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Tucumán

Toda persona con contacto estrecho deberá aislarse 14 días

Así lo requirió el ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, tras analizar la situación sanitaria y la alta demanda de testeos. Sostuvo que quienes hayan estado con un positivo deberá aislarse dos semanas sin necesidad de practicarse un hisopado.

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El ministro de Salud de Tucumán, Luis Medina Ruiz, advirtió a la población que a partir de la situación epidémica, quienes hayan tenido un contacto con una persona positiva o sea conviviente, se lo considera positivo, por lo cual, deben aislarse 14 días ya que se transforman en pacientes positivos sin necesidad de un hisopado para confirmar el diagnóstico.

Según reza una serie de mensajes publicados en su cuenta oficial de Twitter, el Ministro dijo: “Las personas que sean contacto estrecho, tengan síntomas, sean mayores de 60 años o alguna comorbilidad sí deben concurrir a uno de los centros de testeo. Además, pueden dirigirse a una guardia febril en el caso de falta de aire, dolor de pecho, fiebre alta u otros síntomas”.

A la vez, escribió: “No se deben solicitar testeos para cumplir requerimientos por viajes, altas laborales o situaciones particulares”.

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Tucumán

Visitas de la oficina de Atención Primaria del Ministerio Pupilar y de la Defensa al interior

El objetivo de la oficina es posibilitar el acceso a la justicia de los pobladores del interior muy cerca de sus hogares evitando que deban trasladarse hasta los centros judiciales de la provincia.

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Con el objetivo de llevar el servicio de justicia a las poblaciones más distantes de la provincia, el Ministerio Pupilar y de la Defensa habilitó la Oficina de Atención Primaria Jurídica que en la actualidad cuenta con sedes instaladas en diversas localidades.

El Ministro Pupilar y de la Defensa, Washington Héctor Navarro, puso en marcha también tres unidades móviles de la Oficina de Atención Primaria Jurídica Móvil que llegan a los lugares más alejados y menos poblados de la geografía tucumana.

El cronograma de estos días es el siguiente:

Los móviles estarán hoy 13 de octubre en Manuel García Fernández, Los Puestos y Villa Chicligasta. El 15 de este mes, visitarán San Javier, Agua Dulce y La Soledad, y Manuela Pedraza.

La Oficina Móvil atiende desde las 8 horas hasta después del mediodía, cuenta con personal especialmente capacitado y con todos los elementos necesarios, incluido el servicio de internet, para prestar el servicio de justicia en todo el interior de Tucumán.

Las temáticas abordadas incluyen juicios de familia como divorcios, alimentos, capacidad, régimen de visitas, guardas, cuidado personal y tenencia; Juicios penales; Sucesiones; Juicios relacionados a la propiedad como desalojos, prescripción y posesión; Violencia familiar y de género; Temáticas de niñez y adolescencia; y Discapacidad.

La Oficina de Atención Primaria Jurídica también tiene sedes fijas en Alderetes, Bella Vista, Famaillá, Aguilares, San Pedro de Colalao, Las Talitas, Quilmes y Los Sueldos, en Tafí del Valle, Juan Bautista Alberdi, Lules, Graneros, Simoca, Trancas, La Cocha y Burruyacú.

El objetivo de la oficina es posibilitar el acceso a la justicia de los pobladores del interior muy cerca de sus hogares evitando que deban trasladarse hasta los centros judiciales de la provincia.

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Tucumán

El fin de semana largo dejó como saldo cuatro muertos y guardias colmadas: el informe del Hospital Padilla

El movimiento masivo generado por los distintos eventos sociales derivó en un intenso operativo sanitario. El director del Hospital Mario Sardón confirmó que las cuatro víctimas fatales se produjeron por siniestros viales.

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El flujo de tucumanos y visitantes que se movilizaron durante el fin de semana largo generó un pico de movimiento en la provincia, pero también dejó un trágico saldo en materia de vialidad. Desde el Hospital Padilla, su director, el médico  Mario Sardón, confirmó que el sistema de guardia debió reforzarse de manera preventiva desde la noche del viernes hasta la mañana del martes debido al elevado número de ingresos.

 

La mayor gravedad se concentró en la Ruta Nacional 9, con siniestros vinculados al desplazamiento de personas hacia el Festival del Caballo en Trancas. El saldo trágico fue de cuatro personas fallecidas: dos efectivos de la Policía de Tucumán —quienes se encontraban de franco y viajaban a bordo de un vehículo particular— murieron en el acto, mientras que una tercera víctima del sexo femenino falleció a los pocos minutos de haber ingresado al shockroom del nosocomio.

Respecto a las sobrevivientes del vuelco del vehículo utilitario en el que viajaban los policías, las autoridades médicas precisaron el estado de las ocupantes: una de las mujeres fue dada de alta tras ser evaluada, mientras que la otra fue estabilizada y derivada en estado crítico a un sanatorio privado a través de su cobertura médica.

El reporte del Hospital Padilla: armas, motos y atenciones de emergencia

En relación al evento multitudinario de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, las autoridades sanitarias destacaron que no se registraron siniestros de gravedad ni episodios violentos asociados al show.

Por otra parte, Sardón detalló la evolución de los ingresos por hechos de violencia urbana e incidentes cotidianos en el Gran San Miguel de Tucumán y el interior:

  • Heridas por arma blanca: Registraron una tendencia a la baja en comparación con periodos festivos anteriores.
  • Heridas por arma de fuego: Los casos se mantienen en guarismos elevados y estables, recibiendo pacientes tanto de la Capital como del interior provincial.
  • Accidentes en motocicleta y domésticos: Continuaron representando un volumen importante del trabajo diario en la guardia central. /con información de Los Primeros/

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Tucumán

Tucumán podría tener tormentas más localizadas y violentas a causa del “Súper Niño”

Según el especialista, el fenómeno estaría potenciado por el calentamiento de la atmósfera, que genera una gran cantidad de energía y se traduce en tormentas más localizadas pero muy violentas.

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Las tormentas intensas no son nuevas en Tucumán. Lo que cambió, según el ingeniero Leandro Díaz, director del Laboratorio de Construcciones Hidráulicas de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología (Facet) de la UNT, es la frecuencia con la que se repiten. “Si bien quizás en el milimetraje no llueva más de lo que llovió alguna vez en el pasado, ocurre más seguido”, explicó. A esa amenaza se suma una ciudad que creció sobre los lugares por donde antes corría el agua.

El actual “Súper Niño” es la fase cálida de un ciclo climático natural, se produce cuando las aguas del océano Pacífico ecuatorial se calientan por encima de lo normal, lo que altera la circulación de la atmósfera y modifica los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del planeta.

Díaz detalló que la temporada que comienza ahora y se extiende entre octubre y marzo tendrá características particulares para la provincia. Hasta el inicio del verano, explicó, es posible que el volumen total de lluvias no supere los valores normales. Pero eso no significa que no haya precipitaciones muy intensas, concentradas.

Según el especialista, el fenómeno estaría potenciado por el calentamiento de la atmósfera, que genera una gran cantidad de energía y se traduce en tormentas más localizadas pero muy violentas.

La geografía agrava el cuadro: las montañas del oeste y del norte frenan los vientos húmedos que llegan desde el sureste, por lo que en el piedemonte se producen lluvias de mucha intensidad y corta duración.

Cómo se inunda

El profesional distinguió dos tipos de inundación. La pluvial se produce cuando el agua que cae sobre la ciudad no alcanza a escurrir: primero cae sobre los techos, luego llega a la calle y corre por las cunetas, que funcionan como los primeros canales. Desde allí ingresa por los imbornales , las bocas de tormenta, a un sistema de desagües, generalmente subterráneo, o a canales abiertos como los Cintura Norte y Sur, que la conducen hasta el río Salí. “¿Por qué se inunda la ciudad? Porque la intensidad de la precipitación es mayor que la capacidad que tiene este sistema para evacuar las aguas”, resumió.

La otra es la inundación por desborde, cuando un río no tiene capacidad de descarga, sale de su cauce y avanza sobre las zonas construidas. En La Madrid, señaló, se combinan ambos tipos.

Para el especialista, el riesgo hídrico se compone de dos factores: la amenaza, que son las lluvias, y la vulnerabilidad de quienes las reciben. Y esa vulnerabilidad creció a medida que se ocuparon las zonas por donde el agua discurre o se expandía formando bañados que amortiguaban las crecidas. Como ejemplo, recordó que el Parque 9 de Julio era una zona pantanosa donde se desbordaba el río Salí antes de que lo regulara el dique El Cadillal, y desde donde el agua se liberaba lentamente.

A eso se suma la impermeabilización del suelo con techos y calles pavimentadas: más agua que escurre y menos espacio por donde correr.

La vulnerabilidad, además, no es pareja. “Tenemos viviendas que están inclusive en el cauce mayor del río Salí”, advirtió. También mencionó ocupaciones ilegales sobre el Camino de Sirga, franjas que deberían quedar libres a los costados del canal Cintura Norte y de algunos tramos del Canal Sur, construcciones que, a su criterio, nunca debieron autorizarse.

El ingeniero agregó una particularidad geológica: muchas poblaciones tucumanas están asentadas sobre lechos de deyección, la acumulación de sedimentos que durante siglos bajaron de las montañas, y sobre paleocauces, antiguos recorridos naturales del agua. “Estos cauces tienen una tendencia a volver por sus viejos lugares y hoy están ocupados”, explicó. Como bajan con mucha pendiente, el agua gana velocidad y capacidad de destrucción, y la cercanía de las laderas donde se forman las crecidas deja poco tiempo de respuesta.

En el caso de La Madrid, sostuvo que intervenciones sobre zonas de bañados, como el del río San Francisco, que no fueron adecuadamente controladas o evaluadas, generaron un aporte adicional de agua que hace que las inundaciones sean más repetitivas y duren más.

Sobre las tareas de limpieza y restauración de cauces que ejecuta la provincia, Díaz aclaró que no deben pensarse como una respuesta excepcional. “Esta prevención-mantenimiento debe hacerse todos los años”, afirmó. Por eso propuso un presupuesto anual específico que permita trabajar, en ciclos de dos o tres años, todos los cauces y canales del territorio.

La mayor deuda, según el especialista, es de gobernanza. “No hay un organismo que tenga a su cargo la planificación a gran escala”, señaló, en referencia a una institución capaz de anticipar escenarios como un Niño intenso o, en el extremo opuesto, una sequía. Recordó que las obras no eliminan las inundaciones, sino que buscan mitigar el daño: reducir la altura que alcanza el agua en las zonas urbanas y el tiempo que permanece. A eso se suma la dispersión entre organismos que dependen de distintas áreas del Estado. “Técnicos bien formados en un organismo y en otro a veces no trabajan conjuntamente porque tienen dependencias distintas y hay una burocracia que no deja que trabajen juntos”, cuestionó.

En esa línea, marcó una división de roles. Los organismos técnicos del Estado, dijo, son los responsables de hacer cumplir las normas y deben contar con recursos humanos y tecnológicos suficientes. La universidad, en cambio, debe concentrarse en la investigación y en la formación de profesionales, mientras que las decisiones corresponden a los funcionarios.

Más allá de las obras, el ingeniero propuso medidas que apuntan a ordenar cómo y dónde se construye. Entre ellas, restringir las construcciones en determinadas zonas mediante planes urbanísticos y normas que limiten la superficie impermeable de cada terreno. También destacó la exigencia vigente para las nuevas urbanizaciones: que el caudal máximo de agua después de construir no supere al que había antes, ya que los problemas que se generan en un terreno se trasladan aguas abajo.

Incluso planteó llevar esa lógica a cada vivienda, con sistemas que retengan parte del agua de lluvia y reduzcan lo que llega de golpe a la cuneta. El objetivo, explicó, es que las inundaciones puedan manejarse con las obras existentes o con obras “no tan faraónicas”. Y reclamó más mapas de riesgo para cada urbanización y ciudad, que permitan fijar condiciones para construir según el peligro de cada zona. / La Gaceta

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