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El Decano sufrió una dura derrota en su visita a Liniers
Atlético Tucumán se trajo una amarga derrota del José Amalfitani, tras haber sido derrotado con claridad por Vélez por 3 a 1, al que le bastó una ráfaga de buen juego y precisión para quedarse con el triunfo.
Los errores del «decano» arrancaron temprano y antes de los 20 minutos ya perdía por tres goles de diferencia por los goles de Joaquín García, Santiago Castro y José Florentín.
Los de Orsi-Gómez recién lograron reaccionar en la segunda parte a la alta efectividad del «fortín» que bajó su rendimiento en los últimos 45 minutos.
El descuento de Atlético a través de un golazo de Mateo Coronel que sentenció el 3 a 1 final, porque a pesar de que el visitante había mejorado, no le alcanzó para más.
Con esta derrota el «deca» dejó escapar la posibilidad de meterse en zona de Copa Sudamericana, mientras que Vélez tomó aire en la tabla de abajo y salió de la zona de descenso.
Desde los ocho minutos a los dieciocho, Atlético durmió y Vélez lo aprovechó a fondo. El primer gol fue de un lateral, que cayó en el área, donde los delanteros ganaron en el aire y la segunda jugada encontró bien parado a Joaquín García para empujar la pelota a la red y cantar el primero. Es un error de primer grado, que los defensores miren la pelota y pierdan la marca en el punto del penal.
El segundo llegó después de una mala salida del Bebe Acosta, que perdió la pelota en mitad de cancha y dejó mano a mano a Tomás Castro con los centrales de Atlético que decidieron retroceder en vez de salir a buscar al delantero. Castro metió una bomba de afuera del área que se clavó en el ángulo del arquero.
El tercer tanto de Vélez, llegó por una pelota parada. Desde el costado derecho, aterrizó un centro que capitalizó José Florentín y en diez minutos, El Fortín ganaba 3 a 0 y le ponía cifras casi inalcanzables para el conjunto tucumano. En la segunda parte, a los 61 minutos de partido, llegó el gol de Mateo Coronel para descontar, parecía que el encanto mágico se le terminaba a Vélez y volvía a la normalidad, pero el Decano no reaccionó y terminó derrotado.
Para corregir, las pelotas paradas y la toma de decisiones en la salida de un equipo que entró dormido, a comparación de Vélez, que salió a jugar una verdadera final. Es alarmante la falta de atención en un equipo que pretende luchar por pelear una clasificación a una copa internacional. Sin lugar a dudas, son cosas de las cuales hay que ocuparse.