Si bien falta más de un año para las elecciones legislativas, el empresario azucarero Jorge Rocchia Ferro se anotó en carrera para ocupar un escaño en el Congreso de la Nación, al adelantar que le gustaría formar parte una lista como diputado en los comicios de 2025.
“Tenemos que participar. Se tiene que acabar esto de esconderse. Nosotros tenemos la obligación de devolver un poquito de todo lo que hemos recibido”, comenzó diciendo el presidente de la Unión Industrial de Tucumán en una entrevista televisiva a un medio local.
En este sentido, el presidente de la Compañía Azucarera Los Balcanes, empresa que administra los ingenios La Florida y Cruz Alta ratificó que son serias sus intenciones de participar en política, y puso de ejemplo de Paula Omodeo, diputada tucumana del espacio CREO; y a Donald Trump, empresario y candidato para volver a presidir Estados Unidos. “Si, va es en serio”, reiteró Rocchia Ferro ante la insistencia de sus entrevistadores.
“Cuando vos tenés tus empresas y no la tenés todavía totalmente organizada, es difícil. Yo hoy tengo a Catalina (Rochia Ferro, su hija), trabajando y manejando los ingenios. Katy (Catalina Lonac, su esposa) está manejando la parte de la universidad y demás. Entonces yo estoy quedando un poquito con más tiempo que tengo para usar y acomodar la experiencia adquirida en todos estos años”, explicó.
“Estoy convencido que hay que participar y tengo la gente que puede permitir dedicarme a la política. Hoy puedo estar ausente del ingenio dos meses que nadie se da cuenta. Entonces cuando empezás a tener las cosas organizadas, es más fácil”, agregó el industrial.
Por último, al ser consultado en qué partido le gustaría participar, Rocchia Ferro respondió: “yo soy peronista. Me afilió al partido Quito Sandoval, en el año 94”, cerró el referente azucarero.
Docentes y estatales: agosto arranca con paros y una agenda de protestas caliente
El lunes 3 se conjugan dos huelgas de alcance nacional —ATE y CTERA— en rechazo a la política salarial y educativa del Gobierno; la escalada de reclamos se extenderá durante todo el mes con eje en el Congreso y las calles de Buenos Aires
El Gobierno de Javier Milei afronta un agosto cargado de tensión sindical. A nivel nacional, una serie de paros y movilizaciones impulsados por gremios estatales, docentes y organizaciones sociales pondrán a prueba la relación entre la Casa Rosada y el mundo del trabajo, en un contexto donde la popularidad del mandatario libertario retrocede en las encuestas y la economía atraviesa un momento delicado.
El lunes que enciende la mecha
Todo comienza este lunes 3 de agosto, justo el día en que se reanudan las clases tras el receso invernal. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) convocó un paro nacional con movilización al Ministerio de Economía, en reclamo de un aumento salarial de emergencia y en rechazo a lo que denuncian como un vaciamiento de organismos públicos con despidos incluidos.
Ese mismo día, la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA) suma su propia huelga de alcance nacional. Desde el gremio docente sostienen que la medida responde a la negativa persistente del Ejecutivo a convocar la paritaria nacional docente, lo que —según remarcan— vulnera la legislación vigente y cierra un espacio clave para discutir salarios, condiciones laborales e inversión en educación.
La CGT también se suma al reclamo
Los sindicatos docentes nucleados en la CGT no se quedan al margen. Sergio Romero, titular de la Unión de Docentes Argentinos (UDA), adelantó que el sector presentará un plan de lucha para todo agosto, con clases informativas, protestas callejeras, volanteadas y una eventual movilización al Ministerio de Capital Humano, que conduce Sandra Pettovello.
Romero fue contundente al señalar que la decisión surge de una crisis educativa sostenida, producto —a su juicio— del desentendimiento del Gobierno nacional. Aunque reconoció capacidad de escucha en el equipo de Pettovello, apuntó que las soluciones de fondo para el futuro de los estudiantes no llegan.
Congreso y San Cayetano, los otros focos calientes
La agenda de protestas no se agota ahí. El jueves 6 de agosto, cuando el Senado debata la Ley de Inviolabilidad de Propiedad Privada, la CGT, las dos CTA y la Unión de los Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) se movilizarán en los alrededores del Congreso, con la adhesión esperada de organizaciones estudiantiles.
Un día después, el 7 de agosto, esas mismas agrupaciones confluirán en el barrio porteño de Liniers para la tradicional marcha de San Cayetano. En el arco social ya circula la expectativa de que se trate de la movilización más importante de la década, en momentos en que crece el malestar social hacia la gestión libertaria.
La respuesta del Gobierno
Desde la Casa Rosada minimizaron el impacto de estas acciones, a las que consideran impulsadas por sectores que forman parte de la oposición. Sin embargo, le advirtieron directamente a CTERA que el paro del lunes deberá garantizar el 75% de la prestación habitual del servicio, bajo apercibimiento de sanciones.
El Ejecutivo invocó la vigencia de la Ley N.° 27.802 de Modernización Laboral, que declara a la educación como servicio esencial. Según precisó el Ministerio de Capital Humano, el artículo 101 de esa norma obliga a asegurar una cobertura mínima del 75% durante las medidas de fuerza, con el objetivo de evitar la interrupción total de las clases y resguardar el derecho a aprender de los estudiantes de todos los niveles.
Con el arranque de clases y el debate legislativo por la propiedad privada como telón de fondo, agosto se perfila como un mes de máxima tensión entre el Gobierno nacional y los sectores que ya anticipan un calendario de protestas sin pausa.
El Ministerio de Capital Humano advirtió que el gremio Ctera deberá garantizar una cobertura mínima del 75% de la prestación habitual en las aulas durante el paro docente nacional previsto para este lunes 3 de agosto y que su incumplimiento derivará en sanciones.
En un comunicado, la cartera que conduce Sandra Pettovello recordó que la Ley de Modernización Laboral consideró a la educación un servicio esencial por lo que se debegarantizar los servicios mínimos y los porcentajes de operatividad previstos para evitar la interrupción total.
“El incumplimiento por parte de las entidades sindicales será sancionado por los medios legales aplicables”, advirtió el Gobierno.
De esta manera, Capital Humano reafirmó su compromiso con la continuidad del servicio educativo y el cumplimiento de la legislación vigente “promoviendo así que se pueda acceder a la educación aún durante las medidas de fuerza”.
Paro docente nacional: cuáles son los principales reclamos de Ctera al Gobierno
Bajo la consigna “Basta de ajuste a la educación”, la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA) convocó a un paro docente nacional para este lunes 3 de agosto. La decisión sindical responde a la “permanente negativa” del Gobierno de llamar a una mesa paritaria nacional.
“Mientras se profundiza el desfinanciamiento del sistema educativo, los salarios docentes continúan perdiendo poder adquisitivo, se mantiene el incumplimiento en la restitución del FONID y de los fondos nacionales para la educación”, sostuvieron en un comunicado.
Paro docente nacional: cuáles son los principales reclamos de Ctera al Gobierno.
No habrá clases en los niveles inicial, primario y secundario. Algunas instituciones privadas podrían dictar clases con normalidad, aunque los gremios anticipan una alta adhesión en todo el sistema educativo.
El gremio que encabeza Sonia Alesso informó que la medida de fuerza se realiza “en defensa de los derechos de los docentes” y detallaron los principales reclamos:
• Restitución del FONID y pago de los fondos nacionales destinados a la educación.
• Convocatoria urgente a la Paritaria Nacional Docente.
• La sanción de una nueva Ley de Financiamiento Educativo.
• El rechazo al proyecto de Ley de Libertad Educativa.
El paro docente se enmarca en una intensa jornada de protestas contra el Gobierno. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) convocó a un paro nacional con movilización ese mismo día al Ministerio de Economía para reclamar un aumento salarial de emergencia y denunciar el vaciamiento de organismos públicos y los despidos en el Estado. /TN
El pasado 30 de julio, el embajador del reino de Marruecos en Argentina, Fares Yassir, celebró los 27 años de la llegada al Trono de Mohammed VI.
Y el festejo tiene un motivo mas que especial, este rey como jefe de Estado ha demostrado virtudes de estadista que van mucho mas allá de la gestión de gobierno.
Su capacidad de planificación con objetivos a cinco, diez y más años le han dado a la gestión de gobierno una importante continuidad que permitió avanzar en la integridad territorial por un lado y la inversión a largo plazo por otro, logrando que todos los países poderosos del mundo le dieran su respaldo a la propuesta para el Sahara marroquí y también comenzaran a realizar inversiones que le permiten al reino norafricano su desarrollo a nivel científico, industrial y de servicios que aceleradamente están permitiendo avanzar en un desarrollo importante para el bienestar de su población, incluidos los sectores que aún no han logrado un buen nivel de vida.
La proyección de estadista le permiten trabajar y organizar las inversiones para el desarrollo de gran parte del continente africano, además de su reino, como por ejemplo el super gasoducto que impulsa para unir a Nigeria con Marruecos y poder abastecer a Europa por el gas que hoy no le llega desde Rusia, favoreciendo también el desarrollo de todos los estados africanos que recorre el hiper gasoducto o el tendido de cables submarinos para abastecer a muchos millones de Ingleses con energía renovable del Sahara marroquí.
El festejo por la Fiesta Nacional contó con una importante presencia de personalidades de la política nacional, provincial, legislativa, judicial, diferentes cultos y mas de cincuenta embajadores.
Entre los asistentes se destacaron embajadores como la de Alemania, Catalina Cullas; el de Bélgica Christian De Lannoy; el Nuncio Apostólico,
Monseñor Michael Wallace Banach; el de Francia, Romain Nadal; el de China, Wei Wang; el de Estados Unidos, Peter Lamelas; la de México, Lilia Rossbach Suárez; el embajador de Israel, Eyal Sela, el de Unión Europea, Erik Høeg, el de Italia, Fabrizio Nicoletti; la del Líbano, Sonia Abou Azar; de El Salvador, Miriam Elena Mena Gallardo; el de Uruguay, Diego Cánepa; el de la India, Ajaneesh Kumar; del Reino de los Países Bajos, Mauritz Wilhelmus Verheijden; el panameño, Juan Luis Correa y el encargado de Negocios de Nigeria, Malah Yusuf, entre otros representantes.