Seguridad
El viento Zonda reavivó un incendio forestal que se creía extinto en las afueras de Cafayate
Las llamas sin control se generaron a partir de los residuos ocultos del fuego que los bomberos salteños combatieron a brazo partido días atrás
La situación generó una nueva alerta entre organismos de emergencia y equipos de combate del fuego, luego de que se detectaran múltiples focos activos en sectores de monte nativo próximos a la Ruta Nacional 68. El fenómeno quedó registrado en imágenes aéreas que muestran extensas columnas de humo elevándose sobre la zona afectada.
De acuerdo con la información relevada en el lugar, el fuerte viento Zonda habría contribuido a reavivar restos incandescentes que permanecían ocultos en raíces y sectores subterráneos desde el incendio ocurrido la semana pasada. La combinación de altas temperaturas, baja humedad y ráfagas intensas favoreció la rápida propagación de las llamas.
Ante este escenario, Bomberos Voluntarios y personal de Defensa Civil reforzaron las tareas de combate y contención durante toda la jornada con el objetivo de impedir que el fuego avanzara hacia nuevas áreas de vegetación y causara mayores daños ambientales.
La magnitud de la columna de humo y la presencia simultánea de varios focos encendieron la preocupación de las autoridades, especialmente por el riesgo de expansión hacia otros sectores rurales y por las dificultades operativas que genera la acción constante del viento sobre las tareas de extinción.
Los equipos desplegados en la zona concentraron sus esfuerzos en enfriar los puntos críticos, contener los frentes activos y monitorear permanentemente las áreas que habían sido afectadas por el incendio anterior para evitar nuevos rebrotes.
Desde los organismos de emergencia insistieron además en la necesidad de extremar las medidas preventivas durante la vigencia de condiciones meteorológicas adversas. En ese sentido, solicitaron a la población evitar cualquier actividad que pueda generar fuego y comunicar de inmediato a las autoridades la presencia de humo o la detección de nuevos focos ígneos.
La reactivación del incendio vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de los ecosistemas de la región frente a fenómenos climáticos como el viento Zonda, que incrementan significativamente el riesgo de incendios forestales y dificultan las tareas de control, incluso en áreas donde las llamas ya habían sido extinguidas días antes.