Curiosidades
Semana Santa en Tilcara:»Los Milagros son signos que acreditan el origen divino de Cristo, de su misión y doctrina»
Dentro de esa dinámica, despiertan en el hombre la docilidad que debe a Dios y lo abren a la acción de su gracia salvadora.
La Semana Santa, da lugar a imponentes celebraciones en distintos puntos de nuestra América.
Las insólitas características que rodean a esta celebración, abraza un acto multitudinario de fe Cristiana donde no escapan connotaciones folklóricas y paganas.
El desaparecido investigador folklórico Don Raúl Cortázar, nos relata, el orígen de la Virgen de Punta Corral, una pequeña imágen de la Virgen de Copacavana, en pleno macizo andino, y a una altura de 3.000 metros.
Hacia fines del siglo pasado, vivian en Punta Corral, Don Pablo Méndez y su cuñado Jacinto Torres con sus respectivas familias.
Un día en que Don Pablo Méndez arriaba unas vaquitas tuvo una visión sobrenatural: se le apareció una señora blanca de cabellera reluciente que le recomendó que al otro dia volviera a buscarla. Así lo hizo, pero la Señora no apareció nuevamente.
Sin embargo, Pablo halló una señal: una piedrita blanca, pequeña que recordaba la forma de la imágen de la Virgen de Copacavana. La misma mostraba sin duda, su voluntad de permanecer en los ásperos pedregales de Punta Corral.
En una oportunidad, enfermó Don Jacinto Torres y puso su entera confianza milagrosa, en la Virgen agregando además la promesa de levantar una digna capilla en su nombre.
Con el correr de los años creció la fama de la Virgen de Punta Corral, que congrega para Semana Santa, a devotos de Bolivia, Chile y el Norte Argentino, constituyendo esta procesión rumbo a Tilcara uno de los mas maravillosos espectáculos que pueda contemplarse.
Participar de esta procesión, bajo el luminoso cielo de la Quebrada de Humahuaca, en el pedregoso escenario de cerros imponentes, donde se está mas cerca de Dios, es una de las experiencias más emotivas que pueda vivirse.
La llegada de la Virgen al pueblo de Tilcara, es la apoteosis de la fe Cristiana.
Estas ofrendas que constituyen montículos de piedra formados por cada peregrino, se denominan «apachetas» y son una especie de altar que se practican desde el amanecer de la vida en América y representan la culminación de su entrega espiritual a la divinidad tutelar de la Tierra, al espíritu deificado de la montaña.
Y esta amalgama de lo religioso y lo pagano, trasunta una connotación folklórica, en su mas puro sentido, alejado de todo pintoresquismo.
La procesión de la Virgen de Punta Corral, constituye uno de los acontecimientos religiosos mas bellos e imponentes que se dan en un colorido paisaje de nuestra América.
Recopilación bibliográfica y texto: Lic. María Del Mar Novoa Zamora
Imágen: Pinterest