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Hazaña guaraní: Paraguay eliminó a Alemania por penales y jugará los octavos de final
En Boston, la Albirroja igualó 1-1 con los teutones en los 120 minutos y se impuso por 4-3 por penales en los 16vos del Mundial 2026. Jugará ante Francia o Suecia en la próxima ronda.
Es la mayor victoria en la historia del fútbol paraguayo. No hay exageraciones. Fue una resistencia heroica ante Alemania. Durante 120 minutos se dedicó a hacer lo que mejor sabe: defender con sacrificio y tenacidad. No sesgó en su voluntad ni tan siquiera un minuto. Ni cuando Kai Havertz marcó el empate en el segundo tiempo de los 90 reglamentarios. Ni cuando desperdició cuatro “match points” consecutivos en la tanda de penales. Por eso nadie puede decir que no lo merece, aunque su rival haya sido tan superior. Al final, los números, los que quedarán en la historia son los siguientes: 1 a 1 y 4 a 3 en la definición desde los doce pasos.
El primer tiempo no fue tan angustiante. Porque si bien Alemania tenía la pelota, no le generaba peligro. La solidez de la línea de fondo fue inquebrantable. Y Julio Enciso, en una gran jugada de Almirón, Galarza Fonda lanzó de derecha un centro para el cabezazo de Julio Enciso. Sorpresa mayúscula.
Y así tenía pensado que fuera la segunda mitad. Pero Alemania tenía otros planes. El equipo de Julian Nagelsmann salió decidido. Con Kimmich como estandarte por la derecha, pero empujado por el mandato histórico. Lo acorraló, lo golpeó como un boxeador que tiene a su adversario contra las cuerdas y no no hace más que cubrirse con los codos, con los antebrazos, con todo lo que pueda.
Orlando Gill, arquero de San Lorenzo de Almagro, poco a poco fue convirtiéndose en figura. Primero le sacó un cabezazo a Kai Havertz que parecía imposible. Después se puso la capa de Superman para volar con dos penales magníficos.
Las estadísticas estaban en su contra: 75% de posesión, 21 remates al arco y 16 tiros de esquina para Alemania. Y a nivel histórico, también. Los germanos nunca habían perdido una definición por penales en cuatro series. Siempre hay una primera vez. Y es así como el Paraguay de Gustavo Alfaro hizo historia.