Se trata del Museo Provincial de Bellas Artes “Timoteo Navarro” (9 de Julio 44), Museo Folklórico Provincial “General Manuel Belgrano” (24 de Septiembre 565), Museo Casa Padilla (25 de Mayo 36), Museo Histórico “Presidente Nicolás Avellaneda” (Congreso 56). En tanto, continúa abierto el Museo Provincial Escultor Juan Carlos Iramain (Entre Ríos 27) por la mañana jueves a lunes, de 10 a 14hs. (martes y miércoles cerrado), y por la tarde jueves y sábados de 19 a 22hs.
Las visitas se reanudarán el 16 del corriente, de lunes a viernes de 9 a 12.30 horas. Mientras tanto, el personal realiza tareas de mantenimiento a puertas cerradas.
Piero De Benedictis, conocido artísticamente como Piero, murió este miércoles 7 de octubre a los 81 años. El cantautor, cuya obra unió la canción popular con la mirada social y política, dejó títulos que atravesaron generaciones, como “Mi viejo”, “Para el pueblo lo que es del pueblo”, “Llegando llegaste”, “Pedro Nadie” y “Que se vayan ellos”.
Nacido como Piero Antonio Franco De Benedictis el 19 de abril de 1945 en Gallipoli, en la región italiana de Apulia, llegó a la Argentina cuando tenía tres años junto a su familia. Primero vivió en Banfield, en el sur del conurbano bonaerense, y luego se instaló en Allen, Río Negro. Ese recorrido entre la inmigración, el interior patagónico y la vida urbana de Buenos Aires formó parte de un universo que más tarde aparecería en sus canciones.
De Italia a Río Negro, los primeros años de una voz singular
En Allen cursó la escuela primaria y tuvo sus primeras experiencias musicales. Más adelante ingresó al seminario, con pasos por Viedma y Villa Devoto. Allí se acercó a una formación religiosa que convivió con inquietudes artísticas y con una sensibilidad orientada hacia los problemas sociales.
Su debut profesional ocurrió en 1964, en programas de televisión como Remates musicales, donde interpretaba canciones italianas. Durante esos primeros años grabó sencillos y se presentó en distintos escenarios de Buenos Aires, todavía dentro de un repertorio melódico.
El punto de inflexión llegó a fines de esa década, cuando conoció al periodista y escritor José Tcherkaski. La asociación creativa entre ambos resultó central para el desarrollo de su repertorio. En 1969 apareció su primer álbum, Mi viejo, que incluyó la canción homónima y lo proyectó masivamente en la Argentina y otros países de América Latina.
“Mi viejo” se convirtió en una de las composiciones más difundidas de la música popular argentina. La canción construyó un retrato afectivo de la figura paterna, con una narración directa y cotidiana que permitió que fuera adoptada por públicos de edades y procedencias diversas. Con el tiempo, pasó a integrar el repertorio habitual de homenajes familiares y versiones de distintos intérpretes.
“Pedro Nadie” y la consolidación de su carrera continental
Tras el éxito inicial, Piero amplió su alcance con canciones como “Juan Boliche”, “Vengo”, “Tengo la piel cansada de la tarde” y “Llegando llegaste”. En 1970 obtuvo el primer puesto y los tres Gallos de Oro del Festival Internacional da Canção de Río de Janeiro con “Pedro Nadie”, un tema que incorporaba una perspectiva crítica sobre las jerarquías sociales.
Ese mismo año participó de la película El profesor patagónico, dirigida por Fernando Ayala y protagonizada por Luis Sandrini. En el film encarnó a un joven sacerdote cantante y aportó varias piezas a la banda sonora, entre ellas “Mi viejo” y “Llegando llegaste”. También tuvo participaciones en otras producciones audiovisuales, como el cortometraje Bang Bang, de Raúl Perrone.
Durante los primeros años de la década de 1970, su discografía tomó una orientación más explícitamente política. Los álbumes Coplas de mi país (1972) y Para el pueblo lo que es del pueblo (1973) reunieron canciones atravesadas por la desigualdad, la persecución política, la violencia estatal y las dictaduras de la región.
En esa etapa surgieron “Coplas de mi país”, “Los americanos”, “Las cosas que pasan” y “Que se vayan ellos”. “Para el pueblo lo que es del pueblo” se convirtió en uno de sus temas más asociados a las luchas sociales y a la tradición de la canción de protesta en América Latina.
El exilio impuesto por la dictadura
La creciente exposición pública de sus posiciones y de su repertorio tuvo consecuencias durante los años previos al golpe de Estado de 1976. Piero denunció hostigamientos y sufrió un intento de secuestro. Tras la instauración de la dictadura militar, se exilió fuera de la Argentina.
Su salida incluyó estadías en Italia y España. En territorio español vivió cerca de Madrid y dedicó buena parte de esos años al trabajo rural y a una huerta orgánica. El alejamiento de los escenarios no implicó una ruptura definitiva con la composición: durante ese período preparó material que más tarde integraría el disco Y mi gente dónde va, editado inicialmente fuera de la Argentina.
El regreso se produjo en 1981, cuando el régimen militar entraba en su etapa final. La vuelta al país fue celebrada con una serie de presentaciones registradas en el álbum en vivo Calor humano. A partir de entonces publicó trabajos como Canto de la ternura, Un hombre común, Qué generosa sos, mi tierra, El regalao y Las galaxias nos miran.
La música, la niñez y el trabajo comunitario
Además de su repertorio político y social, Piero desarrolló una producción destinada al público infantil. La sinfonía inconclusa en la mar ocupó un lugar particular dentro de su obra y tuvo sucesivas reposiciones escénicas. El músico volvió a presentar ese universo en abril de este año, durante una gira por Colombia, acompañado por actores, bailarines y su banda.
Su relación con Colombia fue sostenida a lo largo de décadas. El país fue uno de los principales territorios de su proyección artística y allí desarrolló parte de sus iniciativas sociales. En 1994 recibió la ciudadanía colombiana y mantuvo una presencia frecuente en escenarios y actividades culturales de la región.
En la segunda mitad de los años 80 impulsó proyectos de granjas educativas y ecológicas destinados a adolescentes de sectores vulnerables. Esa faceta se vinculó con su interés por la agricultura orgánica, la educación y la soberanía alimentaria. En 1985 recibió un Diploma al Mérito de la Fundación Konex en la categoría de baladista.
Su carrera incluyó colaboraciones y escenarios compartidos con artistas como Mercedes Sosa, León Gieco, Fito Páez, Lito Vitale, Pablo Milanés, Juan Carlos Baglietto y Marilina Ross. En 2016 fue distinguido con un Latin Grammy a la Excelencia Musical, como reconocimiento a su trayectoria.
Hasta sus últimos meses mantuvo actividad pública y musical. Días antes de su muerte, celebró que su voz en italiano apareciera en un desfile de Saint Laurent para la colección de verano 2027. Su mensaje destacó la posibilidad de que una canción transitara contextos artísticos distintos, una idea coherente con una obra que pasó de la balada a la canción social, del cine a los proyectos para niños y de la Argentina a América Latina.
La obra de Piero queda asociada a una tradición de autores que hicieron de la canción un espacio para narrar vínculos familiares, conflictos colectivos y experiencias de exilio. Su repertorio continuará presente en las interpretaciones, grabaciones y memorias de quienes encontraron en sus letras una forma de nombrar la vida cotidiana y las demandas de su tiempo.
Carlos Clerici, el locutor, periodista y docente que durante 35 años puso su voz a las campañas de concientización vial de Luchemos por la Vida, murió este lunes por la tarde. Tenía 65 años.
La noticia fue confirmada por su familia a través de las redes sociales. “Hace un rato falleció papá, rodeado de su familia y seres queridos, muy en paz”, escribieron sus allegados en una historia publicada en la cuenta de Instagram del locutor.
En el mismo mensaje, destacaron que durante los últimos días “disfrutó y agradeció cada saludo y cada visita”.
Una de sus hijas, la ilustradora Mey Clerici, también lo despidió con una publicación en redes. Compartió un dibujo inspirado en “Quizás, porque”, de Sui Generis, y recordó algunos momentos de su infancia junto a su padre.
“Gracias por enseñarme la letra de esta canción cuando era chiquita y presentarme a Charly García, y por llevarme en tu bicicleta de ruedas finitas mientras cantábamos por la calle. Te quiero”, indicó.
Los familiares, amigos y colegas de Carlos Clerici podrán despedirlo este martes desde las 16.30 en la Parroquia Santa Francisca Javier Cabrini.
El miércoles a las 10.30, sus restos serán trasladados al Cementerio de Flores.
La voz que acompañó durante décadas las campañas de seguridad vial
Clerici se había recibido de locutor nacional en 1985, en el Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER). Con el paso de los años, su voz se convirtió en una de las más reconocibles de los mensajes de prevención de accidentes de tránsito.
Su vínculo con Luchemos por la Vida comenzó junto con las primeras campañas de la organización y se extendió durante 35 años. A lo largo de ese tiempo, participó de los mensajes de concientización, materiales educativos y distintos eventos de la asociación.
Desde la ONG lo despidieron con un mensaje en sus redes sociales y destacaron tanto su compromiso profesional como su calidad humana.
“Gracias, Carlos, por brindarnos siempre tu amistad y desinteresado aporte profesional, que revelaban tu calidad humana”, expresaron. Además, señalaron que, aunque ya lo extrañan, su voz continuará presente “en cada mensaje de Luchemos por la Vida”.
Por su extensa trayectoria ligada a la organización, en diciembre de 2025 Clerici había recibido el Premio Luchemos por la Vida de Oro. En aquella oportunidad, la ONG también realizó un video institucional en el que repasó algunas de las campañas en las que había participado.
Su extensa trayectoria en radio y como docente
Además de su trabajo en las campañas de seguridad vial, Clerici desarrolló una extensa carrera en radio. Durante 15 años estuvo al frente de La Otra Agenda, en Eco Medios AM 1220, donde abordaba temas vinculados con la sustentabilidad, la salud, la economía y distintos aspectos de la vida de la Ciudad de Buenos Aires.
Desde la emisora también lo despidieron y destacaron su manera de abordar la actualidad, bajo la premisa de ofrecer “otra forma de informarse”. A lo largo de su carrera, además, pasó por espacios de Radio de la Ciudad AM 1110, FM Horizonte y Radio del Plata.
Su interés por la literatura también tuvo un lugar importante en su recorrido profesional. Fue conductor del ciclo Leer es un Placer, que realizó junto a Natu Poblet.
Fuera de los medios, Clerici se dedicó a la docencia. Dio clases en el Instituto Universitario River Plate y en el Centro de Estudios Terciarios del club. Desde 2000 también trabajó como capacitador para empresas y como asesor independiente en prensa y comunicación.
Desde Eco Medios remarcaron, al despedirlo, su “calidez humana, lucidez intelectual e inquebrantable ética profesional”, cualidades que, señalaron, quedarán en el recuerdo de quienes compartieron con él como oyentes, alumnos y colegas. /TN
Este martes por la tarde, Mirtha Legrand recibió el alta médica. La diva, de 99 años, había ingresado al Sanatorio Mater Dei el 18 de septiembre, debido a complicaciones en un cuadro respiratorio.
“La Sra. Mirtha Legrand ha recibido el alta médica de su internación y se retiró de nuestro Sanatorio en su auto particular en compañía de su familia. A partir de ahora, continuará con la recuperación en su domicilio para volver a sus actividades. Agradecemos, junto a su familia, el cariño y respeto que le transmitieron durante su internación”, señala el comunicado difundido este martes, que lleva la firma de Enrique Echagüe, director médico del sanatorio.
El sanatorio Mater Dei confirmó el alta de Mirtha Legrand este martes por la tarde
Según pudo saber LA NACION, la conductora se retiró a las 17, de muy buen ánimo y con las indicaciones que debe seguir en los próximos días. “Está muy bien, ya en su casa”, confió una fuente cercana a la diva, que esperaba ansiosamente este momento desde hace días.
El último parte médico, difundido este lunes, había dado pistas de que el alta era inminente: “La Sra. Mirtha Legrand sigue evolucionando favorablemente de su cuadro clínico, en una habitación común, y continúa progresando en su rehabilitación kinesiológica.
Un mes difícil
El 7 de septiembre, Mirtha Legrand fue internada por un cuadro respiratorio bronquial y permaneció en el Sanatorio Mater Dei hasta el domingo 13, cuando recibió el alta para continuar “la recuperación en su casa”. Pero apenas cinco días después, tuvo que volver al centro médico y, luego de pasar por la guardia, quedó nuevamente internada.
Ese mismo día, el sanatorio emitió un parte médico oficial en el que informó el motivo de la hospitalización: “La Sra. Mirtha Legrand ingresó esta tarde a nuestro sanatorio por presentar un cuadro compatible con neumopatía. Se encuentra internada para realizar los estudios, el tratamiento y los controles correspondientes”. /La Nación