Política
ELECCIONES SINDICATO ACEITEROS, SOMPLAN VIENTOS DE CAMBIOS EN EL SOEA
Avanzan las elecciones en SOEA y por lo visto, la actual dirigencia se quedó en el camino y no
competirá en las elecciones de marzo 2022.
En la tarde del viernes, la Junta Electoral del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros– San
Lorenzo oficializó la única lista que cumple con todos los requisitos legales y estatutarios. Así la
Lista Naranja de la Agrupación Aceiteros Unidos, encabezada por Daniel “Piri” Fernández como
candidato a Secretario General, logra meterse como única lista habilitada para participar en los
comicios del 10 de marzo de 2022, donde los afiliados al sindicato de aceiteros elegirán sus
nuevas autoridades por un periodo de cuatro años.
Cuatro fueron las Agrupaciones que se presentaron ante los miembros de la Junta Electora
solicitando su oficialización. La semana pasada, los apoderados fueron debidamente intimadas
por falta de cumplimiento de los requisitos legales y solo la Lista Naranja subsano en tiempo y
forma, logrando asegurar su participación en la contienda electoral.
El “Piri”, como los llaman sus compañeros, quien de muy joven milita en el campo social, es un
dirigente reconocido por su compromiso y solidaridad con los más vulnerables. Así fue como
ingreso de Concejal en el Municipio de Capitán Bermúdez en el año 2007. Luego, varios años
después, debuto en la dirigencia sindical, cuando logró ganar un lugar representado a los
trabajadores de Vicentín como delegado.
El resto de los aspirantes quedaron en el camino. La Celeste y Blanca, liderada por el actual
Secretario General Reguera, no cumplió con la exigencia del cupo femenino y las conformidades
de los candidatos.
Por su parte, Lucas Monzón, quien hasta hace poco tiempo obedecía y ejecutaba todas las
ordenes de su mentor Pablo Reguera, encabeza la Lista Verde. Su esfuerzo por descollar y
enfrentar al oficialismo, se ve desdibujado cuando Mozón aúna esfuerzo y forman un frente
común con la actual conducción de Aceiteros para atacar al Piri y la Agrupación Aceiteros
Unidos-Lista Naranja.
Así las cosas, pese a las artimañas del oficialismo para romper la oposición inventando
candidatos que pertenecen a su riñon, todos los trabajadores reconocen que el “Piri” es la
bocanada de aire fresco en el mundo sindical. De todos modos, sus esfuerzos para participar en
los comicios no rindieron su fruto, ya que la lista Verde no podrá participar de las elecciones de
marzo del 2022 por que sus candidatos no han prestado la conformidad exigida por la ley.
Daniel Succi, dirigente de trayectoria en Aceitero, encabeza la lista Blanca. La impronta de la
conducción derrama sobre sus integrantes, el perfil del cacique sindical quien es conocido por
por su combatividad, es replicado por el candidato a ocupar el cargo de secretario gremial, quien
fue denunciado por la asesora de la Junta Electoral SOEA por violencia, ante la agresión física
que sufrió la abogada dentro de las instalaciones del sindicato, donde funciona la autoridad
electoral.
Según trascendidos, la Lista Blanca también incumpliría el requisito de conformidad de sus
candidatos. Aunque Succi tiene una chance de oficializar su lista si cumple con la intimación
cursada por la junta. De no cumplir en tiempo y forma, el oficialismo, en sus dos listas, quedarían
fuera de la pelea por la conducción del sindicato de aceitero los próximos cuatro años.
La situación actual es consecuencia de viejas rencillas del pasado. La fractura que daño
arteramente el reinado de Reguera y Succi tuvo su origen en el paro de 21 días en diciembre del
2020. Allí, los trabajadores fueron los verdaderos perjudicados y pagaron el costo de los errores
de la dirigencia sindical, pasando una navidad sin una mesa familiar con la abundancia de otro
tiempo. Es que los oxidados dirigentes sindicales llevaron a los trabajadores a una huelga inútil,
la que fue declarar ilegal por autoridades del Ministerio, privando al aceitero de su ingreso
correspondiente al mes de diciembre 2020.
De allí en adelante, nada fue igual en el Sindicato. La pérdida de poder parece no tener fin, la
pelea intestina entre estos dos dirigentes se vio reflejada en la irregular Convocatoria a
Elecciones, incumpliendo el estatuto y la normativa sindical. Y así, en el reino de la confusión, el
trabajador fue el protagonista, y la libertad y razón logró colarse en la Asamblea Extraordinaria
y arrebatarles la Junta Electoral a los caciques.
La Victoria de los trabajadores recalo fuerte en la estructura sindical. Los viejos y avezados
dirigentes parecieron perder su encanto y poder, como el despertar de un cuento de hadas. Es
que el férreo, verticalista, omnímodo, autoritario y concentrado ejercicio del poder sindical
portuario parece haber llegado a su fin.
Vientos de cambio soplan fuerte en la zona del cordón industrial. No es la primera vez que un
viejo dinosaurio sindical de la zona ve desmoronar su imperio en mano de una nueva generación.
Trazando un paralelo, el actual Secretario General Pablo Reguera, es contemporáneo de Vino
Caliente, apodo que supo ganarse el derrotado Herme Juárez en la zona portuaria, quien perdió
el SUPA en manos de un grupo de ignotos y jóvenes estibadores, sin trayectoria previa en el
mundo sindical.
Las nuevas generaciones no parecen sentirse cómodas ante dirigentes discrecionales y con
reminiscencia feudalista. La Lista Naranja parecería ser la única alternativa y la verdadera
RENOVACIÓN SINDICAL.