Deportes
Riestra le propinó una goleada a Boca en el inicio del campeonato
Cayó por 3 a 0 en su debut, finalizando el encuentro con una goleada histórica en la primera vez que se midieron en el estadio Guillermo Laza.
Un partido perfecto para uno y olvidable para otro. Riestra hizo historia ante Boca en el estadio Guillermo Laza. Por la primera fecha del Torneo Clausura, le ganó 3 a 0, con todos los goles convertidos en la primera etapa, pero con uno que quedará en el recuerdo de todos y podría competir por el premio Puskas.
El Xeneize visitaba al Malevo con una alineación que presentaba siete futbolistas suplentes con la idea de cuidar jugadores para el desquite del próximo jueves ante O’Higgins por los playoffs de la Copa Sudamericana.
En el inicio se mostró dominador. Juntaba pases y buscaba huecos para poder romper el bloque bajo que presentó el local. Sin embargo, Riestra fue quien abrió el marcador. Se jugaban siete minutos cuando Arce sacó largo. La pelota le llegó a Milton Céliz, que mandó un centro pasado. Alonso se la bajó de cabeza a Braian Sánchez, que cabeceó entre las manos de Montero y puso el 1 a 0.
Los del Vasco continuaron siendo los dominadores, pero sin lastimar. Zenón, que fue el único que había rematado de lejos, pateó desde larga distancia y Arce se lució en lo que fue la única situación de riesgo del visitante.
Más allá de esa llegada, Riestra volvió a golpear y con una de sus especialidades: la pelota parada. Un córner desde la derecha, fue al área. El cabezazo de Quintana fue al área chica y por el medio entró Alonso, que la peinó. Montero no pudo retenerla y era el 2 a 0 a los 23.
Al visitante se lo notaba golpeado y a los 31 iba a llegar lo que puede ser el gol del año. Un tiro de esquina a favor de Boca terminó en los pies de Alexander Díaz. El atacante trasladó la pelota hacia adelante y lo perseguían varios rivales. Díaz no tenía compañeros para pasársela y siguió. Cuando llegó al borde del área grande se la pinchó por arriba a Montero y puso el 3 a 0 a los 38 con una verdadera joya que quedará en la historia. La conquista significaba el tercer tanto en 31 minutos con efectividad y firmeza defensiva.
De ese modo se fue al descanso. En el inicio de la segunda etapa, Arruebarrena mandó a la cancha a Sebastián Villa. Sin embargo, en los 45 minutos no remató al arco, a pesar de otros ingresos ofensivos que realizó. La falta de ideas y el partido perfecto desde lo defensivo que presentó Riestra lo hizo más difícil todavía.