Policiales
A 20 años del crimen, condenarán a la amiga de Paulina: admitirá haber encubierto el hecho
Virginia Mercado firmó un juicio abreviado por una pena de tres años de prisión. La audiencia se realizará este jueves vía Zoom debido a su estado de salud.
Cuando está por cumplirse el vigésimo aniversario del asesinato de Paulina Lebbos —ocurrido el 26 de febrero de 2006—, la Justicia tucumana está a punto de cerrar un capítulo clave sobre el pacto de silencio que rodeó al caso. Virginia Nazarena Mercado, la amiga íntima de la víctima y última persona de su círculo que la vio con vida, enfrentará este jueves una sentencia por encubrimiento.
Las contradicciones que la llevaron al banquillo
Esta causa es una derivación directa de la histórica sentencia de 2019, que condenó a la cúpula de seguridad de la época (el ex secretario Eduardo Di Lella, los ex jefes policiales Hugo Sánchez y Nicolás Barrera, y el ex jefe de la Regional Norte Rubén Brito). En aquel fallo, el tribunal ordenó investigar a 40 personas por falso testimonio y encubrimiento. Cabe recordar que, en diciembre pasado, ya fue condenado por esta vía el ex jefe del D2, Fernando Maruf.
Sin embargo, el punto más crítico fue su cambio de versión sobre César Soto, la pareja de Paulina en aquel entonces, quien será juzgado por el homicidio a principios de marzo. Originalmente, Mercado conocía detalles sobre la violencia de género y las amenazas que sufría su amiga —datos compatibles con la asfixia mecánica por compresión del cuello que reveló la autopsia—. No obstante, en el juicio afirmó no recordar ni saber nada al respecto, una omisión que fue determinante para su imputación.
Al optar por el procedimiento abreviado, Mercado evita la exposición de un debate oral y público, pero reconoce que su accionar buscó ocultar la verdad o proteger a terceros. Debido a que atraviesa un delicado problema de salud y reside en Salta, participará de la sentencia a través de la plataforma Zoom.
Alberto Lebbos, padre de la joven y querellante en la causa, fue notificado y presenciará la audiencia. Para la familia, esta condena representa la confirmación judicial de las maniobras de ocultamiento que impidieron conocer la verdad durante dos décadas.