Política
Macri arremetió contra la justicia electoral mendocina
Luego de una semana de malas noticias judiciales y políticas, el ex Presidente apunta todos sus esfuerzos a remover al único juez electoral de la provincia de Mendoza. El rol clave de la Cámara Federal de Apelaciones, donde se construyó el nuevo caso de lawfare
El ex Presidente Mauricio Macri y su mesa judicial aceleraron la ofensiva contra el Juez Walter Bento, el único juez electoral de la provincia de Mendoza. El ex mandatario quiere asegurarse una buena elección en una de las pocas provincias que todavía gobierna Juntos por el Cambio.
Es muy relevante el rol de la Cámara Federal de Apelaciones de la provincia de Mendoza, el lugar donde se constituyó este nuevo caso de lawfare. La cámara la ocupan todos hombres ligados al macrismo duro: Juan Ignacio Pérez Curci, ex subsecretario de justicia de María Eugenia Vidal en la Provincia de Buenos Aires, Manuel Pizarro y Gustavo Castiñeira de Dios, apadrinados por el radicalismo mendocino, y Alfredo Porras, viejo conocido del PJ mendocino, muy apuntado por sus zigzagueos políticos y sus vínculos con el PRO.
Pérez Curci fue quien nombró a dedo al juez de primera instancia, el Dr. Puigdengolas, designado por Ernesto Sanz, viejo alfil del macrismo en la provincia y en todo el entramado judicial.
Las maniobras de lawfare son evidentes: el mismo día en que el fiscal Dante Vega imputó con diversas irregularidades al juez Bento, la Cámara macrista elevó la causa al Consejo de la Magistratura, en una jugada demasiado evidente. De hecho, es público que un consejero manifestó el importante lobby de la mesa judicial para lograr la suspensión de Bento a pocos meses de las elecciones.