Argentina
Alcances del nuevo «Contrato Social» que buscará instalar el gobierno de Alberto Fernández
El coordinador de equipos técnicos del presidente electo reveló los lineamientos del plan estratégico del próximo gobierno.
El coordinador de equipos técnicos del presidente electo Alberto Fernández, Nicolás Trotta, comentó los detalles del nuevo programa político que buscarán instaurar a partir del 10 de diciembre en nuestro. El asesor del futuro presidente de la Nación, en diálogo con El Tribuno Tucumán aseguró que será necesario “un nuevo contrato social” entre los sectores financiero, productivo y trabajador, que permita “la reactivación de la economía”, a través de “la recomposición de los salarios”. Dada la situación económica y las asimetrías de la economías regionales, explicó que se necesita “el rápido despliegue” de esas políticas, que deberán “ir acompañadas de un proceso de reactivación de la economía, a través de la recomposición de salarios y un descenso de la inflación”.
“Hace cinco meses que venimos trabajando en el diagnóstico de la situación y en las políticas públicas que se deben implementar desde el primer día en coordinación con gobiernos provinciales, municipales y organizaciones sociales, para hacer frente a la emergencia social y a la propia emergencia alimentaria”, explicó Trotta en alusión a las medidas a corto plazo.
El rector de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) sostuvo que el Gobierno “va a dejar la inflación en su pico más alto desde 1991, con una marcada caída en la capacidad de compra de los salarios” y que, para la recomposición de esa situación, “no hay recetas mágicas”, pero que deberá haber “un nuevo contrato social”.
Explicó que fue un desafío colectivo: “cuando comenzamos a trabajar hace más de cinco meses, la tarea implicó la unificación de todos los equipos técnicos que venían acompañando a los distintos precandidatos desde hace varios meses. Implicó la coordinación de miradas diversas, tratando de constituir un plan, para lo cual se conformaron 25 comisiones de trabajo donde participan dirigentes, intelectuales, académicos, rectores de universidades, representantes de los trabajadores, personas con recorrido en la función pública provincial y nacional”. Precisó que la meta es conseguir una mirada, un diagnóstico común para proyectar no sólo un plan de gobierno de los próximo cuatro años de Alberto Fernández, sino los próximos 25 años de política pública para nuestro país.
No obstante, la impronta de este ambicioso programa que incorpora el plan de emergencia a seguir transitado el próximo cuadro político de gestión, incluye la formación de una mirada crítica del propio gobierno frente a la complejidad futura
El programa estratégico de Fernández para el Noa
“Alberto (Fernández) planteó un nuevo esquema de diseño de políticas públicas a partir de la institucionalización de un nuevo contrato social que implica el dialogo entre los sectores del trabajo, el productivo y los propios gobernadores. Desde allí, es de donde nosotros creemos que es la forma de romper con una mirada unitaria que ha sabido tener el gobierno nacional a lo largo de su historia, más allá de algunas excepciones. Nos parece que las políticas públicas se deben diseñar desde cada una de las regiones argentinas. Es ahí cuando uno observa que en el Norte Grande hay unas enormes asimetrías de desarrollo. Hará falta el despliegue de políticas públicas que permitan una convergencia en el desarrollo, porque por más que la Argentina crezca de una manera importante durante una década, sino hay una planificación importante por parte del Estado y en coordinación con los gobiernos provinciales, el país crece pero la distancia del desarrollo se mantiene como ha ocurrido en otros momentos”, sentenció. En tal sentido, consideró que esta convergencia implica potenciar la capacidad no sólo de creación de empleo y de divisas sino también que “el gobierno acompañe el desarrollo vinculado a la infraestructura, al acceso a la energía y el propio acceso a las comunicaciones”.
Para ello, consideró vital la función cumplirían organismo como el Senasa, el Ministerio de Agroindustria y las universidades. “Cumplirán un rol central que permitirán un Estado más presente, garante de la promoción del desarrollo y no como hemos observado reiteradamente: un Estado que se retira, inclusive del control y de la planificación estratégica hacia el desarrollo. Tampoco queremos un Estado que obstruya el crecimiento y la propia capacidad de creación de riqueza que tiene el sector privado. Debemos generar un modelo que permita la potenciación del modelo entre el sector empresario y el del capital; y su articulación con las distintas instancias nacionales y provinciales con la posibilidad de que todos los organismos que tienen la misión de promoción del conocimiento estén en ese camino”.
¿La argentina esta tiempo de volver a crecer en forma sostenida?
“La obligación de nuestra generación es romper con toda la decadencia de la sociedad argentina después del golpe militar del 76´, más allá de los momentos de gobiernos de Néstor y Cristina (Kirchner) que le pusieron un freno a esa caída pero que también se encontraron elementos limitantes”, consideró. Para Trotta el desafío es que el nuevo modelo, más allá del signo político de quien ejerza la presidencia de turno, “tenga una continuidad en lo que debe ser el rol activo del Estado. Pueda contar con una matriz de desarrollo, del empleo y que permita desplegar políticas distributivas, no sólo para fortalecer el mercado interno como motor de desarrollo, sino que también exista la capacidad de promover la industrialización argentina en términos de ganar nuevos mercados internacionales. Nuestro país tiene solo capacidad de vender productos de poco valor agregado en nuestra región, pero el desafio es poder dejar de importar empleo mientras exportamos materia prima”, espetó.