Hasta ahí un cruce más en X, habitual ring discursivo de la política nacional. Pero la situación escaló con un retuit de la mismísima Cristina Kirchner, que avaló el mensaje de Parrilli. Y dejó la mesa servida para la respuesta de Jaldo.
El gobernador de Tucumán cumplió. Unas horas más tarde recogió el guante y se despachó con su descargo. Él contraatacó por la misma vía: revolvió el archivo y devolvió gentilezas con un recorte que expuso a Manzur.
«Con mucho respeto, senador Oscar Parrilli, lo ayudo a hacer memoria: ustedes nunca estuvieron, ni me apoyaron en nada, ni a mí, ni a nadie, pero sí se sirvieron de todos», avisó Jaldo.
«Me pedían que me baje de la interna para no enfrentar a Juan Manzur. Y cuando Manzur asumió la Jefatura de Gabinete, usted y su séquito me pedían que no me haga cargo de la Gobernación. Por supuesto, nunca le acepté ni a usted ni a nadie, porque soy peronista y amo a mi provincia y soy un hombre democrático por excelencia. No sé si todos pueden decir lo mismo», rememoró el actual mandatario provincial.
«Y le repito, no soy camporista, ni kirchnerista. Vamos a dirimir las diferencias en la interna, como corresponde», afirmó. Parecía ser el remate, pero se guardó una última línea. «Y ya que quiere hacer memoria, le dejo un recuerdo», apuntó.
Acompañó su tuit con un viejo video de Juan Manzur, de 2017, en plena presidencia de Macri. Allí Manzur mostraba sus diferencias con Cristina Kirchner. «La expresidenta tiene un partido propio, Unidad Ciudadana, y yo hablo del peronismo. Lo digo con mucho respeto: hay ciclos políticos, creo que la expresidenta cumplió un ciclo político», sentenció Manzur en esa entrevista de TN, a la que acudió Jaldo para exponer al actual integrante de la lista de CFK por el PJ nacional.
Manzur y Jaldo compartieron fórmula. Y también interna en Tucumán. Estalló a inicios de 2021, en una medición de fuerzas por nombramientos en el gobierno provincial que derivó en uan fractura legislativa local. Quedó expuesta a cielo abierto con boletas paralelas en las PASO provinciales. Y terminó de explotar apenas meses más tarde, cuando hubo un fuerte recambio en el gabinete de Alberto Fernández, que salió a buscar un nuevo jefe de Gabinete con llegada al interior del país.
Manzur fue convocado, pero no quería que el Ejecutivo de Tucumán quedara en manos de Jaldo, a esa altura declarado rival político. El por entonces vicegobernador seguía firme en su deseo de llegar al cargo tucumano más alto, a pesar de ofrecimientos para ubicarlo en un puesto de segundo orden en Nación y sacarlo de la línea de sucesión provincial.
Finalmente hubo llamado de Alberto Fernández y se selló la paz. Los ánimos cambiaron. Manzur desembarcó en Jefatura de Gabinete, aunque terminó yéndose antes de tiempo para ser jefe de campaña del propio Jaldo. Incluso más tarde, a pesar de viejas críticas de CFK, se posicionó como acompañante de Eduardo «Wado» De Pedro en la fórmula presidencial que impulsaba el cristinismo para las elecciones 2023 y que terminó resignando en favor de la boleta Sergio Massa-Agustín Rossi, de unidad pese a la competencia de la papeleta de Juan Grabois en las PASO del año pasado. Clarin