó sin acceso a sus ahorros a millones de depositantes y provocó protestas masivas en las calles de Asunción. Si el Senado lo destituye, Peña perdería la inmunidad parlamentaria y podría enfrentar un proceso penal.
De ser hallado culpable, Peña perdería además su elegibilidad para convertirse en senador vitalicio, condición que la Constitución reserva para los expresidentes, y su inmunidad parlamentaria, lo que permitiría que avance su procesamiento penal en caso de que el fiscal Emiliano Rolón Fernández presente cargos en su contra. El Fiscal General ya ordenó tres investigaciones penales por la crisis que incluyen denuncias contra Peña y otros funcionarios.
La acusación de los diputados, que activó el mecanismo previsto en el artículo 225 de la Constitución, señala a Peña de “un grave y sistemático mal desempeño de sus funciones”. Vallejo relató que el país vivió “una jornada siniestra en el ámbito financiero con la caída de un banco que ha afectado a tres millones de paraguayos”, cerca de la mitad de la población del país, y advirtió que “muchas instituciones públicas han perdido y van a perder sus ahorros”.
La fiscal acusadora también señaló que el Banco Central del Paraguay (BCP) le dio “una sentencia de muerte inmediata” a Ueno sin una “previa intervención”. El libelo advierte, además, un conflicto de intereses, cooptación del Estado y puertas giratorias, en alusión a la participación que Peña mantuvo en Ueno Holding, el conglomerado controlante del banco, hasta que vendió sus acciones en marzo de 2025.
Peña se convirtió así en el segundo gobernante sometido a un juicio político en la historia reciente de Paraguay, después del izquierdista Fernando Lugo, presidente entre 2008 y 2012, que finalmente fue desalojado del poder por el Congreso.
De entidad financiera estrella a banco intervenido
Ueno Bank fue intervenido esta semana por el BCP debido a problemas de solvencia, luego de que la entidad emisora detectara que el índice de solvencia del banco había caído por debajo del 50% del mínimo exigido, como consecuencia de ajustes realizados a sus estados financieros durante el proceso de regularización. Ocho ejecutivos y altos cargos del banco fueron detenidos, entre ellos su presidente, Juan Manuel Gustale, y Federico Miguel Vázquez, CEO y socio comercial hasta recientemente de Peña.
Hasta septiembre, dos de cada tres paraguayos eran clientes de Ueno Bank, que además contaba con depósitos por unos 850 millones de dólares en fondos públicos, de los cuales unos 380 millones correspondían al Instituto de Previsión Social, el fondo estatal de pensiones y salud del país.
Poco después de obtener su licencia bancaria en 2023, la entidad se expandió con rapidez: atrajo clientes con ofertas de reembolso en compras de supermercado, abrió más de 70 sucursales, patrocinó a la selección nacional de fútbol y colocó su nombre en varios estadios. Bajo el mandato de Peña, fondos públicos fluyeron hacia las arcas de Ueno Bank, y el mandatario nombró a Carlos Carvallo, presidente de la antecesora del banco, al frente del Banco Central, el organismo encargado de supervisarlo.
En junio, inspectores del BCP detectaron un patrón de concesión de créditos de alto riesgo a personas vinculadas a la entidad, según informó el diario ABC Color. Ueno Bank había otorgado grandes sumas a empresas relacionadas con sus propietarios, superando los límites legales y sin garantías suficientes para cubrir las deudas en caso de impago. Peña restó importancia a esas advertencias en repetidas ocasiones y, el mes pasado, calificó las preocupaciones como una campaña de desprestigio destinada a alarmar a la opinión pública.
El Partido Colorado se vuelve contra Peña
La crisis provocó que el propio partido de Peña, el Partido Colorado, se volviera en su contra, en un giro que sorprendió al execonomista del Fondo Monetario Internacional, hasta hace poco respaldado por los políticos más influyentes del país. Incluso su mentor, el expresidente Horacio Cartes, que gobernó entre 2013 y 2018, apoyó el proceso de juicio político y afirmó que el partido no respaldaría el “saqueo” de fondos públicos y privados.
En su cuenta de X, Peña adelantó que se presentaría ante el Senado “y ejerceré mi derecho a la defensa. Lo haré con argumentos y pruebas, con respeto a la Constitución y a las instituciones de la república”. Sectores de la oposición y disidentes colorados cuestionaron, por su parte, la maniobra de los diputados oficialistas que dejó sin quórum a la Cámara Baja, y exigieron claridad sobre la hoja de ruta parlamentaria para evitar una parálisis institucional.
Protestas y vigilias frente al Congreso
En los alrededores del Congreso, cientos de manifestantes y ahorristas afectados mantuvieron una vigilia pacífica, conocida como “sentata”, para seguir en directo las argumentaciones del juicio. El colapso de Ueno Bank generó además una ola de manifestaciones espontáneas en Asunción, con incidentes entre manifestantes y la policía que dejaron al menos un herido.
Aún con sus uniformes de Ueno puestos, varios empleados jóvenes quemaron sus tarjetas de crédito y lanzaron insultos contra Peña frente al Ministerio de Trabajo, donde exigieron el pago de indemnizaciones y salarios adeudados. El Ministerio de Trabajo estima que el colapso afectó cerca de 7.000 empleos, directos e indirectos, en el banco y sus empresas vinculadas.
“Que siga adelante el proceso de destitución y que pierda su inmunidad”, señaló el manifestante Adolfo Villalba. Otro de los presentes, Luis Pineda, afirmó: “Santiago Peña y el Partido Colorado nos han robado todos nuestros ahorros. Estamos hartos de 70 años de saqueo”.
Muchos paraguayos no consideran el colapso de Ueno Bank como el simple resultado de una gestión arriesgada, sino como un ejemplo de corrupción estatal. En Sudamérica, solo Venezuela ocupa una peor posición que Paraguay en el último índice de percepción de corrupción elaborado por Transparencia Internacional. “Este es un atropello nuevamente a la ciudadanía honesta, trabajadora, que tiene en Ueno Bank sus pequeños fondos, fruto de su trabajo de años”, señaló el manifestante Belarmino Balbuena. / Infobae
León XIV inició hoy su primera gira por América Latina. A pocos días de enfrentar con éxito una operación de cáncer, el Papa recorrerá cerca de 30.000 kilómetros para visitar tres países y 10 ciudades en Uruguay, Argentina y Perú.
León XIV pondrá a prueba su capacidad diplomática para cumplir su tarea pastoral en escenarios políticos diferentes.
En Uruguay será recibido por Yamandú Orsi, que observa la realidad desde una perspectiva de izquierda y es presidente del país más laico de América Latina.
A continuación, el Papa volará hasta Argentina, adonde se encontrará con Javier Milei, que exhibe una particular mirada sobre los sistemas económicos y los límites legales que deberían aplicarse en la inteligencia artificial.
Por último, León XIV viajará hasta Perú, que es su lugar en el mundo. Allí mantendrá un encuentro bilateral con Keiko Fujimori, a quien conoce desde hace décadas, en sus diferentes facetas políticas.
En su rol de jefe de Estado, León XIV describirá su posición sobre las pobreza, el desempleo y la inteligencia artificial en las reuniones bilaterales que mantendrá con Orsi, Milei y Fujimori.
“La condición de los pobres representa un grito que, en la historia de la humanidad, interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y especialmente a la Iglesia. En el rostro herido de los pobres encontramos impreso el sufrimiento de los inocentes y, por tanto, el mismo sufrimiento de Cristo. Al mismo tiempo, deberíamos hablar quizás más correctamente de los numerosos rostros de los pobres y de la pobreza, porque se trata de un fenómeno variado; en efecto, existen muchas formas de pobreza: aquella de los que no tienen medios de sustento material, la pobreza del que está marginado socialmente y no tiene instrumentos para dar voz a su dignidad y a sus capacidades, la pobreza moral y espiritual, la pobreza cultural, la del que se encuentra en una condición de debilidad o fragilidad personal o social, la pobreza del que no tiene derechos, ni espacio, ni libertad”, escribió el Papa en Dilexi Te.
Y respecto a la inteligencia artificial, por medio de su encíclica Magnifica Humanitas, León XIV establece un razonamiento teleológico que cuestiona la postura de la administración Trump.
“Aquí es necesario reconocer un aspecto decisivo, que ya he mencionado antes: en muchos casos, en el contexto digital, el control de las plataformas, las infraestructuras, los datos y la capacidad de cálculo no es prerrogativa de los estados, sino de grandes actores económicos y tecnológicos que, de hecho, determinan las condiciones de acceso, las reglas de visibilidad y las mismas posibilidades de participación. Cuando un poder de tal magnitud se concentra en pocas manos, tiende a hacerse opaco y a eludir el control público, y crece el riesgo de un desarrollo distorsionado que provoca nuevas dependencias, exclusiones, manipulaciones y desigualdades”, sostiene en Magnifica Humanitas.
Además de difundir sus posiciones sobre la pobreza y la inteligencia artificial, el Papa rendirá tributo a Francisco, escuchará los reclamos de las víctimas de los abusos sexuales en las iglesias y visitará centros sociales para explicitar su rechazó a la economía del descarte.
El viernes a la tarde, León XIV aterrizará en el aeropuerto de Carrasco en Montevideo, y desde allí en Papamóvil saludará a los fieles hasta desembocar en la Plaza Independencia. Será su primer acto religioso en territorio laico.
A continuación, León XIV participará de un cónclave con la clase política de Uruguay, allí estará el presidente Orsi y recibirá las llaves de la ciudad durante un acto protocolar en el Cabildo.
Cuando el reloj marque las 19.00, se abrirán las puertas de la Catedral de Montevideo para que obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y seminaristas escuchen la homilía del Papa.
Así concluirá su primera jornada en el fin del mundo. / Infobae
Pedro Alliana asumiría la presidencia de Paraguay tras la renuncia de Santiago Peña
Alliana, el actual vicepresidente nació el 19 de febrero de 1974, en la ciudad de Pilar asumirá la presidencia, según prevé l,a Constitución Nacional estableciendo un mecanismo de sucesión automática para garantizar la continuidad del Poder Ejecutivo.
Pedro Alliana, el vicepresidente de Paraguay, es quien debería asumir el máximo cargo de esa Nación tras la renuncia de Santiago Peña, en medio de la crisis financiera desatada por el caso Ueno bank y los cuestionamientos a su administración.
Alliana nació el 19 de febrero de 1974, en la ciudad de Pilar, ubicada en el departamento de Ñeembucú de Paraguay. Hijo de María Nidia Rodríguez y Héctor Rubén Alliana Báez, ambos regidores departamentales de Ñeembucú. Tiene dos hermanos, Ana Lucía y Rodolfo Alliana Rodríguez; este último, ya fallecido. En 2006, se casó con Fabiana María Souto, con quien tuvo a tres de sus cuatro hijos.
La figura de Alliana no surge de improvisadas alianzas, sino de una larga y estructurada carrera dentro de los pasillos de la Asociación Nacional Republicana (ANR – Partido Colorado) y de los diferentes estamentos del Estado paraguayo. Nacido en la ciudad de Pilar (departamento de Ñeembucú) el 19 de febrero de 1974, los primeros pasos públicos de Alliana estuvieron vinculados tanto al deporte —llegando a integrar la selección nacional de básquetbol de Paraguay en 1991— como a la actividad comercial en su comunidad natal.
Su incursión formal en la política partidaria se dio en el año 2006 con su candidatura a la intendencia de Pilar. Aunque aquel primer intento electoral no resultó favorable, el dirigente supo consolidar su capital político en la región sur del país. Dos años después, en 2008 y con apenas 33 años, se consagró Gobernador del Departamento de Ñeembucú, cargo que ejerció hasta 2013.
La trayectoria de Alliana se encuentra estrechamente ligada al movimiento Honor Colorado, liderado por el expresidente Horacio Cartes. Bajo esa línea interna, Alliana dio el salto al legislativo nacional al ser electo diputado por Ñeembucú en los periodos 2013-2018 y 2018-2023, llegando a presidir la Cámara Baja durante cuatro periodos consecutivos entre 2015 y 2022.
Paralelamente, su peso dentro del Partido Colorado se blindó al asumir la presidencia de la Junta de Gobierno de la ANR en abril de 2016, un rol directivo que mantuvo durante dos periodos consecutivos hasta enero de 2023, consolidando la maquinaria electoral del partido oficialista.
En las elecciones generales de abril de 2023, integró la fórmula presidencial junto a Santiago Peña bajo la bandera del Partido Colorado, asumiendo como vicepresidente de la República el 15 de agosto de ese mismo año. Desde esa posición, Alliana combinó la gestión institucional con un rol activo de articulación política dentro del oficialismo.
En 2020, fue mencionado junto a Luis Castiglioni, José Alderete y Javier Zacarías Irún como parte de un grupo denominado por algunos medios como el «nuevo Cuatrinomio de Oro», en referencia al sector de aliados más cercanos a Alfredo Stroessner durante su dictadura y que en 1987 asumió el control del Partido Colorado.
Alliana fue señalado por presunto nepotismo debido a la presencia de varios familiares en cargos dentro del sector público paraguayo. Las críticas se agravaron tras la revelación de que su hija, Montserrat Alliana, había sido contratada en la Cámara de Diputados de Paraguay sin contar con un título académico registrado para desempeñarse en una oficina de coordinación.
Otras personas vinculadas a Alliana que ocupan cargos públicos incluyen a su esposa, Fabiana Souto Ortiz, quien se desempeña como diputada, su cuñado, Rodrigo Daniel Souto Ortiz, director en la Vicepresidencia de la República; su primo, Ricardo Rodrigo Torres Alliana, funcionario de la Entidad Binacional Yacyretá; y su primo Carlos Zarza Alliana, también funcionario de la EBY.
Qué pasará con el cargo de vicepresidente
La renuncia de Peña también abre un interrogante constitucional: ¿Qué ocurriría con la Vicepresidencia si Alliana asume en su reemplazo?
La Constitución Nacional establece un mecanismo de sucesión automática para garantizar la continuidad del Poder Ejecutivo. En caso de destitución, renuncia, muerte o incapacidad declarada del presidente, el vicepresidente ocupa su lugar y completa el periodo constitucional.
Por lo tanto, tras la renuncia de Peña, Alliana no necesitaría una nueva elección ni una designación del Congreso para asumir la Presidencia. Su juramento como mandatario produciría, a su vez, una vacancia definitiva en la Vicepresidencia.
Es precisamente en ese segundo escenario donde entra en funcionamiento el procedimiento especial contemplado en el artículo 234 de la Carta Magna.
La regla
El artículo 234 establece dos escenarios distintos para cubrir una vacancia definitiva en la Vicepresidencia: Si ocurre durante los tres primeros años del periodo constitucional, debe convocarse a elecciones para que la ciudadanía elija a un nuevo vicepresidente.
Si ocurre durante los dos últimos años, el Congreso Nacional tiene la atribución de designar directamente a quien completará el mandato, mediante mayoría absoluta de sus miembros.
En el caso del actual periodo presidencial, iniciado el 15 de agosto de 2023 y previsto hasta el 15 de agosto de 2028, la renuncia de Peña se produce dentro de los últimos dos años de mandato.
Por tanto, no correspondería convocar a elecciones populares para elegir al reemplazante de Alliana en la Vicepresidencia. La decisión quedaría en manos del Congreso Nacional, reunido en sesión conjunta de ambas cámaras.
El nuevo vicepresidente sería designado por mayoría absoluta de los integrantes del Congreso. Considerando su composición constitucional de 45 senadores y 80 diputados, esa mayoría equivale a 63 votos.
Es decir, los parlamentarios tendrían que acordar un nombre y reunir los votos suficientes para designar a quien ocuparía la Vicepresidencia hasta agosto de 2028.
Los antecedentes
Paraguay ya tiene dos antecedentes importantes de aplicación de este mecanismo constitucional. El 22 de junio de 2012, Fernando Lugo fue destituido mediante juicio político y Federico Franco, hasta entonces vicepresidente, asumió la Presidencia.
La vicepresidencia quedó vacante y, como el país atravesaba los últimos dos años del periodo constitucional 2008-2013, correspondió al Congreso designar a un reemplazante. El 28 de junio, el ex senador liberal Óscar Denis Sánchez fue elegido con 84 votos en total: 26 en el Senado y 58 en Diputados.
En el 2018, el entonces vicepresidente Juan Afara renunció el 11 de abril de ese año para postularse al Senado. La vacancia se produjo durante los últimos meses del periodo de Horacio Cartes.
El 9 de mayo, el Congreso designó a la ex ministra de la Corte Suprema de Justicia Alicia Pucheta como vicepresidenta, con 81 votos: 27 senadores y 54 diputados. Fue la primera mujer en ocupar la Vicepresidencia de la República. Permaneció en el cargo hasta el 15 de agosto de 2018. /Clarín
El presidente de Paraguay Santiago Peña renunció en medio de escándalo bancario
El mandatario comunicó su decisión a través de un mensaje publicado en X y aseguró que busca preservar la estabilidad del país, la paz social y las instituciones democráticas.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renunció este jueves por el colapso de un banco en medio de la crisis política, económica y social por el Ueno Bank, luego de que los ahorristas no puedan acceder a sus depósitos.
Peña anunció la dimisión a través de su cuenta oficial de X.
La decisión se conoció después de dos jornadas consecutivas de protestas en Asunción, donde miles de personas salieron a las calles para reclamar la devolución de su dinero y exigir la salida del mandatario. Las manifestaciones incluyeron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y denuncias de represión.
La crisis se desató el martes, cuando el Banco Central de Paraguay (BCP) dispuso la intervención de Ueno Bank por problemas de solvencia y suspendió sus servicios. La entidad concentra los depósitos de alrededor de tres millones de personas, casi la mitad de la población del país.
El escándalo también provocó la renuncia del titular del Banco Central, Carlos Carvallo, y la detención de ocho directivos de la entidad, entre ellos su presidente, Miguel Vázquez.
En paralelo, diputados opositores presentaron un pedido de juicio político contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana. La acusación apunta al presunto mal desempeño de sus funciones y a posibles conflictos de intereses por los vínculos comerciales que el mandatario mantuvo con el grupo empresarial que controlaba el banco.
La oposición cuestionó además las decisiones regulatorias del Gobierno y el destino de fondos públicos y previsionales depositados en la entidad.
Peña había asumido la presidencia en agosto de 2023 y tenía mandato hasta 2028. Su eventual salida abre un nuevo escenario institucional en Paraguay, que deberá resolver la sucesión presidencial de acuerdo con lo establecido en su Constitución. /TN