Política
Desalojaron a una familia para la construcción de una planta de residuos en Burruyacú. VIDEO
La propietaria de la finca expropiada fue reducida por la policía cuando se interpuso al ingreso. Una medida con presentaciones y amparos pendientes.
La expropiación de una finca privada para la construcción de una planta de tratamientos cloacales y de residuos sólidos urbano puso en vilo a los vecinos de Burruyacu. Más de 40 efectivos policiales se hicieron presentes para cumplir con el desalojo de la propiedad donde vive una mujer con sus dos hijas.
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«Estamos sufriendo violencia institucional y de género por la expropiación de la propiedad Finca Monte Caseros anhelada por los políticos de Burruyacu. Violaron todos nuestros derechos, tenemos presentado un amparo ambiental y respetamos una cautelar«, sostuvo Mercedes Ponce, propietaria de la finca.
AMPARO AMBIENTAL FINCA MONTE CASEROS DEFINITIVO (1).docx
En tal sentido denunciaron que esta propiedad era «desde hace muchos años anhelada por el legislador Jorge Leal y su hijo homónimo, actual intendente del Pueblo, que según ellos, son tierras sin ningún valor significativo y tierras ociosas, cuando la finca Montes Caseros actualmente contiene flora y fauna Silvestre, el único lugar verde que le queda a Burruyacu«.
A la vez, señalaron que no se respetó el pedido de informe presentado por la Defensoría del Pueblo para conocer el impacto ambiental que puede llegar tener la construcción de estas plantas a menos de un kilómetro del centro urbano de Burruyacú.
Pedido de informe Defensoría del Pueblo
Sin embargo, señalaron que detrás de esta expropiación había un interés personal del entonces intendente Jorge Leal (padre). «Nos enteramos por los medios de la expropiación a través de un vídeo del municipio. Sabíamos que desde el 2003 el legislador Leal anhelaba la propiedad finca Montes Caseros», señaló.
No obstante, existe un informe ambiental privado en el cual se desaconseja continuar con este proyecto por los efectos negativos que tendría hacia la población y el ecosistema.
«La construcción de las dos plantas en el área estudiada afectarán en forma múltiple, negativa e irreversible, la calidad de vida de los habitantes y afectará el valor de sus propiedades, los más afectados serán los habitantes que están rodeados por la zonas donde estarían las plantas y también a los que están en un radio de 1000 m de las mismas, este impacto negativo será directo y en un corto plazo.
También afectará en el mediano plazo y en forma aleatoria el desarrollo de emprendimientos urbanos, turísticos y agrícolas, constituyendo un impacto económico negativo, en el área adyacente al terreno estudiado», destaca el informe de la consultora Ingeniería y Geología que conducen la ingeniera Mabel Pujana y el licenciado Juan Carlos Valoy.