Política
Lo que podemos esperar de las elecciones de medio término y presidenciales
El modelo de Lichtman para el escenario argentino, puede ir poniéndonos en onda con algo que ha funcionado bien en otra parte
*Por Ricardo Bianchi para El Tribuno de Tucumán
Allan J. Lichtman, profesor de historia y Vladimir Keilis-Borok sismólogo matemático, han construido un sistema predictivo para las elecciones presidenciales de EE.UU. que les permitió predecir exitosamente el ganador de todas las elecciones presidenciales desde 1984 hasta el 2016.
En Argentina no existe nada parecido, básicamente los politólogos y encuestadores se manejan por el sistema de encuestas y opiniones. Hasta aquí la aplicación de esta fórmula no ha tenido resultados ponderables y mucho menos repetidos en el tiempo.
Así que nos parece apropiado comenzar a jugar con el modelo de Lichtman para el escenario argentino, tanto como para ir poniéndonos en onda con algo que ha funcionado bien en otra parte.
Obviamente, que para hacerlo seriamente hay que compenetrarse con las claves y llaves del sistema. No es nuestra pretensión. Tan solo se trata de ir entrando de a poco y muy superficialmente en el tema.
Básicamente tiene en cuenta dos cuestiones: “Cuando eres presidente y no contendiente te juzgan por tus logros”
“Lo que cuenta es el Gobierno”.
Intercalaremos las llaves del sistema con la política criolla ensayando respuestas que en modo alguno tienen la intención de ser certezas. Les corresponde a los profesionales evaluar la posibilidad de aplicar esta modalidad.
El sistema predictivo de Lichtman se basa en 13 proposiciones sobre el desempeño del gobierno y sobre los candidatos que compiten en las elecciones:
1) Mandato partidario, el partido gobernante tiene que tener más bancas en las Cámaras de las que tenía tras los anteriores comicios de mitad de término, (Podrá el gobierno sumar más bancas no es seguro)
2) Competencia, (hay una competencia seria en Cambiemos si el candidato es Rodríguez Larreta)
3) Oficialismo: el candidato oficialista es el presidente en ejercicio (Suponemos que será Alberto)
4) Tercer partido: no hay ningún tercer partido o candidato independiente significativo (hasta ahora no)
5) Economía de corto plazo: la economía no está en recesión durante la campaña electoral (No sabemos en la presidencial del 2023 pero en las de medio término 2021, seguramente seguiremos en receso o sin alcanzar los niveles de enero del 2020)
6) Economía de largo plazo: el crecimiento económico per cápita durante el mandato iguala o supera al promedio de los últimos dos mandatos presidenciales (En la de medio término seguro que no, en las presidenciales probable, pero no seguro)
7) Cambio de políticas públicas: El gobierno realizó importantes cambios en políticas públicas nacionales (Está encaminado a hacerlo, veremos si lo concreta)
8) Conflicto social: no hubo una agitación social sostenida durante el mandato (Como viene pintando, con una oposición en la calle y con la economía en receso, es muy probable que los conflictos de todo tipo se agudicen)
9) El gobierno no fue salpicado por ningún escándalo importante (Hasta aquí no)
10) Fracaso en política exterior (hasta aquí neutro)
11) Éxito en política exterior (hasta aquí neutro)
12) Carisma oficialista: (Entre la vice y el presidente construyen en Conjunto una figura carismática para sus votantes, solos (ninguno)
13) Carisma opositor: (Hasta aquí no)
Como vemos, hasta aquí son más las dudas que las respuestas absolutas y la razón es que el gobierno todavía no ha transcurrido el primer año de mandato. También sería aconsejable qué el gobierno tomara en cuenta estas claves, para corregir o profundizar sus políticas las que, según Lichtman son lo único que importa. Ni las campañas, ni la publicidad, ni el relato o la épica, ni los ataques a los competidores, dan ningún resultado positivo, como bien le demuestran las elecciones del 2015 y del 2019.