Por segundo año consecutivo, elTedeum realizado con motivo de una nueva conmemoración del Día de la Independencia durante este 9 de julio tuvo que ser realizado de forma virtual, con la participación remota del gobernador Juan Manzur, su gabinete de ministros y el vicegobernador Osvaldo Jaldo: el arzobispo Carlos Sánchez, luego de oficiar la ceremonia, se manifestó ante la prensa.
Política
El arzobispo de Tucumán durante el Tedeum puso el eje en la Libertad
De forma virtual, tal como lo presenció Juan Manzur y el vice Osvaldo Jaldo, la homilía del arzobispo Carlos Sánchez trazó paralelismos con el objetivo de los próceres en 1816.
La mesa llevada adelante con referentes religiosos de otras creencias fue un hecho enaltecido el prelado: «somos creyentes, hay muchos creyentes, la mayoría en Tucumán y la patria, por eso son representativos, también hay otras religiones e iglesias, eso nos hace entrar en comunidad. Desde hace más de 20 años viene trabajando esta mesa, creemos en un solo Dios, buscamos los puntos en común, una instancia de diálogo que hay que tener en nuestra sociedad«.
El Tedeum y sus conceptos para este 9 de julio
En su reflexión, Carlos Sánchez consideró: «en este tiempo de pandemia, así como se evidenciaron las mezquindades, el atropello y la injusticia; también han salido a la luz muchos argentinos que se han jugado la vida y la siguen gastando en los diversos servicios esenciales. Cuántos se han reinventado y han hecho esfuerzos de adaptación y, con creatividad generosa, no claudicaron ante tanto dolor, sufrimiento y muerte.
«El auténtico diálogo social supone la capacidad de respetar el punto de vista del otro aceptando la posibilidad de que encierre algunas convicciones o intereses legítimos para que el debate público sea más completo todavía»
Por otra parte, trazó un paralelismo para salir adelante en tiempos de pandemia: «en este sentido nos sirven de modelo las actitudes de Belgrano. Cuando en el Congreso de Tucumán no solo insistió para que se declare la Independencia, sino que propuso una forma de gobierno, que después con el debate de los congresales no prosperó. Pero Belgrano por amor a la Patria, por el ideal del bien de la naciente nación, siguió entregando todo de sí».