El ministro de Economía, Martín Guzmán, pidió que el Fondo Monetario Internacional (FMI) revise y modifique los recargos que aplica en los créditos que otorga sobre la tasa de interés básica por considerar que crean inequidades que perjudican de forma desproporcionada a los países de ingresos medios y dañan la estabilidad financiera global.
Economía
Guzmán le pidió al FMI que revise recargos aplicados en créditos
«Es desigual, afecta a los países emergentes y de ingresos medios», manifestó el ministro de Economía en la primera reunión virtual del G20.
«Esta política será revisada este año, y consideramos que, para salvaguardar la estabilidad financiera global, es muy importante que trabajemos juntos para revisar y cambiar esta política, de manera que tengamos un sistema más equitativo y que no sea procíclico», añadió el ministro de Economía.
Guzmán afirmó que la Argentina apoya plenamente una nueva asignación general de derechos especiales de giro, que proporcionará fondos para las economías de ingresos bajos y medios que se necesitan con urgencia debido, entre otros motivos, a los estragos que la pandemia de coronavirus provocó en casi todos los países.
«La forma virtual en que estamos celebrando esta reunión nos recuerda que la pandemia todavía nos acompaña y que atravesamos desafíos sin precedentes para la formulación de políticas», agregó el funcionario.
«Las proyecciones sugieren que si no hacemos nada para cambiar las asimetrías existentes a nivel global, la recuperación será más lenta para las economías emergentes, en desarrollo, y de bajos ingresos que para las economías avanzadas», señaló Martín Guzmán, para quien «el desafío es construir condiciones que aseguren que podamos tener una recuperación sostenible, equitativa y duradera».
Negociaciones entre Argentina y el FMI
El esperado acuerdo de Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un nuevo programa de financiamiento «es poco probable» que se firme antes de octubre, mes de las elecciones legislativas, según el Wall Street Journal.
De ser así, la rúbrica se demoraría seis meses más que el plazo «deseable» que se había puesto en el Gobierno en el tramo final de 2020: la intención era cerrar en marzo o abril para despejar incertidumbre sobre el rumbo macroeconómico y además cumplir el requisito que exige el Club de París para reprogramar el vencimiento de u$s 2400 millones que opera en mayo.
Desde el Gobierno ante la consulta de El Cronista no hicieron comentarios. Atravesar el período preelectoral sin un acuerdo con el Fondo liberaría al Ejecutivo de tomar medidas consideradas impopulares con miras a achicar más el déficit fiscal en un contexto de crisis económica, pero al mismo tiempo implicaría severos riesgos que desaten una mayor inestabilidad financiera.