Tucumán
Por la muerte del Papa, colegios y escuelas dependientes del Arzobispado tendrán asueto el próximo viernes
La jornada de jueves tendrá carácter de reflexión, oración; mientras el viernes será día de duelo como signo de respeto a la figura del Santo Padre argentino fallecido.
En adhesión al duelo por el fallecimiento del Papa Francisco, la Delegación Episcopal de Educación del Arzobispado de Tucumán decidió declarar asueto el próximo vienes a colegios e instituciones educativas parroquiales bajo su jurisdicción administrativa.
La jornada del jueves tendrá carácter de reflexión, oración y memoria, mientras el próximo viernes será asueto por duelo como signo de respeto a la figura del Santo Padre argentino fallecido.
Adhesión al duelo y sentido pastoral de la jornada
Queridas comunidades educativas:
Esta semana, como Iglesia y como humanidad, vivimos días marcados por el silencio y la memoria, por la gratitud y la esperanza. El fallecimiento del Papa Francisco no es sólo la partida de un líder espiritual, sino la despedida de un pastor que supo llevar en su vida el Evangelio con fidelidad, ternura y coraje profético.
En nuestras escuelas católicas, elegimos asumir esta pérdida desde el contexto pascual que vivimos. Por eso, ofrecemos vivir una jornada de reflexión, oración y memoria agradecida, con propuestas pedagógicas que ayudaran a nuestros estudiantes a comprender el mensaje profundo que Francisco dejó en el mundo y en el corazón de cada uno.
Al mismo tiempo, sabiendo que el sepelio del Santo Padre será el próximo sábado, hemos decidido adherirnos al duelo con un día de asueto el viernes, como signo de respeto y amor hacia su figura.
Este gesto no sólo reconoce la grandeza evangélica de Francisco, sino que nos permite disponer interiormente el corazón y el tiempo para acompañarlo en su último viaje.
Tal como expresó en su propio testamento, Francisco deseó que sus restos reposaran “esperando el día de la resurrección” en la Basílica de Santa María la Mayor, santuario mariano que tanto amó. Esa espera, que no es quietud sino promesa, es también nuestra esperanza.
Nos unimos en oración confiada, como comunidad creyente y educativa, agradeciendo a Dios por habernos regalado su vida.
¡Abrazo fraterno!
22 de abril de 2025