pateó el tablero; descolocó a todo el Senado y partió rumbo a Mendoza para participar de un evento de ciberseguridad. Luego de que la jefa del bloque libertario anunciara que no acompaña la decisión de los hermanos Milei de dar marcha atrás con el pliego de Verónica Michelli, se puso en dudas la sesión prevista para este jueves, en el que además de avanzar con los más de 70 nombramientos judiciales, La Libertad Avanza buscaba sancionar la Ley de Inviolabilidad de la propiedad privada y aprobar el pago a holdouts. Este miércoles en la reunión de Labor habrá más precisiones.
Política
Crece la desconfianza en el bloque libertario del Senado tras el desplante de Bullrich
La jefa del bloque libertario blanqueó que no acompaña la decisión de los hermanos Milei de dar marcha atrás con el pliego de una jueza y puso en dudas el próximo debate, en el que el oficialismo buscaba avanzar con 70 pliegos judiciales, sancionar la Ley de Inviolabilidad de la propiedad privada y aprobar el pago a holdouts. Crece el malestar de los aliados.
El 18 de agosto del 2025, Sergio “Tronco” Figliuolo se pegó un termo en la cabeza con cinta adhesiva mientras realizaba un programa en el streaming oficialista Neura para explicar cómo había que encarar los proyectos que proponía el Gobierno: “Hay cosas en las que hay que ser termo, viejo (…) yo hay un montón de cosas en las que soy re termo”. Ese día fue confirmado como candidato a diputado por LLA en la provincia de Buenos Aires. El objetivo era claro: la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quería militantes con obediencia debida. Primero se levanta la mano. Luego se pregunta. El estilo de Figliuolo o Alejandro Fargosi fueron la regla.
La excepción, quizás, fue Patricia Bullrich. Con vuelo propio, avisó de entrada que no sería vertical 100% en el Senado. “Tiene votos, política y gestión. Las tres cosas que necesita un líder. No va a pedir permiso”, sentenció alguien que trabaja con ella hace años. Lo cierto es que si bien en un principio no se corrió ni un centímetro de los pedidos del Presidente, luego de las sesiones extraordinarias comenzó a despegarse de ciertas decisiones de los hermanos Milei. Sobre todo tras pensar que la habían enviado al Senado para que perdiera el protagonismo que tenía como ministra de Seguridad. Dato no menor, Bullrich es la dirigente con mejor imagen positiva, está por encima del Presidente.
Karina Milei nunca confió en ella. Su candidato a jefe de gobierno era Manuel Adorni, hoy caído en desgracia. La ex ministra primero exigió explicaciones públicas al Jefe de Gabinete por su declaración jurada. La respuesta vino por parte de Milei ese mismo día. Luego contradijo a Karina por el proyecto del Ejecutivo para suspender las PASO al proponer en el Senado una negociación, desautorizada por “El Jefe”. Mientras tanto se conoció que presentó un proyecto propio sobre biocombustibles con un guiño al campo y el lunes disparó al corazón: llamó al Presidente para avisarle que votaría en contra del retiro del pliego de María Verónica Michelli, candidata a jueza de un tribunal oral en La Plata, impugnada por Casa Rosada por el solo hecho de ser cuñada del periodista Hugo Alconada Mon.
Ayer Bullrich dejó correr el hecho de que le presentó la renuncia como jefa de bloque a Milei y que este no la aceptó. Por primera vez desde que asumió el poder, La Libertad Avanza tiene al bloque partido. Hoy a las 11 habrá labor parlamentaria para ordenar el temario de la sesión del jueves. Luego, a las 16 habrá una reunión de bloque. Bullrich pidió hacerla en el salón de las Mujeres. Otros quieren hacerla en el anexo “como hacemos siempre, para que no sea un show”. Aún está por verse. A última hora de anoche ya había comenzado el poroteo por el voto de los pliegos. La discusión libertaria es “se vota con Karina o con Patricia”.
“Hablé con el Presidente y le comuniqué que voy a ejercer mi derecho a la objeción de conciencia respecto del retiro del pliego de la Dra. Michelli a Jueza Federal”, tuiteó este lunes por la tarde la exministra de Seguridad. Luego se conocieron más detalles de la charla, en la que también puso su renuncia al bloque arriba de la mesa, como un gesto hacia el Presidente.
Entre los firmantes del dictamen, que se desconocen porque el jefe de la comisión Carlos Pagotto –violando el reglamento– lo tiene guardado bajo 7 llaves, se encontarían no sólo los senadores del oficialismo –Bullrich incluida– sino también los aliados del oficialismo.
Los rumores son que la hermana de Milei habría decidido dar marcha atrás con Michelli tras enterarse de que es la cuñada del periodista de La Nación, Hugo Alconada Mon.
De todas maneras, tanto senadores del PRO como de la UCR aseguran que, oficialmente, los libertarios no les dieron explicación alguna sobre los motivos que llevaron a los Milei a dar marcha atrás 15 días después de mandar a sus senadores a firmar el pliego.
El desmarque de Bullrich responde a que, para retirar el pliego, no alcanza con el pedido hecho por Javier Milei vía nota. Sino que el pedido debe pasar por el recinto y reunir el consentimiento de una mayoría simple. Es decir, la porteña anticipó el sentido de su voto si la jugada se concreta.
Ahora bien, la maniobra libertaria no solo generó malestar en Bullrich, sino también en los aliados, que siguen sorprendidos por las contradicciones del Gobierno. “Vamos a defender la institucionalidad y la división de poderes”, salió a decir el jefe de la bancada PRO, Martín Goerling.
“Ratifico lo que sostuve y firmé en comisión sobre el pliego de la Dra. Michelli. Acompañar los cambios que la Argentina necesita también implica ser coherentes con lo que la Justicia exige en una república: independencia, idoneidad y garantías claras”, tuiteó la radical Carolina Losada. Entre los aliados al Gobierno alertan que “no se prestarán” a la maniobra libertaria, si los rumores sobre el vínculo entre la magistrada y el periodista motivan la retirada del pliego.
En medio de este clima de sorpresa, en los pasillos del Senado diferentes fuentes dudan si se concretará la sesión prevista para este jueves o, al menos, si se mantendrá el temario originalmente previsto.
“Hay una salida institucional para avanzar con todo lo no conflictivo”, dijo una fuente que peina canas en el Congreso. Esta sería dejar de lado todo el capítulo de pliegos -no solo el de Michelli-. Es que, si el oficialismo decide enviar los más de 70 pliegos dictaminados al recinto, salvo el de Michelli, se arriesga a que los aliados no los acompañen con su voto.
Mientras tanto, las marchas y contramarchas libertarias le dan la excusa perfecta a los aliados interesados en la segunda tanda de pliegos, que aún no fueron dictaminados.
“Podría ser que avancen con una sesión con los 130 pliegos”, dijo una fuente que camina los pasillos del Senado. Es decir, sumar los pliegos empujados por los aliados pero, sobre todo, por los gobernadores. Estas candidaturas fueron y seguirán siendo moneda de cambio entre el Ejecutivo y los diferentes espacios políticos para conseguir adhesiones en los recintos de ambas cámaras. En otras palabras, se están intercambiando votos por pliegos.
Incluso, la Casa Rosada venía demorando el ingreso de esa segunda tanda. Días atrás, luego de las audiencias de los 70 candidatos, los senadores cercanos a la Casa Rosada se negaron a estampar sus firmas en los dictámenes hasta tanto Milei presentara la segunda tanda de pliegos. Y así fue. El PEN los ingresó, y aparecieron las firmas. Pero todavía no fueron tratados en comisión.
Así las cosas, el pliego de Michelli podría ser la moneda de cambio que usen los aliados para que sus candidatos vean luz verde en el recinto. Es decir, un escenario posible sería que sacrifiquen el pliego de Michelli a cambio de una votación conjunta de los 130 pliegos.
Senado: ¿qué puede pasar?
“Por ahora, se mantiene todo”, dijo una fuente libertaria del Senado a este medio. Es decir, que habría sesión el jueves para avanzar con los pliegos, el pago a los fondos buitres y el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada.
El “por ahora” durará hasta este miércoles a las 11, cuando se celebre la reunión de Labor parlamentaria, en la que se reunirán los jefes de bloque para definir la dinámica de la sesión. Allí los aliados pondrán sobre la mesa sus condiciones para habilitar el debate.
Por lo pronto, Bullrich causó un terremoto en el Congreso y tomó distancia. Este martes viajó a Mendoza, para participar de la 2026 International White Hat Conference – Cybersecurity & Digital Crime Prevention, “uno de los encuentros internacionales más relevantes sobre ciberseguridad y prevención del delito digital”.
“Sos parte de un Gobierno. Tenés que respetar. Ante cada error no podes salir. ¿Por qué tenés que romper tan temprano?”, se preguntó un senador que acompañará la decisión del Poder Ejecutivo, en contrario a lo que plantea Bullrich. En el bloque son 21. La senadora no estará sola. Francisco Paoltroni votará para sostener el pliego de la jueza que indigna al Presidente y a Karina. “Como siempre acompaño la agenda del Gobierno. Pero en materia institucional ya tuve diferencias, empezando por (Ariel) Lijo, luego con lo de (Manuel) Adorni y ahora con la jueza, sumado a la demorada intervención de Formosa”, dijo el senador a este medio. Luis Juez hará lo mismo. Carmen Álvarez Rivero podría votar en sintonía, quedando frente a Karina. ¿Que hará Agustín Monteverde, aliado de Bullrich, pero cada vez más cerca a “El Jefe”?