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Política

Carta abierta a los compañeros y compañeras peronistas, y a los argentinos que nunca lo fueron, también. OPINIÓN

El actor principal no sólo vocifera e insulta desde el escenario en forma cada vez más agresiva, violenta y soez a todo aquel que exprese una opinión diferente a la suya, sino que, además, avanza a hachazos sobre jubilados, universidades y hasta hospitales de
salud mental.

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*Por Rubén Ricco – Sociologo

Desde muy joven milito en el peronismo; sin embargo nunca ví, en la Argentina contemporánea y democrática, que nuestro país en general y el peronismo en particular vivieran un momento como el actual.
Aquel Presidente que, en febrero de este año, definimos como un “showman economista en la Rosada” y que, aferrado a la teoría del ajuste permanente convocaba a las audiencias televisivas prometiendo la dolarización “porque el peso es un excremento” y repetía que el ajuste sólo lo iba a pagar “La Casta”; ha devenido en un espectáculo de mala calidad.

El actor principal no sólo vocifera e insulta desde el escenario en forma cada vez más agresiva, violenta y soez a todo aquel que exprese una opinión diferente a la suya, sino que, además, avanza a hachazos sobre jubilados, universidades y hasta hospitales de
salud mental.

La figura del Presidente de la Nación gritando y agraviando a diestra y siniestra, ha comenzado a generar un clima de violencia generalizada que atraviesa todas las capas de la comunidad. Todo ello con un telón de fondo donde el feroz programa de
ajuste desestabiliza a una sociedad que sigue siendo golpeada con tarifas impagables y salarios que no alcanzan; mientras el Presidente, desde un mundo paralelo que solo existe en su imaginación, afirma que los salarios y las jubilaciones le ganaron a la inflación y que las tarifas son baratas. Una suerte de extraño y peligroso “liderazgo” del caos y la destrucción del que nada bueno puede resultar para el conjunto de los argentinos.

Las preguntas que surgen son: ¿Cómo llegamos a este momento inédito? ¿Es solo por el fracaso de los dos últimos gobiernos democráticos? ¿O es que una parte de nuestra sociedad está dispuesta a soportar cualquier cosa antes de que gobierne un peronista? ¿Es una casualidad que los únicos dos presidentes con fuerte impronta anti peronista o anti kirchnerista -como más te guste-, sólo hayan podido llegar a la Casa Rosada a través del balotaje, como fueron los casos de Macri y Milei?

¿Es el ADN del enfrentamiento que anida en los argentinos, como afirmó un importante prelado de la iglesia en la procesión a Luján el pasado día sábado?

Breve cronología del desencuentro argentino: peronismo y anti-peronismo. Liderazgo político y social.
1983 – 1989: después de la noche.

Atravesamos la tragedia de la dictadura cívico-militar y su corolario de Malvinas, como el último episodio de los golpes militares que persiguieron, encarcelaron, torturaron y desaparecieron a los peronistas para, finalmente, arrasar con los derechos económicos y sociales de todos los argentinos cualquiera sea su pertenencia ideológica.

La apertura democrática alumbró con el triunfo arrollador de una fuerza política que, gracias a la contundencia del resultado electoral por haber obtenido más del 52% de los votos, fue proclamada al frente del Poder Ejecutivo sin que fuera necesario realizar la
convocatoria del colegio electoral, en un tiempo en que el balotaje aún no existía en nuestra Constitución.

Esa fuerza interpretó el sentimiento de la sociedad en la post dictadura cívico-militar más sangrienta de la que se tenga memoria, con la frase “somos la vida, somos la paz”. Mientras tanto, en las paredes de Buenos Aires algunos compañeros pintaban “somos la
rabia”, como respuesta a aquella consigna.

Las características del triunfo electoral de 1983 generaron un fuerte liderazgo político y social que daba cuenta de la intención de conformar una nueva fuerza de carácter transversal. Captando votos característicos del peronismo, propició su primera derrota
electoral en democracia.

Tenemos que entender que, en esa oportunidad, el peronismo no fue derrotado por una fuerza anti peronista. El testimonio más claro de ello fue el intento de conformar el “tercer movimiento histórico”, al que eran convocados tanto peronistas como dirigentes
de otras fuerzas políticas. Finalmente, ese gobierno fracasó en el marco de un proceso económico heredado de la dictadura cívico-militar que no pudo ser controlado y que terminó con la hiperinflación de 1989 y una desestabilización del ánimo social como nunca
antes había sucedido.

1989 – 2001: la convertibilidad o la fantasía de que 1 dólar era igual a 1 peso.
Ese escenario de desesperación y desesperanza permitió el triunfo del peronismo en 1989, que llegaba bajo la consigna de la “revolución productiva” y el “salariazo”.
Tras el breve ensayo de diseñar un Gobierno en el que la cartera de economía era confiada a un representante del principal grupo empresario del país, el ministerio de trabajo a un sindicalista y el de educación a un miembro de la academia nacional -en una suerte de remedo de la comunidad organizada-; la llegada de la segunda hiper sepultó los primeros intentos de estabilización. Fue así que comenzó una nueva etapa en la que el neoliberalismo, surgido globalmente después de la caída del muro de Berlín, se impuso bajo el liderazgo político y social del entonces Presidente, en una sociedad profundamente marcada por la hiperinflación y la amenaza permanente de levantamientos militares.

La nueva impronta neoliberal se impuso bajo el régimen de la convertibilidad, donde un peso tenía, por ley, el valor de un dólar. Raro para ser cierto y permanente, ¿no?. Este régimen se sostuvo con privatizaciones del patrimonio estatal, creciente endeudamiento y
el surgimiento de una alta desocupación de carácter estructural -como variable de ajusteproducto del industricidio de esa época.
El peronismo sufrió un fuerte impacto por la aplicación de aquellas políticas. Las diferencias internas comenzaron a emerger y las discusiones se tradujeron en el desprendimiento y alejamiento de dirigentes que conformarían nuevas fuerzas políticas y
disputarían poder en el campo electoral para llegar a la Casa Rosada.

En efecto, en 1999 se conformó la fuerza política conocida con el nombre de ALIANZA que, tras obtener más del 48% de los votos en las elecciones presidenciales de aquel año, intentó desarrollar la primera experiencia de gobierno de coalición en nuestro país.
Agrupaba numerosos dirigentes de origen peronista, llegando a ocupar uno de ellos el segundo lugar en el binomio presidencial. Aquel Gobierno había decidido sostener y continuar con la convertibilidad. Sin embargo, ese régimen terminó estallando en las
manos de su propio creador; las del ex Ministro de Economía del menemismo que fue convocado para desempeñar ese mismo cargo al final del Gobierno de la ALIANZA. Pequeñas venganzas que se toma la historia.

2001 – 2015. El ciclo virtuoso: Desendeudamiento y movilidad social ascendente.
El estallido del 2001, con 39 muertos en la Plaza de Mayo y 5 presidentes en una semana, implosionó a la política en general y al peronismo en particular. En el año 2003 y en un marco de fragmentación política sin precedentes, concurren a las urnas 3 fórmulas
peronistas. El Presidente neoliberal de los ‘90 alcanzó el primer lugar obteniendo sólo el 24% de los votos, pero renunció a presentarse en el balotaje ante la contundente evidencia de una derrota aplastante.

En esa situación, quien había resultado segundo en esas elecciones, con el 22% de los votos -un número muy similar al porcentaje de desocupados-, fue consagrado Presidente de la Nación. Es así como el peronismo llevaba a Néstor Kirchner a la presidencia e
iniciaba, por primera y única vez desde la sanción de la Ley Sáenz Peña, un ciclo de tres presidencias consecutivas de una misma fuerza política.

Las características de este período histórico las hemos analizado en los documentos publicados en los últimos
años: desendeudamiento estructural, pago al Fondo Monetario Internacional, recuperación de la movilidad social ascendente, creación de universidades, desarrollo científico y tecnológico, recuperación de patrimonio nacional, desarrollo energético, aumento de presupuesto educativo, equipamiento de la fuerzas armadas, construcción de satélites y exportación de reactores nucleares, etc.

En este período de gobierno, también se desarrolló en nuestra fuerza política un fuerte trasvasamiento generacional que muchas veces fue mirado con recelo y críticas por las viejas guardias peronistas y, en la actualidad, con poca comprensión
por alguno de sus propios protagonistas. Jóvenes que incorporamos en distintas áreas de la administración del Estado y en bancas legislativas; que hoy ya llegaron a ser gobernadores, intendentes e intendentas, ministros provinciales, senadores,
diputados, etc.

2015 – 2023. El retroceso: endeudamiento, estigmatización, persecución y proscripción.
A este ciclo histórico le siguen los dos últimos gobiernos democráticos que tuvimos los argentinos. El primero de ellos, iniciado en 2015, llegó a la Casa Rosada gracias al sistema de balotaje, siendo el primer Presidente argentino elegido con este mecanismo. Fue un gobierno caracterizado por el ejercicio mafioso del poder con persecución judicial, estigmatización y proscripción al peronismo. Endeudó ferozmente al país al punto de traer nuevamente al FMI, que llegó con un préstamo de 57 mil millones de dólares, inédito en la historia de ese organismo. Este gobierno fracasó rotundamente, sin embargo obtuvo un 40% de los votos en la primera vuelta de las elecciones del 2019, que fueron ganadas nuevamente por el peronismo con más del 48% de los votos.

En este último gobierno, tal cual lo señalamos en el documento que publicamos el último 6 de septiembre bajo el título “Es la economía bimonetaria, estúpido. Aportes para un debate argentino.”; el peronismo se torció y se desordenó. El final es el conocido por todos: el tercio “post pandemia” de Milei más el tercio disminuido del anti peronismo inclinaron la balanza del balotaje en contra de nuestra fuerza política, incluso a costa de elegir a un presidente como el que tenemos.

Enderezar y ordenar.
Así las cosas, hoy el peronismo sólo gobierna 5 de las 23 provincias argentinas y perdió la mayoría en la Cámara de Senadores; siendo esta una situación de pérdida de representación institucional inédita en el período democrático. Más allá de eso, el
peronismo sigue siendo la fuerza con mayor cantidad de diputados y senadores nacionales y ello exige, por comprensión histórica y responsabilidad política, su propia reconstrucción abordando todos y cada una de las nuevas demandas sociales.

Está claro que hay que enderezar lo que se torció y ordenar lo que se desordenó. Esto plantea la necesidad de crear un ámbito de discusión y participación que hoy no existe y que su ausencia sólo genera confusión y vacío. No tengo dudas que, en
esta etapa, el partido es el lugar más apropiado para desarrollar el continente que genere el contenido y que este, además, tenga dirección y objetivos.

Debemos aceptar que nada está grabado en piedra y que todo debe ser repensado y discutido. En el documento del 6 de septiembre señalamos algunas cuestiones: modificación de las relaciones laborales y su impacto, nueva estatalidad para un nuevo
Estado, reversión del déficit fiscal y cómo hacerlo, revisión y reforma de la educación pública, seguridad, modificaciones en la comunicación social, etc.

No solamente eso. Además, vamos a tener que abordar lo que señalamos en el primer documento publicado este año bajo el título “Argentina en su tercera crisis de deuda -cuadro de situación- como el principal problema del país en el marco de una
economía bimonetaria: su alto nivel de endeudamiento en moneda extranjera. Al respecto, una breve digresión: debo confesar que me sorprendí gratamente cuando el 28 de septiembre leí, en un reportaje publicado en el diario Clarín, las declaraciones del ex
titular del BCRA y ex ministro de economía del gobierno de Menem, Roque Fernández, afirmando que el principal problema de la economía argentina es la deuda.

Admito que el desafío es grande y que no basta con los cuadros partidarios; pero también tengo grandes esperanzas: el mes pasado el peronismo ganó los centros de estudiantes en cuatro facultades de la UBA conquistando, por primera vez desde 1973, la
Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU), que es la segunda más grande de dicha casa de estudios. Debemos poner en marcha el segundo trasvasamiento, incorporando las nuevas generaciones en los secundarios, universidades, sindicatos,
movimientos sociales y, desde ahí, recomponer la presencia en las barriadas populares junto a las iglesias, las sociedades de fomento, los clubes de barrio y todas aquellas instituciones organizadas desde la comunidad.

Quiero agradecer a todos los compañeros y compañeras las muestras de cariño y los mensajes de apoyo para ser la Presidenta de nuestro partido. Nunca he ocupado un lugar sin tener la certeza de estar capacitada para la tarea encomendada; sin miedo ni
presiones.

Quiero decirles que estoy dispuesta, una vez más, a aceptar el desafío de debatir en unidad porque si algo tengo claro también, es que acá no sobra nadie. Sin embargo, la unidad necesita dirección y proyecto para construir el mejor peronismo posible en una
Argentina que se ha vuelto imposible para la mayoría de sus habitantes.

Lograr ello no es un objetivo en sí mismo, sino concebir a nuestro partido como el instrumento que debe dar el primer paso para reagrupar a todas las fuerzas políticas y sociales detrás de un programa de gobierno que devuelva a esta Argentina sumida
en la crueldad y el odio de los necios, la esperanza y el orgullo de ser argentinos.

Los abrazo con el afecto y el cariño de siempre.
7 de Octubre del 2024.
Cristina Fernández de Kirchner.

P/D: hace mucho tiempo que vengo pensando en esta cuestión de peronismo – antiperonismo. Lo cierto es que desde hace 200 años las divisiones han sido fuertes y profundas -unitarios y federales, conservadores y radicales…-, a punto tal que muchas de
ellas ocurrieron en un marco de sangre y fuego. Creo que, más allá del folclore de las formas argentas, en realidad nunca pudimos ponernos de acuerdo sobre cuál debe ser el modelo de acumulación económica; como sí lo hicieron los fundadores en EEUU
-hace casi 250 años- o China -hace tan sólo 75 años- que, sin disparar un solo tiro, hoy ocupa el segundo lugar como economía global, disputando el primero justamente con EEUU. Miren si no es importante para una Nación definir como se acumula
económicamente. Parece mentira, pero “campo o industria” todavía sigue siendo un tema, en una etapa civilizatoria donde la innovación tecnológica marca la diferencia.

Aspiro a poder abordar esa discusión también, para que el péndulo sólo vuelva a ser el mecanismo de un reloj

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Política

Jaldo se refirió a la demanda de la oposición: “El primer testigo que vamos a llamar es Juan Manzur»

«Manzur va a volver a declarar en la provincia de Tucumán. Y capaz que no solo volver sino también devolver. Así que él va a venir a la provincia de Tucumán”, remarcó Jaldo.

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Durante una conferencia de prensa en la que rechazó la demanda de la oposición contra el artículo 90 de la Constitución de Tucumán, el gobernador Osvaldo Jaldo también dirigió críticas al senador Juan Manzur y a otros dirigentes opositores. El mandatario sostuvo que la presentación judicial busca apartarlo de la competencia electoral de 2027 y afirmó que Manzur será convocado como testigo en el proceso.

Jaldo calificó la acción judicial como una maniobra política “para sacar de la cancha” a quien, según dijo, ganará las próximas elecciones. Al cerrar la conferencia, planteó: “En este juicio al primer testigo que vamos a llamar es a Juan Manzur”.

Las críticas a la Convención Constituyente

Durante su exposición sobre la acción declarativa de inconstitucionalidad, el gobernador cuestionó al senador, aunque en un primer momento no lo mencionó por su nombre. Lo acusó de objetar “a través de bambalinas” una disposición que, según Jaldo, Manzur había redactado en 2006, cuando presidió la Convención Constituyente que elaboró la actual Constitución provincial.

 

También se refirió al intento de Manzur de postularse como vicegobernador en 2023, después de haber cumplido dos períodos como gobernador y dos como vicegobernador. Jaldo sostuvo que esa candidatura habría buscado abrir paso a un nuevo mandato y afirmó: “Ha querido buscar un quinto mandato y la Constitución de Tucumán es muy clara: no se puede tener un quinto mandato en la provincia de Tucumán. Al Cañito se lo hicieron a él”.

El gobernador respondió a los cuestionamientos opositores

Al ser consultado sobre las objeciones planteadas por el presidente de La Libertad Avanza, Lisandro Catalán; el diputado Mariano Campero, de Cambia Tucumán; otros sectores de la oposición y el propio Manzur, Jaldo distinguió entre las declaraciones públicas y la presentación judicial.

Sobre Catalán, expresó: “Lo escuché al candidato de LLA y lo he visto un poquito más ubicado que los que hicieron este tipo de presentación, ya que hacía referencia a que para impugnar a alguien hacía falta que concrete la candidatura. Eso se va a concretar el 9 de abril. Antes es imposible, es abstracto”.

Luego se refirió a Manzur, quien, según Jaldo, manifestó en afiches su intención de competir por la gobernación en 2027, aunque no lo hizo verbalmente. “En el caso del candidato Manzur, que no escuché que haya lanzado una candidatura, creo que apenas pega afiches, nada más. La verdad que en este juicio al primer testigo que vamos a llamar es a Juan Manzur”, dijo.

El gobernador argumentó que Manzur ejerció dos mandatos al frente de la provincia: el primero, tras ser elegido por primera vez, y el segundo, luego de la reelección prevista en el artículo 90. “Manzur tuvo dos mandatos de gobernador, que es lo que hoy se le quiere prohibir al gobernador Osvaldo Jaldo. Aspiro a una reelección, como la aspiró Manzur y llegó a ser gobernador por cuatro años más”, sostuvo.

Jaldo agregó que el senador será convocado cuando la Provincia sea notificada en el expediente. También recordó que Manzur presidió la Convención Constituyente y cuestionó su posición actual: “Es decir que él la hizo y ahora va en contra de lo que hizo. Bueno, estamos acostumbrados: nunca hizo las cosas bien. Pero también hay que aclarar: Manzur va a volver a declarar en la provincia de Tucumán. Y capaz que no solo volver sino también devolver. Así que él va a venir a la provincia de Tucumán”.

El cruce entre Jaldo y Manzur

La semana anterior, durante un acto por el Día de la Lealtad en Villa Luján, Manzur le había dicho al gobernador: “Jaldo, no te tengo miedo”. En esa ocasión, también respondió a una declaración previa de Jaldo, quien había afirmado que lo esperaba a él y a sus seguidores “el 9 de mayo de 2027 en las urnas”.

Manzur, por su parte, había expresado: “No me invite Jaldo a un lugar que no sabe si va a estar usted. Yo voy hasta el final y vamos a recuperar el peronismo para Tucumán”.

La respuesta a Campero

Jaldo también contestó a Campero, quien había afirmado que el gobernador “está flojo de papeles”. El mandatario rechazó esa caracterización y respondió: “Con mucho respeto le digo que ellos no están flojos de papeles, sino que están cortos de papeles y muy blanditos de cuerpo porque saben muy bien que en Tucumán, el 9 de mayo, el gobernador que hoy gobierna va a seguir gobernando la provincia”.

Para concluir, sostuvo que la presentación judicial, a su entender, ratifica el resultado electoral que espera para 2027: “Esta presentación no hace más que reconocer y corroborar los resultados de las elecciones del 9 de mayo”.

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Política

Reelección de Jaldo: «se quiere sacar de la cancha a un candidato” denunció el mandatario tras la demanda de la oposición

El gobernador se refirió al pedido de inconstitucionalidad promovido por sectores opositores sobre la reelección de autoridades provinciales. Ratificó que respetará el fallo judicial y aseguró que la norma es clara y vigente desde 2006.

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El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, respondió con dureza a la demanda presentada por cuatro partidos opositores ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para cuestionar su eventual reelección. El mandatario defendió la vigencia de la Constitución provincial, rechazó los argumentos sobre una posible permanencia indefinida en el poder y desafió a sus adversarios de cara a las próximas elecciones.

Durante una conferencia de prensa realizada en la Casa de Gobierno, Jaldo sostuvo que el artículo 90 de la Constitución tucumana establece con claridad las condiciones para acceder a los cargos de gobernador y vicegobernador.

El mandatario recordó que la Carta Magna provincial tiene casi dos décadas de vigencia y que, durante ese período, los tres poderes del Estado desarrollaron sus funciones respetando sus disposiciones.

En ese sentido, aseguró que el artículo cuestionado está redactado “con total claridad” y “con total contundencia”, por lo que consideró que no admite interpretaciones diferentes.

Jaldo defendió el artículo 90 de la Constitución provincial

El gobernador sostuvo que las limitaciones de los mandatos se aplican a todos los cargos electivos de la provincia y negó que exista algún privilegio especial para el Poder Ejecutivo.

“Si nosotros nos ponemos en los diferentes cargos institucionales de la provincia, hoy con toda contundencia un comisionado comunal tiene derecho a un mandato y reelección. Si vamos a los intendentes, tienen el derecho a un mandato y a una reelección. Si vamos a los concejales y a los legisladores provinciales, también”, expresó.

Y agregó: “Acá no hay coronita para nadie ni privilegios absolutamente para nadie”.

La demanda opositora sostiene que el artículo 90 permitiría una continuidad prolongada en el poder mediante la alternancia entre los cargos de gobernador y vicegobernador.

Según ese planteo, una misma persona podría permanecer hasta 16 años consecutivos en los principales cargos del Poder Ejecutivo provincial.

Sin embargo, Jaldo rechazó esa interpretación y argumentó que se trata de funciones institucionales distintas.

“Hablan de 16 años y toman ocho años del vicegobernador y ocho años del gobernador. No sé con qué intención lo hacen cuando son diferentes cargos”, cuestionó.

El mandatario insistió en que las responsabilidades de ambos puestos no son equivalentes y apeló a una explicación sobre la división de poderes.

“Y esto es de instrucción cívica de un colegio secundario de segundo o tercer año: el Poder Legislativo es uno y el Poder Ejecutivo es otro. Por eso nunca pueden existir 16 años de mandato de nadie”, afirmó.

Fuertes críticas contra Mariano Campero y la oposición

Más allá de los argumentos constitucionales, Jaldo trasladó la discusión al terreno electoral y apuntó directamente contra el diputado nacional Mariano Campero, uno de los principales impulsores de la presentación judicial.

El gobernador sostuvo que la oposición busca impedir su candidatura porque considera que no tiene posibilidades de derrotarlo en las urnas.

“Con mucho respeto le digo que ellos no están flojos de papeles. Ellos están cortos de papeles y muy blanditos de cuerpo. Saben muy bien que en Tucumán, el 9 de mayo, el gobernador que hoy gobierna va a seguir gobernando”, disparó.

Jaldo interpretó que el planteo ante la Corte Suprema responde a una estrategia política destinada a excluirlo de la próxima competencia electoral.

“Con seis meses de anticipación, estos sectores de la oposición ya saben qué espacio político va a ganar el 9 de mayo. No hay otra explicación para este tipo de presentación”, aseguró.

En esa misma línea, afirmó que la demanda representa un reconocimiento anticipado de la fortaleza electoral del oficialismo.

“Esta presentación no hace más que reconocer y corroborar los resultados de las elecciones. Se quiere sacar de la cancha a un candidato, a quien tiene mayores posibilidades y va a ganar, que se llama Osvaldo Francisco Jaldo”, sostuvo.

La Provincia defenderá su posición ante la Corte Suprema

Durante la conferencia, el gobernador estuvo acompañado por la fiscal de Estado de Tucumán, Gilda Pedicone, quien confirmó que la Provincia fue notificada sobre la presentación judicial.

La demanda fue registrada bajo la carátula “Cambia Tucumán contra Superior Gobierno de la Provincia” y cuestiona la constitucionalidad del régimen de mandatos establecido en el artículo 90.

Pedicone adelantó que el Estado provincial responderá formalmente al planteo y defenderá la autonomía de Tucumán frente al máximo tribunal nacional.

“Defender esta causa no es una opción, es una obligación. Como fiscal de Estado tengo que ponerme en este rol para defender la autonomía provincial”, manifestó.

La funcionaria coincidió con Jaldo en que los cargos de gobernador y vicegobernador tienen atribuciones diferentes y deben analizarse de manera independiente.

En ese sentido, señaló que ambos puestos “son independientes uno de otro, con mandatos que corresponden cada uno a un plazo”.

La interpretación oficial sobre la candidatura de Jaldo

La fiscal de Estado también defendió la posibilidad de que Jaldo vuelva a presentarse como candidato a gobernador y aseguró que esa alternativa está contemplada expresamente en la Constitución provincial.

“El último párrafo del artículo 90 autoriza que quien haya sido vicegobernador puede postularse a ser gobernador, y de hecho el gobernador ejerce esa conducta”, explicó.

Y concluyó con una frase contundente: “Más claro, echale agua”.

De esta manera, el Gobierno tucumano dejó en claro que sostendrá la validez del artículo 90 y defenderá judicialmente la eventual candidatura de Jaldo.

La controversia quedará ahora en manos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, mientras el oficialismo y la oposición profundizan sus diferencias de cara a las próximas elecciones provinciales.

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Política

Campero llevó a la Corte su impugnación contra la reelección de Jaldo: “Está flojo de papeles”, dijo

El diputado consideró que existen antecedentes judiciales en otras provincias que podrían respaldar el planteo y volvió a cuestionar la situación institucional de Tucumán

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El diputado nacional por Cambia Tucumán, Mariano Campero, presentó este lunes ante la Corte Suprema de Justicia una impugnación contra el artículo 90 de la Constitución provincial, que regula las posibilidades de reelección para los cargos de gobernador y vicegobernador. El planteo apunta a cuestionar la norma en el marco de la discusión sobre una eventual continuidad de Osvaldo Jaldo al frente del Poder Ejecutivo.

“Vamos a objetar esa norma porque entendemos que es violenta y atenta y posterga a nuestra provincia”, sostuvo Campero al referirse a la presentación, que fue trabajada junto con un equipo de abogados encabezado por el legislador Manuel Courel y representantes de distintos espacios políticos.

La oposición abre una batalla judicial contra la reelección de Jaldo

Campero sostuvo que la discusión excede la situación particular del gobernador y planteó que la seguridad jurídica es una condición necesaria para el desarrollo provincial. “Tucumán es una provincia con mucha inseguridad jurídica, en donde siempre estamos acostumbrados a que se haga lo que se quiera”, expresó.

Mariano Campero cuestionó la posibilidad de reelección de Osvaldo Jaldo y llevó el planteo ante la Corte de Tucumán.

“Todo esos problemas son virtud de un gobierno que viene hace muchos años dedicado exclusivamente al armado político y a ver cómo se perpetúan en el poder saltando de vicegobernador a gobernador”, cuestionó. /La Gaceta/

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