Boca cayó con Santos en Brasil y quedó eliminado de la Copa Libertadores
El Xeneize perdió 3-0 con el Peixe por los goles de Diego Pituca, Yeferson Soteldo y Lucas Braga en Vila Belmiro y, por el empate en La Bombonera, se quedó afuera de la final
Tras el escándalo por los casos positivos de los futbolistas del Peixe, Boca visita a Santos por la revancha de las semifinales de la Copa Libertadores. El partido, disputado en el Vila Belmiro de San Pablo, comenzó a las 19.15. Con el 0-0 de la ida, el equipo conducido por Miguel Ángel Russo le alcanza con cualquier triunfo o un empate con goles para avanzar a la final. Del otro lado de la llave espera Palmeiras, que viene de eliminar a River.
Santos salió decidido al campo de Boca, como la noche en la que eliminó a Gremio, en la fase anterior: solo 30 segundos del partido pasaron para que arremetieran contra el arco de Esteban Andrada, cuando Marinho metió un derechazo al palo y Braga lanzara el rebote por encima del travesaño.
El palo salvó a Boca en el comienzo
El conjunto Peixe comenzó a asociarse mejor, pero con el correr de los minutos, el partido pasó a ser -como en la Bombonera- trabado. En el primer cuarto de hora fue más, el local tuvo algunos tiros de esquina y un remate de media distancia de Pituca que se fue cerca del ángulo derecho de Andrada.
De hecho, el primer golpe llegó a ese minuto y -justamente- fue Pituca el autor del gol: tras un remate de Soteldo que impactó en el brazo de Lisandro López, el volante tomó el rebote en el área y remató incómodo de zurda, pero suficiente para colocarla hacia al costado al que no atinó a ir el arquero xeneize. Santos tomaba ventaja en el marcador.
Pituca puso arriba a Santos
Boca no reaccionó pese al gol en contra. Pero si empezó a tener más la pelota fue porque así, evidentemente, lo planeó el técnico Cuca: ponerse en ventaja, darle la pelota a los de Miguel Ángel Russo y poder salir de contragolpe cuando los espacios así lo dispusieran. Mientras tanto, el visitante mostró peligro por un fuerte disparo desde media distancia de Sebastián Villa, a los 30, que se fue cerca. Pero Santos estaba preparado siempre para ganarle las divididas e imponerse desde la actitud.
El xeneize no logró en el primer tiempo conectar demasiado con los extremos, Villa y Salvio, para que pudieran encarar mano a mano a los laterales. Carlos Tevez, por su parte, bajó a buscar demasiado la pelota ante la posesión que Santos le permitía a Boca y, por ende, no fue peligroso en los últimos metros. Soldano, a su vez, aportó en la presión, pero cuando le llegó la pelota no encontró el camino para resolver bien a la hora del pivoteo.
Carlos Tevez lucha por la pelota con Lucas Verissimo durante la semifinal de la Copa Libertadores entre Boca Juniors y Santos. Crédito: AP Photo/Andre Penner, Pool
Entonces, sobre el final de la primera parte, el Peixe encontró dos chances propicias para estirar la ventaja, aunque no lo logró. Primero, a los 44, porque Andrada despejó un violento tiro libre de Marinho y, enseguida, Kaio encontró la posibilidad de aproximarse por la izquierda (otra vez por el lado de Jara, que tuvo un flojísimo primer tiempo) para sacar un remate rasante al segundo palo que se dirigió apenas afuera. Boca se fue al vestuario con muchos interrogantes, pero también a apenas un gol de conseguir la clasificación.
En el entretiempo, como casi nunca sucede, Russo decidió los ingresos de Buffarini y Capaldo en lugar de Jara y «Pulpo» González, respectivamente, con la intención de tener más dinámica y mejor salida. Sin embargo, en el complemento -otra vez- Santos golpeó rápido. Salvio quiso tirar un caño en el propio campo, el local sacó el contraataque y el venezolano Soteldo, ingresando por la izquierda a los tres minutos, se acomodó para su mejor perfil y rompió el arco para el 2-0.
Jeferson Soteldo marcó el segundo de Santos
Cuando más se esperaba de Boca, fue cuando más fue cacheteado. Porque tres minutos después, Marinho desbordó por la derecha, se metió en el área del visitante y le cedió el gol a Braga, que entró por el centro y de primera estampó el 3-0 que empezó a definir la historia.
Braga empezó a definir el pasaje a la final
Todas malas. Nada positivo. Los de azul y oro salieron confundidos al campo en los momentos que más rebeldía debía mostrar. Se terminó equivocando y de más: a los 10 minutos, Frank Fabra se fue expulsado con roja directa por un pisotón sobre Marinho, cuando el extremo brasileño ya estaba caído en el césped.
Boca se despertó tarde. Porque mientras el local empezó a relajarse por el tamaño del resultado, tuvo sus chances peligrosas. Como, por ejemplo, a los 14: Salvio se lo perdió cómodo en el área ante el arquero, Tevez no pudo en el rebote y «Wanchope» Ábila (ingresó por Soldano) no llegó a patear firme ante un nuevo rachazo.
Jeferson Soteldo festeja el segundo gol de Santos, perseguido por la alegría de todos sus compañeros. Crédito: AP Photo/Andre Penner, Pool
Algo similar le pasó a Capaldo cuando Izquierdoz se la bajó cinco minutos después. Lo mismo, a los 27 minutos del segundo período, entre un centro de Villa que casi se mete en el arco y un Capaldo que se desplomó ante el rebote que le cayó. Mientras Edwin Cardona miró el partido desde el banco, Santos manejó la pelota de a ratos y a su comodidad, ante un conjunto auriazul bastante resignado y perdido que, por ejemplo, tuvo en algún momento al propio Carlitos marcando como lateral izquierdo. /La Nación/
Violenta pelea en la barra de San Martín: palazos, golpes y 17 hinchas demorados
El Santo venía de dejar escapar una ventaja de dos goles frente a Gimnasia de Jujuy y necesitaba recuperarse ante su público. Lo consiguió en una noche que, además de los incidentes dentro y fuera del estadio, tuvo las expulsiones de Nahuel Gallardo y Lautaro Gordillo al finalizar el partido.
Una violenta pelea entre integrantes de la barra de San Martín de Tucumán se extendió durante casi diez minutos en la tribuna de calle Rondeau y obligó a interrumpir el partido ante Gimnasia y Tiro de Salta. Hubo corridas, golpes de puño, patadas y agresiones con palos de banderas, mientras desde otros sectores de La Ciudadela los hinchas repudiaban los incidentes al grito de “que se vayan todos”.
La jornada también terminó con 17 personas demoradas en el operativo de seguridad desplegado en los alrededores del estadio. Según la información policial difundida, las actuaciones fueron por “atentado y resistencia a la autoridad”. Las demoras corresponden al dispositivo externo y no deben confundirse con una identificación de todos los participantes de la pelea dentro de la tribuna.
La pelea se produjo en la tribuna de calle Rondeau y se prolongó durante varios minutos. Foto: Osvaldo Ripoll.
Los enfrentamientos comenzaron durante el segundo tiempo, cuando el encuentro todavía estaba 0 a 0. En plena popular, integrantes de la propia barra local se enfrentaron ante la mirada de los demás espectadores. Las cámaras de la transmisión registraron parte de las agresiones y las imágenes comenzaron a circular en las redes sociales.
El árbitro Manduca detuvo momentáneamente el juego. Mientras los futbolistas aguardaban para continuar, la tensión se concentró en la tribuna. Los palos utilizados para sostener banderas aparecieron en medio de los enfrentamientos, junto con las corridas y los golpes.
La reacción de buena parte del público fue de rechazo. Desde distintos sectores bajaron silbidos y se extendió el cántico de “que se vayan todos”, dirigido a quienes protagonizaban los disturbios. El reclamo acompañó los minutos en los que el partido quedó condicionado por lo que sucedía fuera del campo de juego.
Desde distintos sectores del estadio surgieron silbidos y cánticos de repudio a los incidentes.
Después de varios minutos, la situación en la tribuna comenzó a calmarse y el encuentro pudo reanudarse y completarse. Sin embargo, los episodios de tensión se prolongaron más allá del cierre del partido: durante la salida del público se escucharon detonaciones de balas de goma en las inmediaciones de La Ciudadela.
El balance policial del operativo externo consignó las 17 personas demoradas. La información difundida también mencionó el ingreso de una motocicleta en el marco de los disturbios y anticipó la elaboración de un informe ampliatorio sobre lo ocurrido, sin aportar en ese adelanto mayores precisiones sobre ese episodio.
El operativo en los alrededores del estadio terminó con 17 personas demoradas por “atentado y resistencia a la autoridad”, según la información policial.
En lo deportivo, San Martín venció 1 a 0 a Gimnasia y Tiro y consiguió un resultado importante para seguir en la pelea por ingresar al Reducido por el segundo ascenso. El único gol llegó después de la reanudación: Alan Cisnero remató desde afuera del área, Federico Cosentino dio rebote y Santiago Briñone apareció para convertir.
Con los tres puntos de la fecha 32 de la Primera Nacional, el equipo de Alejandro Orfila llegó a 43 unidades y quedó décimo en la zona B, a dos de San Martín de San Juan, que ocupa el octavo lugar y marca el límite de clasificación. Entre ambos se encuentra Deportivo Maipú, con 44 puntos.
San Martín ganó 1 a 0 y quedó a dos puntos del Reducido, en una jornada marcada también por la violencia.
El Santo venía de dejar escapar una ventaja de dos goles frente a Gimnasia de Jujuy y necesitaba recuperarse ante su público. Lo consiguió en una noche que, además de los incidentes dentro y fuera del estadio, tuvo las expulsiones de Nahuel Gallardo y Lautaro Gordillo al finalizar el partido.
El piloto argentino Franco Colapinto (Alpine) terminó decimotercero en una caótica carrera en el Gran Premio de Bahréin de Fórmula 1 y no le alcanzó para volver a sumar puntos.
El triunfo quedó en manos del neerlandés Max Verstappen (Red Bull), mientras que el podio lo completaron el italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) y el británico Lewis Hamilton (Ferrari).
La carrera que se llevó a cabo en el Circuito Internacional de Sepang, Malasia, por la guerra en Medio Oriente (mantuvo el nombre de Bahréin solo por cuestiones comerciales), empezó de la peor manera para Colapinto, quien largó en la vigésima primera posición y además sufrió horrores por la estrategia de Alpine, que decidió sacarlo a pista con neumáticos blandos, lo cual lo hizo perder muchísimo tiempo en las primeras vueltas.
Incluso su compañero de equipo en Alpine, el francés Pierre Gasly, fue víctima de esta desastrosa decisión de la escudería y, luego de muy pocos giros, ya había caído de la novena a la vigésima colocación.
Con el pasar de las vueltas, Colapinto comenzó a mejorar cada vez más su andar, tal como se esperaba luego de que le dedicara gran tiempo de las prácticas libres al ritmo de carrera, aunque el daño ya estaba hecho y la esperanza de una remontada era cada vez más irreal.
La única oportunidad que se le presentó a Colapinto se dio en las últimas vueltas, cuando ingresó un safety car mientras marchaba decimoquinto. Sin embargo, la carrera se relanzó con pocos giros por delante, por lo que el argentino pudo avanzar dos posiciones (una por el abandono del británico George Russell y otra por el adelantamiento a Oliver Bearman), para finalmente cruzar la bandera a cuadros en el decimotercer lugar.
En lo que respecta a las primeras posiciones, el triunfo fue para Verstappen, quien redondeó un gran fin de semana para conseguir su primera victoria en lo que va de la temporada.
A su vez, Antonelli finalizó en la segunda posición y comienza a saborear el título, ya que llegó a los 320 puntos y se vio enormemente favorecido por el abandono de Russell en las últimas vueltas, para sacarle 84 unidades en el campeonato.
Otro de los destacados en esta carrera fue el español Fernando Alonso (Aston Martin), quien tuvo una sólida actuación para terminar octavo y sumar cuatro puntos para el campeonato.
La próxima fecha en el campeonato de Fórmula 1 será el fin de semana que viene, cuando se dispute el Gran Premio de Singapur.
Argentina goleó 7-0 a Burkina Faso en el Monumental
La Selección Argentina terminó con una contundente goleada 7-0 ante Burkina Faso. El equipo de Lionel Scaloni quedó listo para el último partido de Lionel Messi con la camiseta argentina.
La Selección Argentina demostró una abrumadora superioridad futbolística y goleó este sábado por 7-0 a un juvenil combinado de Burkina Faso en un encuentro amistoso disputado en el estadio Monumental.
El partido, desarrollado en una noche fresca en la casa de River Plate, sirvió para reflejar la profunda brecha existente entre el elenco dirigido por Lionel Scaloni y un rival africano que debió afrontar el compromiso con un plantel integrado mayoritariamente por futbolistas Sub-23.
Esta situación de emergencia se originó debido a inconvenientes logísticos y demoras en los vuelos de traslado hacia nuestro país, lo que provocó que la delegación visitante arribara a suelo argentino apenas pasadas las 15:30.
Pese a los contratiempos, los jóvenes jugadores burkineses cumplieron con el compromiso y se retiraron ovacionados por el público local durante la etapa de calentamiento, llevándose el reconocimiento de haber enfrentado a la jerarquía del combinado nacional.
Desde el inicio del cotejo, el trámite se inclinó de manera unilateral. Apenas transcurrían los primeros minutos cuando una proyección de Agustín Giay por el sector derecho derivó en una infracción dentro del área sancionada como penal.
Aunque el remate inicial de Lautaro Martínez fue contenido por el guardameta rival, el propio delantero capitalizó el rebote para abrir el marcador, desatando las protestas de algunos defensores que reclamaban una inexistente posición adelantada.
Con Nicolás Paz como el eje conductor y la manija futbolística del equipo, la escuadra albiceleste se floreó a placer ante un adversario superado en lo táctico, técnico y físico.
La catarata de goles se completó con un tanto en contra de Moumoune Diallo, y las anotaciones de Gianluca Prestianni, el propio Nicolás Paz, Julián Álvarez, Franco Mastantuono —de destacada actuación en el complemento— y Giuliano Simeone, quien cerró la cuenta con un certero cabezazo tras una brillante jugada colectiva.
En el segundo tiempo, con el marcador sentenciado desde el arranque y liquidado con los últimos embates, Argentina bajó la intensidad y permitió el lucimiento de otros valores como Valentín Barco y Tomás Flores, en un ensayo que arrojó pocas conclusiones tácticas debido a la categórica diferencia de nivel.
Con este compromiso cumplido, la «Albiceleste» cerrará la actual fecha FIFA el próximo martes 6 de octubre a las 20:00, nuevamente en el estadio Monumental, en lo que constituirá un hito histórico e inolvidable: la despedida oficial y el retiro del astro Lionel Messi de la Selección.
Burkina Faso: Razak Guira; Donatien Bama, Moumouni Diallo, Cyrille Dao, Bassirou Yameogo, Bebel Chec Doumbia; Frank Alain Kanté, Hassamadou Ouedraogo, Nasser Ouattara; Dylan Kam y Jack Pantoulou Diarra. DT: Amir Abdou.
Goles en el primer tiempo: 4m Lautaro Martínez (A); 8m Moumouni Diallo -en contra- (A); 12m Gianluca Prestianni (A); 35m Nicolás Paz (A); 36m Julián Álvarez (A).
Goles en el segundo tiempo: 13m Franco Mastantuono (A); 40m Giuliano Simeone (A).
Incidencias en el primer tiempo: 3m Razak Guira (BF) le atajó un penal a Lautaro Martínez (A).
Cambios en el segundo tiempo: en el inicio, Fadil Barro por Dao (BF); Abdel Kone por Kanté (BF); Mohamed Zongo por Kam (BF); Tiago Palacios por Lisandro Martínez (A); Matías Soulé por Paz (A); Leonardo Balerdi por Romero (A); Franco Mastantuono por Álvarez (A); Leonel Flores por Prestianni (A); 13m Mikael Coulibaly por Diallo (BF); Moussa Ky por Ouedraogo (BF); Ousmane Camara por Diarra (BF); 17m Nicolás González por Medina (A); Giuliano Simeone por Giay (A); 24m Valentín Barco por Mac Allister (A); Santiago Castro por Lautaro Martínez (A); Exequiel Palacios por E. Fernández (A); 31m Razack Sanou por Ouattara (BF); 34m Gerónimo Rulli por E. Martínez (A); 40m Salif Tietietta por Doumbia (BF).