Política
“Pedimos paciencia”: Milei reconoció un primer trimestre difícil y anticipó una mejora desde abril
El Presidente sostuvo que “los datos son contundentes” y que la economía está mejor que en 2023, aunque admitió un deterioro reciente. Atribuyó esta caída transitoria al shock electoral del año pasado, el encarecimiento del crédito y diversos factores externos.
El presidente Javier Milei pidió “paciencia” ante el deterioro de la actividad económica y la persistencia de la inflación en los últimos meses. Al mismo tiempo, reconoció que el primer trimestre del año fue “difícil”, defendió fervientemente el rumbo del programa económico y aseguró que “la economía está empezando a levantar vuelo”.
El mensaje fue publicado este jueves a través de su cuenta oficial de X, luego de que se conocieran los preocupantes datos de caída en la industria y la construcción durante el mes de febrero. Con esta intervención, el mandatario buscó reforzar la idea de que el deterioro reciente es estrictamente transitorio.
El mensaje en redes y la velocidad de la recuperación
“Sabemos que estos últimos meses fueron duros”, escribió Milei en su red social. Sin embargo, afirmó que “los datos son contundentes” y que la Argentina está “mucho mejor” que en 2023.
“Por eso pedimos paciencia. El rumbo es el correcto”, insistió el Presidente.
El diagnóstico televisivo: inflación, pobreza y freno económico
Un día antes, durante una extensa entrevista con la Televisión Pública, el Presidente desarrolló con mayor detalle su diagnóstico y reconoció de lleno el impacto del inicio del año. “Ha sido un trimestre en materia inflacionaria complicado”, admitió.
Respecto al impacto en los indicadores sociales, Milei trazó un paralelismo con la futura recuperación: “Superados los impactos en términos de pobreza, que va a tener un trimestre difícil, vas a ver que volvemos a la tendencia de bajar la pobreza”.
En ese diálogo, el mandatario detalló los factores que, según su visión, provocaron el freno económico en el inicio de 2026:
- Caída de la demanda de dinero: Apuntó a la dolarización de portafolios y contracción de liquidez ocurrida durante el período electoral de octubre. “Hubo una caída de la demanda de dinero muy fuerte”, señaló, estimando ese episodio en torno al 50% en su momento más crítico.
- Encarecimiento del crédito: La reducción de pasivos remunerados del BCRA achicó el financiamiento para el sector privado. Al necesitar más capital de trabajo para sostener la operatoria diaria frente a una demanda débil, las empresas encontraron menos liquidez. “Consecuentemente, la tasa de interés se fue a las nubes y la actividad se frenó en seco”, explicó.
- Impacto fiscal y supervivencia: Este descalce llevó a muchas pymes a postergar el pago de impuestos. “Cuando se te caen los ingresos, la pregunta es si comés o pagás impuestos. Bueno, las empresas hicieron eso”, justificó el jefe de Estado.
- Factores externos y estacionales: A este cuadro le sumó el impacto de la guerra sobre los precios del petróleo, la recomposición de tarifas y factores propios de la estacionalidad del inicio de año.
Expectativas para el segundo trimestre
Pese a lo duro del diagnóstico, Milei insistió en que no habrá volantazos en la estrategia económica. “Los fundamentals siguen estando sólidos”, afirmó, ratificando que el Gobierno mantendrá el innegociable equilibrio fiscal y la política monetaria restrictiva.
Hacia adelante, el Presidente se mostró sumamente optimista respecto a los meses venideros. “La actividad a partir de abril va a mejorar”, aseguró sin rodeos. En la misma línea, anticipó una fuerte desaceleración de la inflación y una paulatina mejora en los ingresos reales de la población.
“Vas a ver más actividad económica, más empleo, mejores salarios reales y menos inflación. Superados los impactos de este trimestre, vamos a volver a la tendencia de baja de la pobreza”, concluyó.