Política
«No puedo permitir que los chicos vuelvan a las escuelas si los edificios no están en condiciones»
La supervisora Andrea Miguel denunció falta de inversiones para la recuperación de los edificios escolares.
La polémica sobre la vuelta a la presencialidad de las clases cobró una nuevo capítulo por una denuncia sobre el actual estado de los edificios escolares de la provincia.
Andrea Miguel, es supervisora de educación secundaria en la Capital, cargo dependiente del Ministerio de Educación de la provincia y el año pasado sus denuncias sobre la grave situación de las escuelas públicas cobró notoriedad. La docente comentó que la situación no cambió con respecto al año pasado.
«Fui convocada para una reunión el próximo lunes 8 de febrero, en el Ciidept, en la cual se trabajará sobre un regreso a la presencialidad segura de los alumnos a las escuelas pese a que las cosas no cambiaron respecto a lo que dije a la prensa el 27 de febrero del año pasado, cuando las clases estaban a punto de comenzar y las escuelas secundarias de mi zona (Capital) no se encontraban en condiciones por falta de trabajos de mantenimiento y aprestamiento», sostuvo.
La docente sostuvo que lejos de un reconocimiento o que las autoridades de la cartera educativa tomaran nota de la situación, fue castigada, le llamaron la atención y le armaron sumarios. «Lamentablemente al día de la fecha, un año después, las causas en mi contra avanzaron y no así las mejoras en las escuelas. Estas no han recibido nada para los tareas que necesitan para ser mejoradas. No sólo lo digo desde lo que vi con mis propios ojos, sino también que los directores lo expresaron en distintos informes que les pedí. Documentos que están a disposición de quien me lo requiera», agregó.
Miguel no ahorró críticas contra la actual administración del ministro Juan Pablo Lichtmajer, que «por lejos viene siendo la peor desde mi carrera de 30 años como docente y en el cual alcancé en concurso obteniendo el cargo de supervisora. En todos estos años pudo haber hubo desencuentros con algunas gestiones, pero nunca vimos como desde las redes no se hace nada por mejorar los edificio de las escuelas. El ministro Lichtmajer publica en Facebook que está realizando obras para el retorno a las clases mostrando imágenes de gente cortando el césped y fumigando, cuando esto son solo tareas de limpieza. Mantener una escuela es otra cosa«, disparó.
En este sentido puntualizó que la escuela céntrica ubicada en Congreso y Lavalle, «se encuentra al borde de derrumbe» a causa de la erosión producida por pérdidas de efluentes cloacales. Allí, contó, que gracias al aporte de los padres se pudo submurar 14 aulas de la planta baja, pero la planta alta no se la puede transitar».
«Esta institución se maneja con aporte de los padres porque el gobierno no hizo ninguna inversión seria. Precisamente, en 2019 los alumnos tomaron la escuela exigiendo una solución, pero pese a ello, no se invirtió nada en un edificio que tiene 100 años. Según un análisis de expertos, cualquier propiedad se amortiza cada 20 años, lo que quiere decir que éste lleva haciéndolo cinco veces y no se le hizo ningún trabajo de mantenimiento estructural de inversión seria. Estamos hablando de una escuela que alberga 1.300 alumnos todos los años«, puntualizó.
En este sentido, la docente reafirmó sus cuestionamientos contra la gestión de Lichtmajer: «Lo veo al ministro en la escuela República del Paraguay fumigando y desmalezando, cuando ese establecimiento aún tiene un cableado original de cuando se construyó la escuela hace 60 años. Cae una gota de agua y hay que cortar la luz porque queda todo electrificado. Hablo cono conocimiento de causa porque allí tuve mi sede de Supervisión e inclusive hice todas las gestiones pidiendo soluciones sin tener respuestas».
Relató que inclusive hay edificios escolares nuevos que se encuentran prácticamente destruidos. «Desde hace seis años que no se ha invertido nada para recuperarlos«, aseguró.
«En la zona de Campo Norte hay otra escuela con dos turnos que tiene un solo personal auxiliar. En barrio Sur hay otra escuela que fue saqueada por malvivientes que tiene más de mil alumnos y sólo cuenta con un director, sin subdirector pese a su alta población estudiantil. Tenemos horas cátedras que no fueron cubiertas desde 2016, son horas de Acompañamiento a las Trayectorias Escolares que nunca se cubrieron y cuando los alumnos egresan hay que inventarles la nota, pese a que se trata de una asignatura indispensable», puntualizó.
La supervisora sostuvo que cuenta con más documentación en sus manos sobre la deplorable situación de otras escuelas de la Capital. «Estos problemas no se solucionan entregándole a los directores 16 mil pesos en concepto de aprestamiento para iniciar las clases como se hizo el año pasado después de mis declaraciones públicas», ironizó.
Miguel dijo que existe en los directores y supervisores temor a represalias por hacer públicas estas grave situación. «Nosotros vivimos de un sueldo del Estado, pero no cubre la responsabilidad civil que representa para los directores el actual estado de las escuelas. No podemos ser cómplices de una situación real de peligro de derrumbe edilicio o siniestro frente a los alumnos, padres y docentes. Tampoco como supervisora le puede decir a los directores ´bancate´ la responsabilidad civil si llega a ocurrir una tragedia. Mi responsabilidad es dar la cara y no puedo a permitir que los chicos vuelvan a las escuelas si los edificios no están en condiciones«, finalizó