CONECTATE CON NOSOTROS

Internacional

Masivas protestas y disturbios sacuden a Francia en una jornada de reclamos por el costo de vida

Las manifestaciones contra la inflación dejaron centenares de detenidos, comercios saqueados e incendios en varios ayuntamientos, mientras el Gobierno anticipa una respuesta judicial rigurosa y la oposición cruza acusaciones.

Avatar

Publicado

el

Una jornada de movilizaciones en reclamo por la pérdida del poder adquisitivo y el encarecimiento del costo de vida derivó en disturbios, saqueos y daños a edificios públicos en diversas localidades de Francia. La convocatoria, difundida en redes sociales bajo el lema Amarillos y Jóvenes, congregó a sectores diversos como agricultores, docentes, jubilados, estudiantes, activistas ambientales y referentes de los chalecos amarillos. La afluencia generó estimaciones dispares: las autoridades situaron la concurrencia en 550.000 personas en todo el territorio nacional, mientras que los organizadores calcularon la asistencia en unos 800.000 participantes.

A pesar de que la marcha central autorizada en París y diversas concentraciones se desarrollaron de forma pacífica, pequeños grupos encapuchados protagonizaron incidentes en varios puntos del país. Cadenas televisivas como TF1 y LCI contabilizaron alrededor de 270 saqueos a locales comerciales de diversos rubros, entre ellos tecnología, indumentaria, telefonía y cosmética, con afectaciones a firmas como Apple, Louis Vuitton, Hermès y H&M.

Incidentes en varias ciudades del país

Los episodios de violencia urbana alcanzaron edificios gubernamentales y espacios públicos en múltiples departamentos. En Limoges, un grupo ingresó al Ayuntamiento y provocó un incendio en la planta baja cuyas llamas alcanzaron el techo de la sede comunal, además de quemar vehículos de las fuerzas de seguridad. En Marsella, manifestantes derribaron accesos del palacio municipal, dañaron un busto de Marianne en el vestíbulo y arrojaron elementos fumígenos contra una comisaría, hechos que fueron condenados por el alcalde Benoît Payan, quien remarcó que las demandas ciudadanas no justifican la destrucción de bienes.

En Lille se constataron roturas de mobiliario y ventanales en la sede municipal antes de la intervención policial, lo que llevó al intendente Arnaud Deslandes a repudiar los hechos. En Lyon, se registraron ataques con pirotecnia contra agentes y el incendio de una oficina turística en la Plaza Bellecour. En la capital, el alcalde Emmanuel Grégoire denunció la presencia de calles arrasadas de manera metódica, aunque diferenció la legitimidad de las protestas de las acciones vandálicas.

Discrepancias sobre el número de detenidos y operativo policial

Para responder a la contingencia, el Ministerio del Interior desplegó a 10.000 agentes de la policía y la gendarmería a nivel nacional, de los cuales 5.000 fueron asignados a París. El dispositivo contempló perímetros de seguridad y controles en inmediaciones de estaciones de tren y sedes institucionales clave, como el Palacio del Elíseo, Matignon y el Parlamento.

Respecto a los arrestos, los reportes oficiales presentaron divergencias a lo largo de las horas. Informes preliminares de la cartera de Interior indicaron más de 400 detenciones durante el desarrollo de los operativos. Posteriormente, el balance ministerial dio cuenta de más de 1.200 personas aprehendidas en al menos seis urbes. El titular del Interior, Laurent Núñez, destacó la celeridad en la intervención de los efectivos ante situaciones complejas y puntualizó que la gran mayoría de los arrestados eran mayores de edad.

Posicionamiento del Gobierno y reacciones políticas

El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, tras una reunión de crisis con el primer ministro Sébastien Lecornu y autoridades de seguridad, instruyó a las fiscalías generales a adoptar una respuesta procesal contundente y solicitar prisión provisional para quienes atacaron comercios, dependencias públicas y personal de emergencias o de seguridad.

Por su parte, el presidente Emmanuel Macron aseguró que quienes hayan perpetrado destrozos serán perseguidos y sancionados, al tiempo que diferenció a los manifestantes pacíficos de quienes buscan generar caos institucional. La agitación social se produce en momentos en que el Poder Ejecutivo intenta consensuar en el Parlamento el proyecto presupuestario de 2027, que incluye un plan de ajuste fiscal de 54.000 millones de euros para estabilizar las cuentas públicas.

En el plano partidario, la dirigente de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, atribuyó la autoría de los disturbios a sectores vinculados a la extrema izquierda y al espacio de Jean-Luc Mélenchon. La candidata opositora afirmó que dichos grupos instrumentalizan los reclamos salariales de la población y planteó que la ciudadanía se encuentra presionada tanto por las políticas económicas del Gobierno como por la conflictividad en las calles, en un escenario atravesado por el horizonte de los comicios presidenciales fijados para 2027.

Internacional

Francia impone toques de queda parciales tras un fin de semana de disturbios y saqueos masivos

El gobierno de Sébastien Lecornu autorizó restricciones nocturnas luego de que las manifestaciones por el costo de vida dejaran cerca de 2.400 detenidos y un millar de policías heridos.

Avatar

Publicado

el

El gobierno francés resolvió implementar toques de queda parciales en distintas ciudades con el objetivo de frenar la ola de disturbios y saqueos registrada durante el último fin de semana. La determinación fue adoptada por el primer ministro Sébastien Lecornu luego de encabezar una reunión interministerial de crisis en la sede de la cartera de Interior, tras dos jornadas de protestas que dejaron un saldo de casi 2.400 personas detenidas y alrededor de un millar de efectivos policiales heridos.

Según consignaron las autoridades, la orden impartida instruye a los prefectos departamentales a coordinar con las administraciones comunales la delimitación de perímetros y horarios de restricción nocturna. La célula de crisis gubernamental estableció su labor sobre tres ejes prioritarios: la provisión de auxilio financiero a los comerciantes damnificados, la gestión de las coberturas de seguros y el impulso de las causas judiciales contra quienes perpetraron los desmanes. De acuerdo con la agencia Noticias Argentinas, la nómina pormenorizada de las urbes alcanzadas por las restricciones quedó sujeta a divulgación formal posterior.

Evaluación oficial y debate político

El presidente Emmanuel Macron reconoció públicamente la existencia de fallas en el despliegue de las fuerzas de seguridad durante las manifestaciones del sábado 17 de octubre. Durante un mensaje difundido por televisión, el mandatario admitió errores en el operativo y demandó el diseño de nuevos esquemas de intervención para neutralizar la formación de barricadas y los robos a comercios. En esa misma intervención, Macron apeló a la unidad del país y advirtió que los responsables de los destrozos deberán responder ante la Justicia, aunque optó por no declarar el estado de emergencia.

En el marco de la crisis, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, puso su renuncia a disposición del jefe de Estado al admitir que los cuerpos policiales perdieron el control de la situación y carecieron de la previsión necesaria. Sin embargo, el Palacio del Elíseo desestimó la dimisión para preservar la conducción de la seguridad pública e instruyó al funcionario a esclarecer las falencias en las tareas de inteligencia y planificación. Desde el arco opositor, la dirigente nacionalista Marine Le Pen atribuyó lo sucedido al agotamiento de la gestión gubernamental, mientras que Jean-Luc Mélenchon, referente de La Francia Insumisa, calificó de inútiles tanto los toques de queda como un eventual estado de excepción frente a lo que definió como una incompetencia oficial.

Magnitud de los desmanes y foco de las protestas

Las movilizaciones habían tenido su origen semanas atrás como reclamos estudiantiles vinculados a la situación de los centros educativos, pero derivaron luego en una convocatoria amplia contra el incremento del costo de vida y el deterioro de los servicios públicos. En cuanto a la concurrencia a las marchas del sábado, se registraron discrepancias: mientras las cifras oficiales estimaron una asistencia de 550.000 manifestantes, la central sindical CGT elevó la participación a 800.000 personas.

Aunque las concentraciones comenzaron de manera pacífica, la presencia de colectivos de manifestantes encapuchados derivó en enfrentamientos directos, quemas y saqueos generalizados. En París, las fuerzas de seguridad recurrieron al lanzamiento de gases lacrimógenos y camiones hidrantes, en un contexto en el que el alcalde Emmanuel Grégoire reportó daños severos en arterias completas. En Marsella se contabilizaron 107 agentes heridos, tres de ellos de gravedad, e ingresos forzados al edificio consistorial. A su vez, en Limoges, un siniestro ígneo afectó gravemente la estructura de la alcaldía histórica, cuyo techo colapsó. La agencia AFP reportó robos organizados a locales comerciales de múltiples rubros en ciudades como Burdeos, Niza, Estrasburgo, Toulouse y Lille, donde una sucursal de telefonía fue totalmente desmantelada. Durante los choques, un adolescente de 17 años sufrió la amputación de una mano en Saint-Étienne a causa de un artefacto de disuasión.

Disposiciones locales y panorama inmediato

Previamente a la directiva nacional, diversas autoridades locales ya habían adoptado resoluciones preventivas. En la comuna norteña de Denain, la alcaldía socialista estableció una veda de circulación entre las 21:00 y las 06:00 vigente hasta el domingo 25 de octubre. En el territorio de Guadalupe se fijó una medida semejante para menores en Pointe-à-Pitre y Les Abymes tras ataques con armas de fuego hacia efectivos policiales, al tiempo que en Marsella se prohibió toda concentración entre el mediodía y las 20:00 del lunes.

Frente al comienzo del receso escolar de medio término, el Poder Ejecutivo espera una pausa temporal en los disturbios. No obstante, agrupaciones sindicales y referentes del movimiento de los chalecos amarillos ya convocaron a una nueva jornada de protesta nacional para el próximo 5 de noviembre.

Continuar Leyendo

Internacional

La premonitoria frase del sacerdote minutos antes de que lo aplastara una cruz mientras celebraba una misa en Ecuador

Avatar

Publicado

el

Un sacerdote murió aplastado por una cruz mientras celebraba una misa este sábado en la Parroquia del Perpetuo Socorro de Guayaquil, Ecuador. La víctima fue identificada como Patricio Alfredo Sánchez Molinari. El hecho quedó registrado en una transmisión en vivo por Facebook.
https://x.com/RTultimahora/status/2111734032341832173?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2111734032341832173%7Ctwgr%5E574a4e6f19a5728faaa33eebbc7ca17d44a87e67%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fwww.contextotucuman.com%2Fnota%2F425840%2Fla-frase-que-dijo-el-sacerdote-minutos-antes-de-que-lo-aplastara-una-cruz-mientras-celebraba-una-misa-en-ecuador.html

Minutos antes del accidente, el cura realizó la homilía para explicar las lecturas del Evangelio. Lo llamativo fue la reflexión que dio a los fieles que se encontraban en la parroquia.

“Queridos hermanos, un día, todos los que estamos aquí vamos a morir… A veces el tiempo que hemos utilizado en otras cosas no tiene tanto sentido como el tiempo que utilizamos en Dios”, expresó el párroco tres minutos antes del trágico suceso.

En ese sentido, agregó: “Ese tiempo de calidad que damos a Dios, a nuestros hermanos, a la familia, es el tiempo mejor gastado”.

Después de la homilía, el Padre dio inicio a la Eucaristía, momento en el que ocurrió el accidente. Según lo que se pudo ver en el video, la cruz que estaba ubicada detrás del altar, se desprendió de la pared y cayó sobre el sacerdote.

El sacerdote se encargaba de transmitir las misas que celebraba en la parroquia a través de sus redes sociales. Luego de que se conociera la noticia de su muerte, cientos de fieles expresaron su dolor por el fallecimiento del Padre. /TN

Continuar Leyendo

Internacional

Más de 1.800 detenidos en Francia tras masivas protestas contra el costo de vida

Las movilizaciones congregaron a cientos de miles de manifestantes en diversas ciudades, en un clima de tensión por el ajuste fiscal, graves daños materiales y denuncias sobre el accionar policial.

Avatar

Publicado

el

Las protestas contra el encarecimiento del costo de vida en Francia dejaron un saldo de 1.800 personas detenidas y numerosos agentes de seguridad heridos, en una jornada caracterizada por la confluencia de diversos reclamos sociales y severos disturbios en múltiples ciudades. Según reportó Infobae, las movilizaciones tuvieron lugar a seis meses de las elecciones presidenciales y contaron con una concurrencia estimada de entre 550.000 y 800.000 personas, de acuerdo con las cifras divergentes proporcionadas por las autoridades y los organizadores.

El impacto en las fuerzas de seguridad generó distintas cifras dentro del propio gobierno. Mientras el ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó que más de 500 policías resultaron heridos durante la jornada, el primer ministro Sébastien Lecornu reportó un total de 150 agentes y gendarmes con lesiones, calificando como un milagro que el número no fuera más elevado. Nuñez precisó que la justicia mantiene investigaciones abiertas para identificar y procesar a quienes participaron en los incidentes.

El trasfondo de las manifestaciones combina reclamos económicos y educativos. Las movilizaciones coincidieron con los debates en torno al proyecto de presupuesto oficial para 2027, el cual contempla un ajuste fiscal de 54.000 millones de euros con el fin de sanear las cuentas públicas. Asimismo, el descontento se vio impulsado por el alza sostenida en el precio de los combustibles a raíz del conflicto en Oriente Medio, sumado a las demandas de estudiantes secundarios que desde finales de septiembre reclaman mejoras en las condiciones de estudio.

La confluencia del reclamo social

La convocatoria se articuló en plataformas digitales bajo la consigna «Amarillos y Jóvenes», nucleando a sectores que recordaron a las movilizaciones de los chalecos amarillos de 2018 y 2019. El llamamiento logró articular a trabajadores rurales, docentes, jubilados, ambientalistas y miembros de la llamada generación Z, con cánticos que pedían la renuncia del mandatario Emmanuel Macron. De acuerdo con una encuesta realizada a mediados de septiembre por la consultora Elabe, dos tercios de la ciudadanía francesa expresaban respaldo al retorno de este tipo de reclamos.

Referentes y participantes de las marchas explicaron las motivaciones del descontento. François Boulo, referente de los chalecos amarillos, celebró la incorporación del movimiento estudiantil y destacó la presencia de los jóvenes en las calles. Por su parte, manifestantes en concentraciones del interior del país, como en Guéret, remarcaron las dificultades cotidianas para llegar a fin de mes ante la falta de actualización salarial frente a la inflación.

Daños materiales y acusaciones cruzadas

Los episodios de violencia urbana dejaron cuantiosos daños en infraestructura comercial y pública. Alexandre Bompard, titular de la Federación de Comercio y Distribución, calculó que unos 1.500 comercios fueron afectados o saqueados en urbes como París, Marsella, Lyon, Burdeos, Estrasburgo y Niza, estimando los perjuicios económicos en varios cientos de millones de euros. Asimismo, se registraron ataques contra sedes comunales y prefecturas, incluyendo el incendio de la alcaldía de Limoges. Frente a esto, el presidente Macron advirtió que los responsables de los destrozos serán perseguidos y sancionados, mientras que el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, solicitó la aplicación de prisión preventiva para los involucrados.

En el plano político, el origen de los desmanes generó señalamientos diversos dentro del gabinete. El titular de Interior atribuyó los primeros incidentes a grupos organizados de extrema derecha a los que luego se sumaron otros actores delictivos. En contraste, el primer ministro Lecornu vinculó la conflictividad con La Francia Insumisa, el partido de izquierda encabezado por Jean-Luc Mélenchon. A nivel local, en la capital, el alcalde Emmanuel Grégoire denunció que varios sectores quedaron metódicamente devastados tras las marchas no autorizadas que intentaron llegar a sedes de gobierno.

Cuestionamientos al uso de la fuerza

El operativo de seguridad también quedó en el centro de la controversia. Se registraron cuestionamientos por el uso de granadas aturdidoras, un recurso que Nuñez había anunciado como disponible frente a disturbios, a pesar de las restricciones que pesaban previamente sobre estos elementos. En la ciudad de Saint-Étienne, según consignó una fuente cercana consultada por la agencia AFP, un manifestante sufrió la mutilación de una mano debido a la detonación de uno de estos artefactos policiales, lo que reavivó el debate sobre la proporcionalidad en la respuesta de las fuerzas del orden.

Continuar Leyendo

Tendencias