Este lunes arranca el juicio oral contra Juan Alberto Cerisola, ex rector de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), acusado por administración fraudulenta de regalías mineras recibidas por la UNT entre 2006 y 2009. También serán enjuiciados sus ex funcionarios Luis Fernando Sacca -ex subsecretario administrativo-, Olga Graciela Cudmani -ex directora de Construcciones Universitarias- y Osvaldo Venturino -ex director de Inversiones y Contrataciones.
Se trata del proceso por corrupción más importante de la historia de nuestra provincia: allí se investiga el supuesto desmanejo de unos U$S 85 millones provenientes de Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD) que debían destinarse a la construcción de la Ciudad Universitaria en el cerro San Javier.
La vigente Ley 14.771 de creación de YMAD ordena construir la Ciudad Universitaria de San Javier «conforme a los planos ya aprobados» con el 40% de las utilidades de la minera nacional. Su construcción fue falsificada en documentos y el campus (diseñado por Jorge Vivanco, Horacio Caminos y Eduardo Sacriste durante el rectorado de Horacio Descole) se declaró «terminado»; así los fondos para la UNT pasaban a ser de «libre disponibilidad» del Rectorado y se reducían a la mitad, mientras que el otro 20% se distribuía desde ese momento en el sistema universitario nacional, según el artículo 18 de la citada ley, promulgada en el Boletín Oficial el 9 de enero de 1959, durante la presidencia del radical Arturo Frondizi.
Sin embargo, la Ciudad Universitaria de San Javier fue «reemplazada» por una serie de obras menores y refacciones en las Facultades de la UNT, que devinieron en una denuncia en el año 2010.
El acta de 2008
En los años 90 se abrieron las posibilidades para la gran explotación minera en el país y en el caso de YMAD se concesionó su área a Minera Alumbrera, y comenzó a dar utilidades en 2003 y lo siguió haciendo hasta el inicio del cierre de la mina en 2014. Cerisola, que asumió como rector en 2006 y rigó la UNT hasta 2014, mediante tres resoluciones, organizó un plan de obras en distintas dependencias de la UNT, las comenzó a ejecutar con un régimen propio, por fuera de la Ley de Administración Financiera Nº 24.156, y acordó con YMAD, mediante acta del 2 de enero de 2008, declarar concluida la ciudad universitaria, con lo cual ese 40% de regalías que llegaran de la minería se debían repartir la mitad para las otras universidades y otra mitad para la UNT, ya de libre disponibilidad.