Coworking
Mujeres transportistas: cuando la capacitación rompe con los estereotipos de género
Para María Cecilia Anan, empresaria y dirigente del departamento Mujer y Nuevos Líderes de la Fadeeac, los desafíos del sector pasan por estar preparados para el nuevo escenario del mercado.
Tradicionalmente durante décadas existieron muchos rubros empresariales vedados para la mujer. Uno de ellos fue del transporte cargas. Sin embargo, hace unos años esto comenzó a cambiar merced a jóvenes empresarias como Cecilia Anan, que pasaron de acompañar los procesos de sus empresas familiares a convertirse en jugadoras fundamentales en el área dirigencial de las organizaciones empresarias.
Cecilia hoy es directora del Departamento “Mujer” y “Futuros Líderes de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas ( Fadeeac), representando a jóvenes empresarios del área de todo el país.
“Hoy apostamos mucho a la capacitación de los jóvenes que serán los futuros dirigentes o quienes estarán a cargo de sus empresas familiares. En este cambio generacional estamos tratando de inculcar valor agregado, brindando herramientas relacionadas al cambio de tecnología para que puedan ser continuadores de esas unidades de negocios y no fracasar en el intento”, subrayó la empresaria.
Sin embargo hoy los desafíos del sector también están también puestos con la mira en el corto plazo: “la pandemia aceleró todo tipo de procesos tecnológicos, que llega de la mano de internet y que hoy nos permite interconectarnos de mejor manera. La idea es que en este proceso de renovación generacional, los padres se encuentren trabajando codo a codo con sus hijos en la empresa, sobre todo a la hora de incorporar más tecnología a la logística”.
Para la dirigente empresarial, las expectativas que se abren a la plaza con la “post pandemia “ tienen dos puntos de análisis: “las proyecciones de cómo ir renovando cada uno su empresa, implican todo un desafío. Hoy renovar una flota de camiones por otras mucho más automatizadas implica generar la capacitación del personal (en especial de los choferes) para no quedar atrás y poder ser competitivos ante tus clientes, las otras empresas y el mercado. A su vez, los altos costos que representa el transporte llevan a pensar que hoy cuesta muchísimo, en especial a las pymes, sostenerse. Las dificultades muchas veces son a la hora de conseguir insumos para estas unidades. El alto valor de los combustibles y de los neumáticos, que tampoco se consiguen fácilmente, hacen que las flotas en las cuales uno invirtió hoy se encuentren con dificultades de responder eficientemente por la tardanza en la llegada de estos repuestos, cuando uno lo que más necesita es que las unidades vuelvan a circular en las rutas lo antes posible”.
Para Cecilia el rol del transporte durante la pandemia no tuvo su debido reconocimiento por parte de la sociedad. “Un servicio fundamental transversal que recorría de norte a sur el país abasteciendo no se lo dimensionó. Los camioneros, que en algunos países eran tratados como héroes, aquí muchas veces sufrieron discriminación y era mirados como los principales factores de contagio”.
Por último la empresaria consideró que en el rubro transponte, se bien produciendo durante los últimos años un cambio cultural muy importante. “Como directora del Departamento Mujer, un área donde siempre preponderó el género masculino en especial para los norteños, me llevó como hija de empresario del transporte a buscar la veta como mujer mediante la capacitación. Así descubrí que cuando más te capacitas vas encontrando diferentes sectores en los cuales podes desempeñarte. Hoy miro como la Mujer poco a poco va tomando responsabilidades. Descubrís que no te frena una dimensión de volúmenes y tamaño manejar un camión, un micro de gran envergadura o un autoelevador, sino que más bien es una cuestión de estar capacitadas para hacerlo de una manera profesional. Con este criterio hemos tratado de achicar las brechas generacionales y de diversidad de género” .
“Uno de los brazos académicos que venimos desarrollando, precisamente es la capacitación a las conductoras que por el faltante de choferes hombres se abre esta alternativa con un nuevo impulso. Es un espacio laboral en el cual la mujer puede llevar su sustento familiar. Capacitarse y profesionalizarse puede ayudar mucho más a una empresa. Inclusive, en el sector empresario estamos cambiando la vieja cultura por otra en la cual la mujer puede ocupar cualquier lugar subiendo escalones en lo administrativo, directorios y hasta en las mesas ejecutivas de una organización”, destacó.