Es verano y el clima en esta zona de Japón es muy cálido. Con temperaturas que superan los 34°C y una humedad del 90%, es bastante normal ver a las personas caminando con paraguas para protegerse del Sol.
Hiroshima hoy no luce muy distinta a cualquier otra ciudad japonesa con sus grandes avenidas, su tren bala que la conecta con el resto del país, grandes parques y veredas extremadamente limpias. Es una gran urbe con 1.5 millones de habitantes pero bastante pequeña en comparación de otras megaciudades como Tokio, Yokohama u Osaka que concentran gran parte de la población.
El crecimiento que tuvo el país asiático desde mediados de los 50 y decisiones de distintos gobernantes sobre lo que había que hacer o no con la reconstrucción de la ciudad tras la II Guerra Mundial fueron ocultando gran parte de las huellas del desastre de la bomba atómica en aquella mañana de agosto de 1945. La lucha y el pedido de los sobrevivientes hicieron posible que hoy sea la ciudad símbolo de la paz mundial y de la eliminación de las armas nucleares.
Hiroshima antes de la guerra
Por su posición cercana al río y al mar, Hiroshima siempre fue una ciudad con una intensa actividad comercial e industrial. Las distintas guerras en las que participó Japón como la Sino-Japonesa (1894-1895) y la Ruso-Japonesa (1904-1905) convirtieron a este puerto en uno de los principales productores de armamento para el imperio japonés.
En la década del 10 del siglo XX, empezó la construcción de uno de los exponentes de esa época dorada de crecimiento de la ciudad: el Centro de Exhibiciones de la Prefectura de Hiroshima (1915), bajo la dirección del arquitecto checo Jan Letzel. El edificio fue construido en ladrillo y parcialmente en acero, cubierto con piedras y una cúpula de cobre. El primer piso se utilizaba para oficinas, mientras que el segundo y el tercer piso eran para las exhibiciones de distintos productos que se realizaban en esta prefectura japonesa. Su estilo arquitectónico de diseño europeo era un símbolo de lo que admiraba la sociedad en una época de apertura al mundo, cuando el resto de las construcciones eran más bien de madera, al estilo japonés tradicional. Para 1934, el icónico edificio era utilizado para distintos tipos de exhibiciones y eventos sociales de la comunidad local.
Una película de 16 mm de la época, muestra un poco la vida de la sociedad de Hiroshima en 1935, con las flores del cerezo (sakura), sus puentes sobre el río que cruza a la ciudad y parte de la vida cotidiana de este gran puerto.
Durante la II Guerra Mundial, Hiroshima mantuvo su estatus de ciudad al servicio del Imperio Japonés. Esto significaba que era un punto clave para la producción de armamento y provisiones. Sin embargo, durante la guerra, no había recibido daños considerables, a pesar de que la mayoría de las casas estaban hechas de madera. Hiroshima y Kyoto eran las más vulnerables al fuego de los bombardeos, pero permanecían intactas.
Es por eso que a la hora de elegir un objetivo, Hiroshima se convirtió en el ideal para el Ejército de los Estados Unidos. Las ciudades alternativas para la bomba nuclear eran Kokura y Nagasaki.
Tras varios vuelos de reconocimiento, el bombardero B-29 “Enola Gay” soltó la carga nuclear “Little Boy” sobre una ciudad en la que vivían 340 mil personas. Eran las 8:15 hs del 6 de agosto de 1945, el día en el que cambió para siempre el curso de la historia de esta ciudad.
La bomba explotó a 600 metros de altura con la energía de 16 kilotones de TNT, sobre uno de los puentes que estaba a 160 metros del Centro de Exposiciones de Hiroshima. La destrucción fue total en un radio de 1.6 km y los edificios ardieron a 11 km a la redonda.
Se estima que entre 70 y 80 mil personas murieron en el instante de la explosión, mientras que otros 70 mil resultaron gravemente heridos, más cientos de miles que tuvieron problemas de salud de por vida. Según estudios posteriores, el 69% de la ciudad se destruyó por completo, mientras que el 6% de los edificios recibió daños de consideración.
Para los que sobrevivieron, conocidos como hibakusha (persona bombardeada, en japonés), fue el infierno en la Tierra. Gran parte de los médicos y enfermeros de la ciudad murieron por la explosión, y los pocos que sobrevivieron, no podían atender a todos los heridos. El periodista John Hersey, que llegó a Hiroshima 25 días después de la explosión nuclear, contó el horror con seis testimonios que se publicaron en The New Yorker en 1945, cuando la ciudad era un caos.
“El silencio era espeluznante: «Nadie gritaba, nadie corría. Los sobrevivientes no tenían la fuerza física ni psicológica. Todo lo que hacían era susurrar suplicando agua», recordó Setsuko Nakamura en 2017 cuando la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares recibió el premio Nobel de la Paz. Setsuko Nakamura tenía 13 años en el momento de la explosión. «Siendo una estudiante de secundaria fui testigo de la destrucción de mi ciudad. Se había convertido en la ciudad de la muerte».
Nagasaki sufriría la segunda detonación nuclear, el 9 de agosto. Japón presentaría su rendición el 15 de agosto de 1945, dando por finalizada la Guerra del Pacífico.
El ataque a Trump: Cole Tomas Allen cruzó los EEUU en tren para concretar su plan y se hospedó en el mismo hotel de la gala
Los investigadores no han publicado el nombre del sospechoso, pero dos funcionarios de las fuerzas del orden familiarizados con el asunto lo han identificado ante The Associated Press como Cole Tomas Allen, de 31 años, de Torrance, California.
Cole Tomas Allen, el hombre de 31 años acusado de intentar irrumpir en el salón de baile en la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca con armas de fuego y cuchillos, cruzó el país para llegar al evento y presuntamente tenía como objetivo a miembros del gobierno de Trump.
Así lo reveló este domingo el secretario de Justicia en funciones, Todd Blanche, en base a las primeras pericias realizadas tras el ataque. Esta madrugada el FBI allanó su casa.
Blanche también indicó que las autoridades creen que el sospechoso viajó en tren desde California hasta Chicago y luego a Washington, donde se registró como huésped en el hotel en el que se celebraba uno de los eventos más glamorosos de Washington la noche del sábado.
Los investigadores no han publicado el nombre del sospechoso, pero dos funcionarios de las fuerzas del orden familiarizados con el asunto lo han identificado ante The Associated Press como Cole Tomas Allen, de 31 años, de Torrance, California.
Funcionarios de las fuerzas del orden que han examinado los dispositivos electrónicos del hombre armado y sus escritos creen preliminarmente que pretendía tener como objetivo a miembros del gobierno presentes en la cena.
Intentó abalanzarse hacia el amplio salón de baile, pero fue derribado en una escena caótica que incluyó disparos, mientas el presidente Donald Trump era evacuado de forma apresurada del escenario y los invitados se agachaban para cubrirse debajo de sus mesas.
Se cree que el sospechoso compró las armas de fuego que llevaba en los últimos dos años, dijo Blanche. No está cooperando y se espera que enfrente múltiples cargos el lunes.
“Parece que de hecho se propuso atacar a personas que trabajan en el gobierno, probablemente incluido el presidente”, dijo Blanche a “Meet the Press” de NBC.
Según consignó CNN, Allen trabajaba como profesor a tiempo parcial en C2 Education. La compañía lo había distinguido meses atrás como “profesor del mes”, de acuerdo publicaciones de la empresa en redes sociales. También se presentaba como desarrollador de videojuegos.
En un perfil de Linkedin que se le adjudica figura que es autor de un videojuego independiente titulado “Bohrdom”, disponible en la plataforma Steam, cuyo nombre fue registrado como marca en 2018.
En el plano académico, el sospechoso cuenta con estudios en ingeniería mecánica en el Instituto Tecnológico de California, de donde egresó en 2017. Posteriormente obtuvo una maestría en informática en la Universidad Estatal de California en Dominguez Hills. Durante su etapa universitaria participó en el desarrollo de un prototipo de freno de emergencia para sillas de ruedas, proyecto que fue difundido en un medio local.
Por otra parte, registros de la Comisión Federal Electoral indican que Allen realizó una donación de US$25 a la campaña presidencial de Kamala Harris en octubre de 2024.
Tras el episodio, en una conferencia de prensa, Trump dijo que Allen es una persona “enferma” y añadió: “Creen que era un lobo solitario”.
El presidente de EE.UU. también indicó que un agente “recibió un disparo, pero se salvó” y a agregó que se pudo salvar porque llevaba puesto su chaleco antibalas. “Le dispararon desde muy cerca, con un arma muy potente y el chaleco hizo su trabajo. Acabo de hablar con él y está muy bien”.
Respecto a cómo se dieron parte de los hechos, relató: “Un hombre embistió un puesto de control de seguridad armado con múltiples armas, y fue reducido por algunos miembros muy valientes del Servicio Secreto”. Y agregó: “No es la primera vez en los últimos años que nuestra república ha sido atacada por un aspirante a asesino que buscaba matar”.
Alarma de la prensa británica ante la grave amenaza de Donald Trump por las islas Malvinas
Medios como The Sun, The Telegraph, Daily Mail, The Independent y The Guardian destacaron el impacto de esta advertencia, surgida a partir de un correo interno filtrado del Pentágon.
La posibilidad de que Estados Unidos revise su apoyo a la soberanía británica sobre las Malvinas tras declaraciones de Donald Trump generó una fuerte reacción en la prensa británica.
Medios como The Sun, The Telegraph, Daily Mail, The Independent y The Guardian destacaron el impacto de esta advertencia, surgida a partir de un correo interno filtrado del Pentágono en el que se menciona la opción de castigar al Reino Unido por su postura sobre el conflicto con Irán.
El periódico The Sun informó que Trump podría examinar la postura estadounidense respecto a la soberanía británica sobre las “Falkland Islands” (nombre que dan los británicos a las Malvinas) como represalia por la negativa del Reino Unido a permitir el uso de sus bases en el contexto del reciente conflicto con Irán.
La publicación resaltó que la información proviene de documentos internos del Pentágono, donde se exponen posibles medidas contra aliados que, a juicio del expresidente estadounidense, no respaldaron a Estados Unidos en acciones militares.
De acuerdo con The Telegraph, la filtración reveló que Washington considera “penalizar” a socios de la OTAN reticentes a apoyar la ofensiva en Oriente Medio. Entre las sanciones evaluadas figura “la revisión del respaldo a la reclamación británica” sobre las Malvinas, lo que supone un giro en la tradicional alianza entre ambos países y reaviva el debate sobre la soberanía del archipiélago en el Atlántico Sur, administrado por el Reino Unido y reclamado por Argentina.
Daily Mail amplió que el Pentágono valora alternativas para sancionar a los miembros de la OTAN que no colaboraron con Estados Unidos en la guerra contra Irán, citando como ejemplo la posible suspensión de España de la Alianza Atlántica y la reconsideración del apoyo diplomático a las “posesiones imperiales europeas”, entre ellas las Malvinas. El medio remarcó que la postura estadounidense se encuentra detallada en mensajes internos donde se expresa frustración por la negativa de algunos aliados a conceder permisos de sobrevuelo y uso de bases militares.
El análisis de The Independent subrayó la tensión entre la administración de Trump y el gobierno británico encabezado por Keir Starmer, a quien el expresidente norteamericano calificó de “cobarde” por no sumarse al operativo militar en Irán. El periódico recordó que la opción de revisar la posición estadounidense sobre las Malvinas fue propuesta como una forma de represalia por la falta de apoyo británico, según la información filtrada.
The Guardian abordó el tema al contextualizar la situación de España en la OTAN y recogió que el correo interno del Pentágono plantea la posibilidad de que Estados Unidos deje de respaldar la soberanía británica sobre las islas, como parte de un paquete de medidas de presión. El diario también mencionó la persistente disputa entre el Reino Unido y Argentina por el control del archipiélago, escenario de un conflicto armado en 1982 que causó la muerte de aproximadamente 650 soldados argentinos y 255 británicos.
En este contexto, The Sun citó al almirante Lord West, excomandante de la fragata HMS Ardent durante la guerra de 1982, quien afirmó que Donald Trump “no comprende la OTAN ni el liderazgo de alianzas”. La controversia se produce en un momento donde la relación diplomática entre Londres y Washington atraviesa una etapa marcada por la desconfianza y la incertidumbre sobre el futuro de los compromisos bilaterales.
Según los reportes, el Departamento de Estado de Estados Unidos mantiene en su web que las islas se encuentran bajo administración del Reino Unido, pero son reclamadas por Argentina, cuyo presidente, Javier Milei, mantiene una relación cercana con Trump. Este dato añade un matiz al escenario internacional, donde las declaraciones del exmandatario estadounidense se interpretan como un intento de presionar a sus aliados europeos.
Las publicaciones británicas coinciden en señalar la gravedad del mensaje emitido por el entorno de Trump, que pone en tela de juicio el tradicional respaldo estadounidense a la reivindicación británica sobre las Malvinas/Falkland Islands. La filtración de estos documentos internos del Pentágono, revelada inicialmente por Reuters y reproducida por la prensa británica, expone la fragilidad de ciertas alianzas históricas ante el nuevo escenario geopolítico. /Infobae
El FBI confirmó que comenzó a investigar la existencia de posibles vínculos entre la muerte y la desaparición de científicos y personal de laboratorios de tecnología nuclear que ocurrieron en los últimos años y que generaron un gran interés en la opinión pública estadounidense, incluso de parte del presidente Donald Trump.
A través de un comunicado, el Buró Federal de Investigaciones señaló que la iniciativa tiene como fin “buscar conexiones» entre los episodios. En la tarea colaboran el Departamento de Energía, el Departamento de Guerra y las policías estatales y locales estaría.
El tema cobró relevancia en las redes sociales, donde surgieron una serie de teorías sobre una supuesta conspiración que incluso alcanza a la Casa Blanca. Eso a pesar de que no hay conexiones evidentes entre los sucesos.
«Es un asunto bastante serio (…) ojalá sea una coincidencia, o como quieran llamarlo», dijo Trump cuando el jueves le consultaron sobre el tema.
Hasta el momento, se conoce que cuatro de esos casos están vinculados al condado de Los Ángeles. En ese sentido, investigan si hay conexión entre las circunstancias que derivaron en la muerte o desaparición de Carl Grillmair, un astrofísico en el Centro de Procesamiento y Análisis de Infrarrojos (IPAC) de Caltech; y de los tres expertos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA: Michael David Hicks, Frank Maiwald y Mónica Jacinto Reza.
Grillmair falleció en febrero a los 67 años, mientras que Hicks y Maiwald murieron en 2023 y 2024, respectivamente. Por su parte, Jacinto Reza desapareció en junio del año pasado cuando hacía senderismo con un amigo en el Bosque Nacional Los Ángeles.
A estas se suma la historia del mayor general retirado William Neil McCasland, de 68 años, quien fue visto por última vez a fines de febrero en su casa de Albuquerque, Nuevo México. Desde entonces, nada se sabe de él. McCasland encabezó algunas de las investigaciones aeroespaciales más avanzadas del Pentágono, y dirigió el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea, según señala FOX.
En tanto, al científico Jason Thomas, que había desaparecido en diciembre en Massachusetts, lo encontraron muerto en marzo. Su par Amy Eskridge, que trabajaba en el Institute for Exotic Science, murió en junio de 2022 en Alabama “por una herida de bala autoinfligida”.
El FBI, además, investiga la muerte del científico portugués Nuno Loureiro asesinado a tiros en su residencia en Massachusetts; las autoridades atribuyeron el homicidio a un sospechoso responsable también de un tiroteo masivo en la Universidad Brown.
Loureiro era el director del Centro de Ciencia del Plasma y Fusión del MIT, así como un reconodido experto en las áreas de fusión nuclear y reconexión magnética.
La lista la completan las desapariciones de los expertos Melissa Casias, Anthony Chávez, y Steven García.