Política
El próximo martes se conocería la sentencia en el juicio por la causa YMAD
Están acusados el exrector de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) Juan Alberto Cerisola y otros tres exfuncionarios: Luis Fernando Sacca, Olga Graciela Cudmani y Osvaldo Venturino.
Del otro lado, las defensas —encabezadas por Silvia Peyracchia, Rosa Luz Casen, Alfredo Falú, Víctor Taleb, Mariano Galleta y Pamela Tenreyro— rechazaron los cargos y reclamaron la absolución de los cuatro acusados. Argumentaron que no existió enriquecimiento personal ni perjuicio concreto para la universidad, que todas las decisiones contaron con dictámenes jurídicos y controles internos, y que se trató de decisiones políticas amparadas en la autonomía universitaria.
Entre las voces políticas y académicas, la exdecana de Derecho, Adela Seguí, habló de un “encubrimiento institucional” en el acta de 2008 que redirigió el uso de los recursos; mientras que el secretario general de la UNT, José Hugo Saab, aseguró que nunca existieron planos oficiales de la Ciudad Universitaria, un hecho interpretado de manera opuesta por acusación y defensa.
El origen de la causa se remonta a 2010, cuando el arquitecto Ramón Eudal y el abogado Oscar López denunciaron irregularidades en la administración de los fondos mineros. El nudo del conflicto radica en el acta firmada por Cerisola en enero de 2008, que redujo del 40% al 20% el porcentaje destinado a la Ciudad Universitaria, permitiendo financiar otras obras en San Miguel de Tucumán, como la remodelación de la Facultad de Derecho en calle 25 de Mayo.
El veredicto estará en manos de los jueces subrogantes Jorge Alejandro Basbús y Ana Carina Farías (Santiago del Estero) y Enrique Lilljedahl (Catamarca). La comunidad universitaria y política espera con atención un fallo que podría sentar un precedente histórico sobre los límites entre la autonomía institucional y la responsabilidad penal en el manejo de fondos públicos.