Internacional
Delcy Rodríguez jura como presidenta de Venezuela «por Maduro y por Chávez»
La nueva presidenta ha jurado «por Maduro y por Chávez», además de por su propio hermano Jorge y el resto de sus familiares.
Momentos después de que Nicolás Maduro compareciera ante un juez en un tribunal federal de Nueva York, la chavista Delcy Eloína Rodríguez Gómez -hasta hoy vicepresidenta ejecutiva- se ha juramentado este lunes como presidenta encargada de Venezuela. El acto se ha celebrado en la Asamblea Nacional (AN), pocos minutos después de que se oficializara la instalación del nuevo Parlamento, conformado por los diputados electos el pasado 25 de mayo de 2025 en unos comicios marcados por una escasa participación ciudadana.
Previamente, Nicolasito Maduro Guerra bendijo al «hombre leal» y señaló a quien seguirá presidiendo la Asamblea Nacional (AN), órgano legislativo chavista tan fraudulento como el resto de poderes. El elegido era el favorito, Jorge Rodríguez, hermano mayor de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
El cierre de filas del hijo del tirano se produjo sólo horas después de que en una transmisión en directo en sus redes sociales, y entre sollozos, señaló veladamente a quienes hoy han sustituido a su padre: «La Historia dirá quiénes fueron los traidores, la Historia lo develará. Lo veremos».
Minutos después, la abrumadora mayoría chavista confirmó al jefe negociador de Maduro como presidente, otra vez, de la AN. «Evidente y determinante mayoría», señaló Fernando Soto Rojas, quien por edad encabezaba la sesión de instalación.
No hacia falta votar. La Asamblea Nacional (AN) resultó elegida en unas elecciones fake celebradas el año pasado, sin la presencia de la oposición democrática, que estaba encarcelada, escondida o exiliada. También porque el chavismo repartió los escaños entre colaboracionistas y ultramoderados, que forman parte de la oposición a la medida de la dictadura.
La distribución de los 285 escaños lo dice todo: 253 para el chavismo, 13 para Alianza Democrática (una mezcla de los famosos alacranes, contratados por el testaferro de Maduro, y de grupos impuestos por el TSJ), 12 para la coalición de Henrique Capriles y el exgobernador Manuel Rosales, 4 para Fuerza Vecinal y uno para Antonio Ecarri, que negoció durante días su pase al grupo de Capriles.
El pulso interno por el poder parlamentario se había prolongado durante horas. Diosdado Cabello, jefe de los radicales, deseaba regresar al amparo de la AN, pero Washington lo hubiera interpretado como un desafío: el ministro de Interior, cuya recompensa es de 25 millones de dólares, ha quedado señalado como el siguiente capo del Cártel de los Soles.
Otro sector del chavismo quiso reivindicar a Maduro imponiendo a su hijo al frente de la AN. Tampoco lo consiguieron. «La patria está en buenas manos, papá. Y pronto nos abrazaremos en Venezuela», añadió Maduro Guerra. Y volvió a llorar.
La sesión comenzó con distintos homenajes a quienes a esas horas se enfrentaban por primera vez a la Corte de Justicia neoyorquina. Las cámaras de la propaganda chavista enfocaron el escaño vacío de Cilia Adela Flores de Maduro, como rezaba un pequeño cartel en su homenaje. Después buscaron el gesto atribulado de Nicolasito Maduro Guerra, siempre al lado de su padre menos en la histórica madrugada del 3 de enero. Otros diputados le daban el pésame a Juan Escalona, el famoso edecán militar, primero de Hugo Chávez y luego de Maduro. Tampoco estuvo en la fortaleza construida para el dictador en el interior de Fuerte Tiuna en la madrugada del sábado.