Internacional
Flávio Bolsonaro agradeció a Trump y Milei: sostuvo «no huí de Brasil, me fui por Brasil»
En un comunicado, el excandidato presidencial que perdió el balotaje frente a Lula da Silva sostuvo que no abandonó Brasil para eludir las causas judiciales que enfrenta.
Flavio Bolsonaro, que este miércoles llegó a Estados Unidos tras dejar Brasil en medio de un operativo secreto que involucró al gobierno de Argentina, publicó una carta al arribar a Miami donde agradeció a Javier Milei y afirmó: «No huí de Brasil, me fui de Brasil».
El líder del Partido Liberal destacó el “coraje y sentido de la justicia y la legalidad” de Milei y agradeció la bienvenida que le dio el gobierno de Donald Trump a su llegada a Estados Unidos.
En un pasaje de la extensa nota, subrayó que no huyó de Brasil, sino que se fue para no ser silenciado, encarcelado o censurado como su padre, el ex presidente Jair Bolsonaro.
«Quiero dejarlo claro: no huí de Brasil, me fui de Brasil, dejé un régimen de excepción para poder ser el líder que mi pueblo merece, porque silenciado, encarcelado y censurado, como lo está mi padre, no podría ser ese líder y seríamos entregados al teatro institucional de una oposición castrada y controlada por el Tribunal Supremo lleno de sirvientes del régimen», afirmó.
Además, denunció «abuso de poder político y económico» durante toda la campaña electoral y el uso del «aparato estatal en favor de la reelección». «Son hechos graves, expresamente prohibidos por la ley, que justifican la anulación de la fórmula Lula-Alckmin», enfatizó.
Bolsonaro aseguró a su vez que existió «un plan elaborado de antemano, siete minutos después de ese repugnante fraude electoral». «El juez – implicado en un enorme escándalo de corrupción, citado directamente en la investigación que utilizó para intentar secuestrar mis pasaportes y que muy probablemente estaría preso si no hubieran impedido mi asunción- puso en marcha la maquinaria de persecución política del régimen».
«Al estar impedido desde el inicio y ser completamente sospechoso para iniciar cualquier procedimiento judicial en mi contra, su mera participación en actos procesales muestra la magnitud de la arbitrariedad y la ilegalidad en curso», destacó.
«Es el manual clásico de cualquier golpe de Estado»
«La persecución política que empezó con mi padre, el expresidente Jair Bolsonaro, – continuó – y se extendió a miles de otros brasileños patriotas comunes e incluso a ciudadanos estadounidenses, tiene un único objetivo: silenciar a cualquiera que no esté de acuerdo con el régimen de excepción instaurado en Brasil, a través de una Corte Suprema controlada por la organización criminal petista».
Acto seguido, destacó que no existe «ninguna orden de arresto» contra él porque, aseguró, «no cometí ningún delito». «Lo que hay es una caza de brujas por motivos políticos, que buscaba convertirme en rehén y objeto de chantaje para proteger a los jueces corruptos de la Corte Suprema del juicio político. Este es el guion de la persecución: incautación del pasaporte, tobillera electrónica, censura, arresto domiciliario, un juicio de fachada y, finalmente, una condena política», dijo.
«No voy a someter a mi familia a esto y mi país no merece volver a pasar por esta vergüenza internacional. Ante la instrumentalización política de la Justicia en Brasil, traje a mi familia a Estados Unidos, donde estamos seguros. Agradezco una vez más al presidente Trump y al gobierno estadounidense por recibirnos y brindarnos la seguridad jurídica que ya no tenemos en Brasil», dijo.
La comparación con otros dirigentes políticos: de Charles De Gaulle a Corina Machado
«Rui Barbosa se exilió por enfrentar la arbitrariedad de Floriano Peixoto y desde allí siguió defendiendo la ley y la libertad. Charles de Gaulle lideró la Francia Libre desde Londres, condenado a muerte por el régimen de Vichy, y volvió para liberar a su país. José Martí organizó la lucha por la independencia de Cuba desde Nueva York», comenzó su enumeración.
Y siguió: «En Venezuela, Juan Guaidó y Edmundo González tuvieron que dejar el país por enfrentarse a la dictadura chavista, y María Corina Machado, aún perseguida, se negó a legitimar el fraude y se convirtió en un símbolo mundial de la resistencia democrática. Todos ellos fueron tratados como criminales por los regímenes a los que se enfrentaban. La historia los llamó de otra manera».
Bolsonaro ratificó que se considera «el presidente electo» y que «los criminales que robaron la elección de Brasil forman parte de una organización criminal que instauró una tiranía». «A ustedes, que anhelaban el cambio, no los voy a abandonar: seré la voz y el liderazgo libre de nuestra nación», prometió a sus simpatizantes.
Por último, el senador dijo que su país vivo hoy “un caos jurídico, de corrupción y de persecución política, en el que la oposición tiene miedo de hablar y la familia de un expresidente es tratada como enemiga del Estado”.
En tanto, le habló a los políticos de su partido que fueron electos en distintos cargos. “Sé que hoy no tienen la libertad necesaria para ejercer plenamente la actividad política. Por eso, lideraré la oposición desde aquí. Diré lo que ustedes, allá, no pueden decir, y asumiré los riesgos que ustedes no pueden correr”, les prometió.
Sobre el futuro, dijo que comienza la “lucha por la democracia, los derechos humanos y la libertad en Brasil” y prometió que en los próximos días se dirigirá al pueblo brasileño para movilizar a la oposición para, dijo “impedir que Lula consolide un régimen dictatorial en Brasil”.
“Salí de Brasil, pero no abandoné a los brasileños. Esta lucha no terminó el 25 de octubre. Solo terminará cuando Brasil vuelva a ser un país libre. Y ese día llegará”, concluyó. /Clarín