La reconfiguración del tradicional edificio ubicado en la esquina de Mendoza y Maipú como un paseo comercial continúa sin concretar su apertura completa. Si bien la inauguración estaba prevista para finales de septiembre o principios de octubre, la falta de ocupación en la totalidad de los espacios mantiene demorada la habilitación del predio.
Según detalló el cronista Franco Carletto en FM latucumana 95.9, la empresa concesionaria a cargo del inmueble se comunicó con el presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET), Héctor Viñuales, para que actuara como nexo con el sector comercial de la provincia y así cubrir los locales vacantes, que representan entre el 20% y el 22% del total.
De acuerdo con la información brindada por los medios, Viñuales convocó a distintos empresarios locales, pero ninguno aceptó la propuesta. Desde el sector comercial indicaron que las cifras solicitadas son excesivas. Posteriormente, el titular de la FET precisó que los alquileres mensuales se ubican entre los 3 y los 6 millones de pesos, valores que escapan a las estructuras de costos de las pequeñas y medianas empresas de la región.
A este factor económico se le añaden las dificultades en las proyecciones financieras para el inicio de año. Los informes señalan que meses como enero, febrero y marzo presentan escenarios complejos para las inversiones comerciales, a excepción del rubro de útiles escolares.
Ante la imposibilidad de que las marcas provinciales accedan a dichos montos de arrendamiento, la nave de mayor superficie en el interior del predio fue alquilada a un mega bazar chino. Mientras los negocios ubicados sobre las veredas de las calles Mendoza y Maipú operan desde hace tiempo, la estructura interna aguarda la habilitación de este emprendimiento, en cuya entrada se colocó una caja para la recepción de currículums de vecinos interesados en obtener empleo.
En paralelo a la situación del mercado, el contexto socioeconómico cotidiano en las calles del microcentro tucumano refleja una caída en las ventas y diversas dificultades financieras. Trabajadores históricos de la zona, como canillitas y vendedores ambulantes, manifestaron haber reducido consumos básicos y enfrentado merma en la clientela debido a la pérdida de poder adquisitivo y la inflación.