Política
Jaldo pidió “trabajo, unión” y dejar los egoísmos de lado
El mandatario encabezó el homenaje cívico-militar, la procesión y participó de la misa en honor a la Virgen Generala.
En el marco de los festejos por el 24 de Septiembre, el gobernador Osvaldo Jaldo presidió el acto de homenaje cívico-militar realizado en la Plaza Belgrano.
Tras las ceremonias protocolares, el mandatario encabezó la procesión con la imagen de la Virgen Generala hacia la Catedral. Allí participó de la celebración de la misa central, junto a autoridades provinciales, municipales, judiciales, religiosas y representantes de las fuerzas de seguridad, que se desarrolló en Plaza Independencia, frente a la iglesia.
Jaldo estuvo acompañado por su esposa, Ana María Grillo; el vicegobernador Miguel Acevedo, junto a su esposa, Miryan Segura; y el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Daniel Leiva.
También participaron la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla; el arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez; y el obispo auxiliar de Tucumán, Roberto Ferrari.
Entre las autoridades del Poder Ejecutivo estuvieron los ministros Marcelo Nazur, de Obras Públicas; Susana Montaldo, de Educación; Luis Medina Ruiz, de Salud; y Eugenio Agüero Gamboa, de Seguridad.
También participaron el secretario general de la Gobernación, Federico Nazur; el presidente del Ente Tucumán Turismo, Domingo Amaya; la secretaria de Culto, Analía Roxana Díaz; y el presidente del Concejo Deliberante capitalino, Fernando Juri; legisladores, concejales y otras autoridades.
Por parte de las fuerzas de seguridad estuvieron presentes el director del Liceo Militar General Aráoz de Lamadrid, José María Santillán; el jefe de la Región IV de Gendarmería Nacional, César Fucristaler; el representante de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Ariel Contreras; y el jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girbau, acompañado por el subjefe Roque Ingo.
Al término de la misa, Jaldo destacó la participación de la comunidad y el carácter de la celebración. “Hoy ha sido un día y una tarde de mucha alegría para el pueblo tucumano en esta hermosa fiesta que le hemos llevado, todos juntos, a nuestra patrona, nuestra querida Virgen de la Merced”, afirmó.
El gobernador sostuvo que este 24 de Septiembre “va a ser inolvidable” y que quedará “grabado en la mente, en la retina y en el corazón de todos los tucumanos”. También recordó el recorrido de la procesión desde la Plaza Belgrano hasta la Plaza Independencia, frente a la Catedral.
“Le pedimos a nuestra patrona que llene de bendiciones al pueblo tucumano y a la Argentina. No hay duda de que en estos momentos difíciles necesitamos que la Virgen nos acompañe y nos bendiga”, expresó.
Jaldo vinculó además la celebración religiosa con las necesidades sociales de la población. “Pidámosle a la Virgen trabajo, unión y que dejemos los egoísmos de lado para que, junto a ella y entre todos los tucumanos, podamos tener una mejor calidad de vida”, señaló.
En ese marco, planteó como prioridades la reducción de la pobreza y la generación de empleo. “La primera batalla es contra la pobreza”, afirmó, al referirse al dato de pobreza difundido durante la jornada. Luego señaló que “la segunda batalla es conseguir más empleo genuino para nuestra gente y lograr que los ingresos permitan vivir dignamente”.
El mandatario sostuvo que estos objetivos requieren un trabajo conjunto. “Es una lucha grande que debemos dar entre todos, sin diferencias políticas ni personales: Gobierno nacional y gobiernos provinciales trabajando juntos”, afirmó.
Jaldo relacionó ese planteo con la historia tucumana y recordó el papel de Manuel Belgrano y Bernabé Aráoz durante la Batalla de Tucumán. “No debemos olvidar que lo acompañó un gobernador criollo y valiente: Bernabé Aráoz, un gran tucumano a quien la patria le debe mucho”, sostuvo.
Finalmente, destacó el papel histórico de Tucumán y de la Virgen de la Merced. “Debemos imitar a nuestros próceres y valorar el rol fundamental que tuvimos los tucumanos en la historia argentina para que hoy tengamos patria, democracia y podamos vivir en paz”, expresó.
Por su parte, Chahla, destacó el carácter comunitario de la celebración. “Vivimos una celebración de profunda emoción en honor a nuestra Virgen protectora, custodia constante del pueblo tucumano”, afirmó.
Chahla recordó además que la ciudad conmemora en esta fecha el aniversario de la Batalla de Tucumán de 1812. “Nuestro anhelo es llevar paz a cada vecino y trabajar por la ciudad que queremos, promoviendo la convivencia armónica, la revinculación comunitaria y la consolidación del tejido social”, sostuvo.
El mensaje del arzobispo durante la misa central
Durante la homilía, Sánchez, destacó el lema de la celebración y sostuvo que “la manera de vivir en libertad es vivir en el amor, el servicio y la entrega de la vida por el otro”.
En ese sentido, afirmó que la Virgen de la Merced “nos enseña que, a la manera de Jesús, nosotros también tenemos que abrazar a todos”. Sánchez señaló que esa cercanía debe alcanzar especialmente a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento.
“Tenemos que ser cercanos a cada hermano, especialmente a todo hombre o mujer que sufre, al que está cautivo por el dolor, el sinsentido, la angustia, la desesperación, la violencia, la pobreza, la adicción o el abandono”, expresó.
El arzobispo también convocó a fortalecer los vínculos sociales. “Hemos de procurar vivir según el Espíritu que nos da libertad”, sostuvo. En ese marco, llamó a “achicar distancias, dialogar, encontrarnos, perdonarnos y acercarnos”.
Sánchez pidió además un compromiso concreto con las personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. “Que de esta fiesta de la Virgen salgamos con el compromiso de abrazar a todos”, afirmó. También reclamó especial atención para “los niños, adolescentes, jóvenes, ancianos y enfermos”.
Durante su homilía, recordó además el vínculo histórico de la Virgen de la Merced con Tucumán. Señaló que acompañó al pueblo tucumano “y al Ejército del Norte, junto a Manuel Belgrano, en la Batalla de Tucumán”.
Por otra parte, Sánchez se refirió a la misión de la Iglesia en Tucumán y planteó la necesidad de “seguir renovando nuestros esfuerzos para llegar a todos con la alegría del Evangelio por medio de la Misión”.
En el tramo final, el arzobispo vinculó la misión mariana con la próxima visita del papa León a la Argentina. Explicó que la misión casa por casa y la visita de las imágenes de la Virgen a distintos lugares “es un signo de cercanía y del abrazo de Jesús y de la Virgen María a todos los tucumanos”.
Sánchez señaló que esa misión también prepara a la comunidad para recibir al Papa bajo el lema “Bienvenidos todos. Vayan y anuncien”. Explicó que el mensaje propone, por un lado, “los brazos abiertos para recibir al Papa León y a todos los hermanos” y, por otro, asumir “la misión que el amor de Dios llegue a todos por el compromiso misionero”.
Finalmente, pidió que la visita pastoral contribuya a fortalecer la fe, la esperanza y la solidaridad. “Que esta Visita Pastoral del Papa nos confirme en la fe, nos aliente en la esperanza y nos comprometa en la caridad fraterna a todo el pueblo argentino con gestos concretos”, expresó.