Curiosidades
El Familiar una leyenda de antaño
«El sentimiento de lo sobrenatural explica la raíz edénica del hombre, al presenciar la escalofriante belleza de los picos nevados o una noche despejada donde las estrellas son más innumerables que los granos de la arena del mar y aún un bosque solitario y populoso al mismo tiempo que se ofrece y esconde a la vez.»
El hombre acepta que el mito tiene su orígen en el fenómeno real de los fuegos fatuos y así podemos encontrar una leyenda que, se podría decir se adapta a las circunstancias locales de un clásico milenario: el hombre que vende su alma al diablo a cambio de un beneficio extraordinario.
Es la leyenda de El Familiar, cuyo contexto se representa en los grandes ingenios azucareros del noroeste de Argentina, en torno a las provincias de Tucumán, Jujuy, Salta y Catamarca; y cuya circunstancia es la misteriosa desaparición de campesinos y/o peones.
Se dice que El Familiar puede adoptar diferentes formas. Pero la descripción más común lo define como un perro de gran tamaño de garras enormes y a veces sin cabeza.
En todos los casos parece que lo acompaña el sonido de las cadenas, símbolo de los seres condenados.
La forma en que funciona el pacto consiste en un contrato entre Satanás y el dueño del ingenio. Este último destina un aposento para encerrar al peón, donde lo recogerá El Familiar en un encuentro fatal.
Dicen que ni las balas ni los puñales sirven de nada. El Familiar devora a su víctima y le roba el alma.
Así el patrón recibe una visita diabólica cada año, que cambiará las cosas para siempre. Espera a un familiar. No nació entre los suyos pero sí quedarán unidos por un lazo de sangre, con la que sellará el pacto que lo hará próspero…
¿Quién es capaz de esbozar el mapa mundi del alma humana?
Adaptación bibliográfica y texto y texto: Lic. María Del Mar Novoa Zamora