La tabla dirá que Franco Colapinto largará noveno en Madrid, un puesto más atrás que el obtenido una semana antes en Monza. Sin embargo, una mejor posición no siempre refleja una actuación más convincente. Esta vez, el argentino llevó al Alpine hasta un lugar que el auto no parecía en condiciones de alcanzar y completó una clasificación que puede resultar más valiosa que la anterior.
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Franco Colapinto largará noveno en el GP de Madrid
El argentino superó a Gasly, dejó atrás a los Audi y llevó al Alpine hasta una posición que parecía fuera de su alcance. Este domingo partirá desde la quinta fila.
El primer dato importante no es el noveno puesto, sino todo lo que debió hacer para conseguirlo. El circuito de Madring, con 5,4 kilómetros, 22 curvas, sectores angostos y muros cercanos, parecía adaptarse mejor a los principales rivales de Alpine en la zona media: Audi y Racing Bulls. Por lo observado durante el fin de semana, el equipo francés no aparecía como favorito para encabezar ese segundo grupo.
Para lograrlo, necesitó superar las tres etapas de la clasificación. En la Q1 avanzó con un tiempo de 1:33.963 y ya se ubicó por delante de Pierre Gasly. La Q2, sin embargo, concentró el momento decisivo de su jornada.
La diferencia de 715 milésimas entre ambos Alpine ayuda a dimensionar el rendimiento del argentino. En una categoría en la que muchos pilotos suelen quedar separados por décimas, siete décimas representan una brecha considerable. Esto no significa necesariamente que esa sea la distancia permanente entre los dos. Una vuelta puede estar condicionada por el estado de los neumáticos, el tránsito, la confianza del piloto o el comportamiento del auto. Pero sí demuestra que, en el momento decisivo, Colapinto consiguió aprovechar mucho mejor el A526.
Repetir e incluso mejorar una buena vuelta bajo presión tiene un valor particular. Una clasificación destacada puede aparecer por una circunstancia favorable o por un error de los rivales. Colapinto, en cambio, debió confirmar su rendimiento en la Q3. No dependió solamente del registro que lo había llevado a la fase final: volvió a encontrar velocidad cuando todos los pilotos afrontaban su último intento.
La comparación con Gasly también ayuda a medir su actuación. El francés suele ser una referencia fiable para Alpine, pero nunca consiguió sentirse cómodo y quedó fuera de la pelea por los diez primeros lugares. Colapinto logró sostener su rendimiento desde la Q1 hasta la Q3 y resolvió los problemas que aparecieron durante la sesión. Esa consistencia habla tanto de velocidad como de capacidad para interpretar una clasificación.
Adelante, Lando Norris obtuvo la primera pole de la historia del Madring con un tiempo de 1:31.824, apenas 11 milésimas por delante de Kimi Antonelli. Max Verstappen quedó tercero y Lewis Hamilton, cuarto. Colapinto no estuvo en esa batalla: su competencia era otra y la ganó.
Nada de eso garantiza puntos. La carrera tendrá sus propias exigencias y un circuito nuevo siempre plantea incógnitas. Pero la clasificación dejó una señal clara: cuando Alpine no parecía tener un lugar reservado en la Q3, Colapinto se lo fabricó. Por eso, este noveno puesto puede decir más sobre su rendimiento que otras posiciones aparentemente mejores.