Política
La mayoría de los diputados oficialistas por Tucumán votaron a favor de la legalización del aborto
Cuatro de los cinco representantes del oficialismo en la Cámara baja votaron a favor del proyecto pese a que la Legislatura declaró «Provida » a la provincia.
Tras 20 horas de sesión, la Cámara de Diputados aprobó este viernes por la mañana el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). La diferencia fue aún más amplia que en 2018, cuando la iniciativa se aprobó por apenas cuatro votos, 129 a 125, con una abstención.
Esta vez, los representantes tucumanos por el oficialismo avalaron en su mayoría el proyecto de Alberto Fernández pese a que la provincia de Tucumán fue declarada «Provida» por la Legislatura a principios de agosto 2018. Este cambio de posicionamiento puso de manifiesto la incongruencia del oficialismo respecto a este proyecto a diferencia de lo que ocurrió durante el primer intento en convertirlo en ley hace dos años. Inclusive, pese a que la decisión de la Cámara legislativa fue recordada durante los últimos días en todas las declaraciones públicas del vicegobernador Osvaldo Jaldo.
También las redes recordaron algunos posteos de los entonces candidatos a diputados con una posición defidamente en contra de la interrupción del embarazo.
Cuatro de los cinco diputados del Frente de Todos ( salvo Gladys Medina) votaron a favor, mientras que los cuatro restantes de la oposición, votaron en contra.
De esta manera, el diputado oficialista Pablo Yeldlin, también presidente de la Comisión de Salud, se manifestó a favor de la legalización del aborto. «La manera para que haya menos abortos justamente tiene que ver con legalizarlo y no mantenerlo en la clandestinidad, traerlo a la luz para que el Estado lo pueda controlar, para darle opciones a las mujeres», sostuvo.
Mario Leito, se expresó en favor de la ley de aborto que trata el Congreso Nacional. «Yo siempre estuve a favor de la vida pero hoy tengo la obligación de tener una mirada distinta al tener la posibilidad de tratar y resolver un problema que existe en un sector de la sociedad hace muchísimo tiempo y el Estado está mirando para otra parte», aseguró.
Por su parte, Carlos Cisneros habló de aborto clandestino en la provincia de Tucumán y ratificó su posición a favor de la ley de interrupción del embarazo. Cisneros mostró el libro Somos Belén, que narra la historia de una joven tucumana que estuvo presa 29 meses por un aborto espontáneo.
Nilda Carrizo , quien había adelanto su posición, también votó a favor de la iniciativa del Poder Ejecutivo Nacional.
En tanto, la peronista Gladys Medina quien votó en contra, consideró que «no el momento más oportuno para tratar este proyecto porque todavía estamos en un contexto de pandemia y muchos en el país perdieron un ser querido. Como tucumana voy a representar los valores de los tucumanos: voy a votar por las dos vidas».
Por el lado de la oposición, el radical José Cano se pronunció contra la ley de aborto que se discute en el Congreso Nacional y apuntó contra el gobierno provincial por incumplir con los derechos de las mujeres. «En Tucumán, los derechos de las mujeres son letra muerta», comentó el parlamentario.
Beatriz Ávila habló de «genocidio» a la hora de expresar su postura contra la ley del aborto legal que está en tratamiento en el Congreso de la Nación. «Voy a votar por la defensa de las dos vidas», aseguró.
La radical Lidia Ascárate dijo que respetará «los valores del pueblo tucumano» y adelantó su voto contra la ley de aborto. «La solución es siempre la educación, en particular la educación sexual. Eso es empoderar a las mujeres. Soy de una provincia provida. Por eso voy a respetar los valores del pueblo tucumano», argumentó.
Domingo Amaya, quien votó en contra, sostuvo «soy un defensor de la vida en todos sus aspectos y nuestro ordenamiento jurídico también es maravilloso, en el sentido que protege al niño por nacer desde el instante en que en concebido y reconoce su personalidad jurídica como sujeto de derecho. Hoy mi provincia es declarada por la Legislatura ‘provincia provida’. Defender la vida no pasa por una ideología política».