Durante los primeros días de agosto, la capital de Misiones será la sede de una nueva cumbre de gobernadores del Norte Grande, un encuentro que llega en un momento de máxima tensión fiscal para esta región que está integrada por diez provincias y de creciente complejidad política tanto a nivel regional como nacional.
Argentina
Gobernadores del Norte Grande se reunirán en Posadas con el foco en obras y recursos e inquietud por la economía
Diez mandatarios se verán en agosto en Misiones y no se descarta que el jefe de Gabinete Diego Santilli sea invitado al cónclave. La cita se concretará en medio del cortocircuito político que dividió al oficialismo local.
La reunión en Posadas será la continuación de un intenso ciclo de encuentros que tuvo su último capítulo el 2 de junio pasado en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI), en la Ciudad de Buenos Aires. Allí, los diez mandatarios del bloque, Hugo Passalacqua (Misiones), Raúl Jalil (Catamarca y presidente protémpore), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Gildo Insfrán (Formosa), Carlos Sadir (Jujuy), Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Sáenz (Salta), Elías Suárez (Santiago del Estero) y Osvaldo Jaldo (Tucumán), se sentaron frente al ministro del Interior, Diego Santilli, hoy también jefe de Gabinete, para plantear una agenda cargada de reclamos.
Pero la agenda no se limitó a Misiones. Días después, Jaldo, Jalil y Sáenz se reunieron con Santilli y con el ministro de Economía, Luis Caputo, para plantear «demandas regionales» vinculadas a financiamiento, infraestructura y obras públicas. «Coincidimos en la necesidad de avanzar con obras estratégicas de infraestructura energética, vial y gasífera, fundamentales para fortalecer la producción, mejorar la conectividad y acompañar el crecimiento de las provincias del norte argentino», expresó Jaldo.
Por consultas de Ámbito con dos fuentes cercanas a mandatarios, madura la idea -aunque todavía no fue consensuada entre todos- de invitar a Santilli, que en su nueva función tiene la posibilidad más cercana de gestionar fondos para los ávidas arcas provinciales. «‘El colorado’ tiene vocación y voluntad de diálogo, ahora es su turno de responder a las necesidades de los gobernadores que sufren los recortes de la Nación, incluso con el incumplimiento de leyes vigentes», reflexionó una de las fuentes.
El contexto económico
Los reclamos de los gobernadores del Norte Grande se dan en un contexto adverso porque al actividad económica muestra señales de enfriamiento que ya impactan en las arcas provinciales.
Según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el primer cuatrimestre de 2026 arrojó una caída del 5,6% en los Recursos de Origen Nacional y un desplome del 7,2% en la Coparticipación Federal de Impuestos. En marzo, los Recursos de Origen Nacional cayeron un 3,8% en términos reales, mientras que la coparticipación mostró una retracción aún mayor del 8,5% interanual.
Esta contracción reduce la capacidad de las provincias para financiar sus presupuestos, ya que la coparticipación representa la principal fuente de ingresos automáticos para los distritos. La caída de la recaudación nacional se traduce, mes a mes, en menos fondos para salarios, obras y servicios públicos en el norte del país.
Ante el achicamiento de los recursos coparticipables, algunos gobernadores del Norte Grande mantienen una relación de cercanía -y a veces de zigzagueante- con la Casa Rosada por una lógica implacable. En un escenario de recursos a la baja, los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) se han convertido en una herramienta clave para obtener financiamiento extrapresupuestario.
Mientras avanza el calendario electoral, la gestión del presidente Javier Milei necesita cada vez más del respaldo de los gobernadores en el Congreso para aprobar las leyes que se propuso. Y en un parlamento fragmentado, cada voto tiene más valor.
Los gobernadores del Norte Grande ya demostraron su peso específico. A finales de 2025, al menos cinco senadores que responden a mandatarios peronistas no kirchneristas del norte –Fernando Salino (San Luis), Carolina Moisés (Jujuy), Fernando Rejal (La Rioja), Guillermo Andrada (Catamarca) y Sandra Mendoza (Tucumán)- votaron a favor del Presupuesto 2026, aunque con reparos sobre el artículo 30 que derogaba fondos para ciencia y universidades.
En Diputados, el bloque de gobernadores del Norte Grande sumó poder de fuego considerable porque tres salteños, cuatro misioneros, tres tucumanos y cuatro catamarqueños, además de una diputada neuquina, conformaron un interbloque de alrededor de 15 bancas con capacidad de negociar fondos, obras y lugares clave en comisiones.
El quiebre interno
La reunión en Posadas se da, además, en un contexto de quiebre político inédito en la provincia anfitriona. Hugo Passalacqua rompió su alianza con exgobernador y legislador provincial Carlos Rovira, el histórico caudillo del Frente Renovador de la Concordia que controla la política misionera hace más de 20 años.
«Hugo Passalacqua no forma parte de Encuentro Misionero», afirmó Carlos «Kako» Sartori, jefe de Gabinete del gobernador, sellando una ruptura que los propios actores definen como irreversible.
La relación entre ambos dirigentes, que hace más de un año que no se hablan, se fracturó cuando Rovira lanzó «Encuentro Misionero» excluyendo a Passalacqua, quien respondió reuniendo a 67 de los 78 intendentes de la provincia en la localidad de Ruiz de Montoya para respaldar su liderazgo. Passalacqua, además, reestructuró la Agencia Tributaria de Misiones para sacarle el control a Rovira y anunció la eliminación de ministerios vinculados al rovirismo.
Aunque tanto Passalacqua como Rovira mantienen diálogo con la Casa Rosada, es Rovira quien ejerce el liderazgo de cuatro de los siete diputados nacionales de Misiones, claves para auxiliar al oficialismo en el Congreso. Passalacqua, en cambio, busca construir su propio espacio político. La cumbre de Posadas, por estas razones, no será solo una reunión de gobernadores del Norte Grande. Será un escenario en donde convergerán las urgencias económicas de provincias con menos recursos, la negociación política con un Gobierno que necesita votos y la crisis interna misionera.